El calentamiento que se observa en la actualidad y las tendencias de enfriamiento anteriores son atribuidas en parte a cambios en la circulación oceánica inducidos por las emisiones de gases de efecto invernadero globales y los aerosoles, generados principalmente en el hemisferio norte por la actividad humana.
El calentamiento que se observa en la actualidad y las tendencias de enfriamiento anteriores son atribuidas en parte a cambios en la circulación oceánica inducidos por las emisiones de gases de efecto invernadero globales y los aerosoles, generados principalmente en el hemisferio norte por la actividad humana.
Los resultados de la investigación, realizada por científicos de CSIRO y de la Universidad de NSW, Auatralia, fueron publicados en la revista Scientific Reports.
El autor principal del estudio, Tim Cowan, dijo que su equipo estaba interesado al principio en el enfriamiento que a lo largo de tres décadas se produjo debajo de la superficie de los océanos subtropicales del hemisferio sur, entre los años 60 y 90. “Pero lo que realmente nos llamó la atención fue el rápido calentamiento de los océanos subtropicales desde mediados de la década del 90, más notablemente en el océano Índico, entre 300 y 1000 metros de profundidad”, señaló Cowan.
Este hecho hizo que el equipo de investigación se preguntara si este rápido calentamiento fue en parte una respuesta a que los gases de invernadero superaron al efecto de enfriamiento de los aerosoles, que alcanzó su punto máximo a nivel mundial en la década del 80, debido a la introducción de la legislación de aire limpio en Estados Unidos y Europa.
Para probar esto, los investigadores examinaron más de 40 simulaciones climáticas de avanzada que incluyeron cambios históricos de los gases de efecto invernadero y de los aerosoles durante el siglo XX. “Lo que hallamos fue que los modelos son efectivos al simular el enfriamiento de finales del siglo XX y el rápido calentamiento en los océanos subtropicales del Atlántico sur y el Pacífico; sin embargo, muestran un retraso de alrededor de 30 años en el calentamiento en el océano Índico”, detalló Cowan.
“Es probable que este retraso en el calentamiento modelado del océano Índico se deba a la presencia de aerosoles atmosféricos, generados a través de las emisiones del transporte, la quema de biomasa y el smog industrial, junto con las emisiones naturales de sal de mar y el polvo -que fueron también la causa principal del enfriamiento debajo de la superficie del océano Índico subtropical a finales del siglo XX-“, agregó el científico.
Los investigadores hallaron que los modelos con un pico retrasado en los niveles de aerosoles del hemisferio norte después de la década de 1980 presentaban una tendencia a simular un calentamiento rápido retrasado del océano Índico hasta mucho después del 2020, y que la tasa de calentamiento tenía relación con la rapidez en que los niveles de aerosoles disminuyeron después de su pico.
“Sabemos que los aerosoles en la atmósfera en general enfrían el hemisferio norte por la dispersión de la luz solar entrante. Esto, a su vez, aumenta el movimiento de calor de los océanos del hemisferio sur a los océanos del hemisferio norte a través de una cinta transportadora oceánica global, que viaja hacia el Sur desde el océano Índico subtropical, pasando por el extremo sur de África hacia el Atlántico sur y luego hacia el Norte a lo largo de la Corriente del Golfo”, explica el coautor Dr. Wenju Cai.
“Junto con un movimiento hacia el Sur inducido por el gas de efecto invernadero, el océano Índico subtropical gira hacia la Antártida, y estos procesos retrasan el calentamiento del Índico en los modelos”, observó.
“Lo que hace este trabajo fascinante es el hecho de que los aerosoles emitidos por el hombre tienen un gran impacto en las temperaturas oceánicas remotas”, subrayó Cowan. “Durante muchos años, los aerosoles han enmascarado el calentamiento de la superficie directa inducido por gases de efecto invernadero en muchas regiones del hemisferio norte. Sin embargo, en el océano Índico sur subtropical tanto los aerosoles como los gases de efecto invernadero han conspirado históricamente para producir un enfriamiento neto oceánico, y ahora se está produciendo lo contrario de algunos de estos procesos.”
Cowan opina que a pesar del rápido calentamiento de los océanos observado, cuantificar con exactitud cuánto se debe a la disminución de los aerosoles o al aumento de gases de efecto invernadero sigue siendo difícil. Pero si la contaminación del aire generada por el hombre se elimina por completo, esto sin duda revelará el impacto total de los gases de efecto invernadero.
La investigación fue financiada por CSIRO Wealth from Oceans National Research Flagship, el Programa de Ciencia del Cambio Climático de Australia y el Centro del Consejo Australiano de Investigación de Excelencia en Ciencias del Sistema Climático.
29/07/13
FIS.COM
