Las partes fueron convocadas para este martes.
Las partes fueron convocadas para este martes.
Sobre la tarde del miércoles pasado, luego de que el gobernador santacruceño Daniel Peralta viajara a Buenos Aires para realizar urgentes gestiones frente a las más altas autoridades del Ministerio de Trabajo de la Nación. Como resultado de ellas la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria por 15 días para el conflicto iniciado el 4 de julio por los marineros de Puerto Deseado y que el pasado 20 de julio derivó hacia un inusitado sendero de violencia que dejó a su paso varias plantas pesqueras incendiadas, otras destrozadas y un sinnúmero de daños materiales.
La medida fue aceptada horas después en la asamblea realizada por los trabajadores en conflicto en Puerto Deseado por lo que todo hace parecer que podría volver la calma al principal puerto santacruceño que desde hace varios días está custodiado por una fuerte presencia de la Gendarmería y fuerzas especiales de la policía provincial.
En el texto de la conciliación instan las empresas a volver a la situación anterior al conflicto, es decir las obligarían a volver a tomar a los marineros despedidos entre los que se encontrarían quienes incendiaron las plantas de las mismas empresas.
Pero lo extraño de la conciliación dispuesta por Trabajo es que fue dictada para el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y las empresas con plantas en Puerto Deseado, cuando desde el SOMU indican que ellos no están en conflicto con ninguna empresa en ningún puerto del país.
Si bien el SOMU adelantó que concurrirá a la reunión convocada para el próximo martes 7 de agosto para cooperar en la búsqueda de una solución pero claramente señalará que no se encuentra en conflicto alguno.
Por otro lado, si bien la asamblea reunida en Puerto Deseado aceptó la conciliación dispuesta por Trabajo, un delegado de esa cartera viajará a esa localidad para que se firme la aceptación de la misma. Y aquí surge un nuevo interrogante, sobre quien suscribirá este documento ya que el representante oficial del SOMU es el interventor, Juan Fuentes, que fue expulsado violentamente por los rebeldes y que actualmente se encuentra en Buenos Aires.
Varios de estos interrogantes se saldarán este mismo martes ya que deberá concurrir el SOMU Central ya que a ellos se les dictó la conciliación obligatoria pese a asegurar que no están en conflicto y el SOMU de Puerto Deseado, cuyo único representante oficial ya está en Buenos Aires.
Si bien se descuenta un inminente acuerdo aún quedan demasiadas preguntas para un conflicto que en este momento parece una brasa que pasa de mano en mano de los distintos actores que se rehúsan a pagar el costo político de una jornada de violencia que perdurará por muchos años en la memoria de la pesca.
06/08/07
PESCA & PUERTOS
