Crece la tensión en Puerto Madryn.
Crece la tensión en Puerto Madryn.
A tres días de iniciado el conflicto pesquero fracasó ayer la Conciliación Obligatoria dictada por la Subsecretaría de Trabajo, ya que los trabajadores no volvieron a sus puestos, y las empresas aseguraron que no se retomará el diálogo hasta que se retrotraiga la medida de fuerza. Además, se produjo el primer hecho de violencia al ser agredido un empresario de Pesquera San Isidro cuando intentó dialogar con los manifestantes que bloquen la planta.
La Subsecretaría de Trabajo de Chubut decretó la conciliación obligatoria y convocó a una audiencia, las empresas independientes y agrupadas en CAPIP presentaron un escrito en el que sostienen que no es posible abrir el diálogo si no se da marcha atrás con el paro.
El gremio había dispuesto que quienes habían tomado las plantas se retiraran del interior y permanecieran a metros de los portones de ingreso, lo que no conformó a los empresarios ya que la medida de fuerza se mantenía en pie, y rechazan cualquier posibilidad de negociación bajo presión.
Ante esta firme posición empresaria, el sindicato decidió desestimar el pedido de conciliación que había sido presentado en horas de la mañana y sobre el cual había resuelto la Subsecretaría de Trabajo.
La toma pacífica de las plantas procesadoras en tierra, decretada por la conducción del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA), comenzó el pasado miércoles, y los dirigentes presionan para conseguir un incremento salarial sobre el piso de 280 pesos para cada trabajador, en base al acuerdo logrado con Conarpesa.
La medida de fuerza se llevaba adelante en todas las plantas procesadoras de la ciudad, a excepción de Pesquera San Isidro, cuyo personal había decidido no plegarse a la posición sindical y continuar desarrollando sus tareas de manera normal. Durante la madrugada, miembros del STIA y delegados de otras empresas se apostaron frente a esas instalaciones, ubicadas sobre Avenida Rawson, y comenzaron una quema de neumáticos.
Agredieron a un empresario
Un incidente violento se registró ayer en Pesquera San Isidro y debió intervenir la policía, fue cuando el empresario Carlos Roca se acercó a los manifestantes que permanecían en el ingreso a la planta, y fue agredido con un hierro, al tiempo de recibir la amenaza que prenderían fuego las instalaciones de la firma.
Este hecho provocó el generalizado repudio del empresariado, el que fue atribuido incluso, a la interna sindical en el que la conducción gremial habría buscado medir fuerzas sobre los delegados que desoyeron la decisión del STIA y no se plegaron al paro.
Al lugar fue solicitada presencia policial, la que permaneció más de media hora, hasta que se calmaron los ánimos y la quema de neumáticos continuó.
El secretario Gremial del STIA, Oscar Hughes aseguró que a media mañana, cuando había solamente cuatro manifestantes “quemando un par de cubiertas por la protesta, salieron alrededor de diez personas del interior de San Isidro y empezaron a empujarlos y patotearlos para que se fueran y liberaran los portones e ingrese mercadería. No respetan el derecho de huelga y no quieren pagar un aumento”, argumentó.
Por su parte, el contador Carlos Roca, socio propietario de Pesquera San Isidro, denunció amenazas, agresiones físicas y dijo no entender la irrupción del sindicato, pues en esta empresa, “con el personal no tenemos ningún tipo de conflicto. Los que están quemando neumáticos es gente extraña. Los empleados querían trabajar y lo hicieron, a pesar que vino el sindicato el martes a proponer el paro y los operarios siguieron trabando por decisión propia”.
En la madrugada de ayer, “un grupo de personas comenzó a quemar cubiertas pero se fueron. A la mañana regresaron a hacer destrozos en las instalaciones. Como eran cuatro personas las que estaban quemando ruedas, se les sugirió que lo hicieran unos metros más a la calle, cosa que no variaba en nada el propósito del reclamo, solamente para que no se dañaran las instalaciones. Me agredieron, fui golpeado, insultado y amenazado” denunció Carlos Roca.
“Puede desencadenar en una desgracia”
En el exterior del predio “han pintado amenazas de quemar la planta. Se hicieron las correspondientes denuncias, pero a las autoridades de la provincia, tanto de la Subsecretaría de Trabajo como del Ministerio de Gobierno, no se las puede contactar. Nadie nos recibe ni atiende. El único que contestó fue el subsecretario Lino Palacios, pero nos dio un número para hablar con el Ministro y nadie contestó más nada”.
Se supone que “cuando se excede el marco del reclamo y se ataca a las propiedades privadas, estamos en una situación de vandalismo. En este caso fuimos víctimas, además, de patoterismo, amenazas y agresiones. Dejó de ser un reclamo sindical para transformarse en la irrupción y presión de una patota” señaló.
El empresario estimó que esta situación “puede desencadenar en una desgracia, pues la actitud de ataque a las personas, en total ausencia de garantías y de una autoridad para que reprima o medie en esa agresión, puede derivar en cualquier resultado. Entiendo que puede ser más fácil quedarse a un costado y ver si la situación se soluciona, evitando así correr algún riesgo político. Esto es extraño, porque las elecciones ya pasaron, sería conveniente que quienes tienen que actuar lo hagan. No se pueden olvidar que con el sindicato se firmó un convenio en el mes de junio, en el que se incluyó un año de paz social, pero dos meses después, para agosto, ya habían comenzado con un pedido de aumento”.
Roca preguntó “si uno firma un convenio y la paz social, cómo puede ser que a los dos meses le estén quemando gomas. Por más que Luis Núñez considere que los empresarios mientan, que puedan pagar el aumento y se lleven el dinero afuera del país, esto no es así”.
17/11/07
EL DIARIO DE MADRYN
