La escalada bélica en Medio Oriente genera incertidumbre en el mercado energético y de commodities. Con el crudo Brent en alza y el trigo como el cereal más afectado, la región, crucial para el transporte global de petróleo, eleva la preocupación por la economía mundial.
El conflicto entre Israel e Irán lleva más de una década, intensificándose hace unos años debido al programa nuclear iraní. En los últimos días el conflicto tomó mayor relevancia luego de que Israel atacara efectivamente regiones de Irán, impactando en infraestructuras nucleares y militares.
Estrecho de Ormuz: el estrecho se sitúa entre Omán e Irán, el cual conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y Mar Arábigo. Es una de las rutas marítimas más transitadas con una importancia estratégica tanto en aspectos económicos como en cuestiones geopolíticas. Su relevancia en el comercio internacional se debe, fundamentalmente, a ser una vía clave en el transporte de petróleo y gas natural.
Este canal está controlado por Emiratos Árabes, Omán e Irán, países que forman parte de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y suman el 16,7% de la producción mundial de crudo. Según datos de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA) el volumen de petróleo que se transportó por día en el estrecho de Ormuz en el 2024 fue en promedio 20 millones de barriles diarios (b/d) lo que representa el 20% del consumo mundial de líquidos de petróleo. Durante el primer trimestre de 2025 se mantuvo relativamente estable respecto de 2024.
Cabe destacar que en caso de que el conflicto escale aún más, intercediendo en el estrecho antes mencionado, existirían otras rutas alternativas – principalmente para Arabia Saudita y Emiratos Árabes – aunque el tiempo de traslado sería mayor. Estas rutas alternativas serían por oleoductos, los cuales no suelen operar a capacidad plena y según la EIA, se podría transportar aproximadamente 2,6 millones de barriles diarios (b/d) de ambos países (lo que representa un 13% del total comercializado diariamente a través del estrecho).
Como se menciona, el conflicto podría repercutir sobre el suministro del petróleo y GNL, la mayor parte de la comercialización que pasa por el estrecho proviene de Arabia Saudita (38% del total transportado) con destino a China, India, Japón, Corea del Sur y Singapur. Mediante cualquier interrupción se vería afectado directamente el suministro del mismo, y con ello el aumento de los costos de transporte y por ende los precios del petróleo.
Petróleo: en el caso del Brent, el viernes 13/6, subió un 7,3% en el mercado de futuros alcanzando los 74 dólares el barril. Claramente, la escalada del petróleo fue respuesta de la tensión en la región de Medio Oriente y su importancia en la producción y comercialización de este, ya que Arabia Saudita e Irán son el segundo y tercer país con mayores reservas de petróleo crudo en el mundo. Las subas registradas fueron las más importantes desde el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania en febrero de 2022.
En mayo de este año, la OPEP decidió aumentar la producción petrolera en julio 2025 – tercer incremento consecutivo – a 411.000 b/d, en el marco de “perspectivas económicas globales estables” y buscando revertir los recortes realizados durante 2024.
Otro aspecto a tener en cuenta, según un analista de JP Morgan, la mayoría de los países miembros de OPEP – excepto Arabia Saudita – están produciendo a un nivel cercano a su capacidad.
Granos: en cuanto al mercado de commodities, el mayor impacto lo tuvo el trigo (+3,4%) ya que la región del Medio Oriente – principalmente Egipto – podrían adelantar importaciones del cereal. Por otro lado, como respuesta del petróleo, el maíz (+1,4%) registró algunas subas. El poroto (+2,6%) y aceite de soja (+6,3%), no pasaron desapercibidos en las ruedas de Chicago del viernes (13/6), donde también registraron subas en el marco de un posible incremento del corte de biocombustibles por parte de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).
En el caso de trigo (-1,3%) y maíz (-2,2%) registraron una caída (16/6) luego de la suba, presionado por el ingreso del trigo estadounidense y las buenas expectativas para el maíz norteamericano 2025/26.
Economía mundial: luego de la incertidumbre mundial como consecuencia de los aranceles de Trump, que llevó al FMI a cambiar sus expectativas de crecimiento mundial respecto a lo pronosticando en enero (3,3%) de este año a 2,8%, el conflicto en Medio Oriente también genera incertidumbre sobre el rumbo de la economía. El rol del Arabia Saudita como principal suministro de petróleo de la región antes mencionada, será clave para determinar posibles efectos futuros sobre el valor del petróleo y las consecuencias en la economía global. (BCP ESTUDIOS ECONOMICOS)
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