Con la pesca se está ante un modelo de boom y colapso

Con la pesca se está ante un modelo de boom y colapso

A los frigoríficos no les pediría nada, porque sería como pedirle al león que no se coma las ovejas. Hay que pedirle al Estado que piense a la luz de los últimos estudios oficiales que el mismo Gobierno realizó.

A los frigoríficos no les pediría nada, porque sería como pedirle al león que no se coma las ovejas. Hay que pedirle al Estado que piense a la luz de los últimos estudios oficiales que el mismo Gobierno realizó.

Se debe generar más dinero para la mayor cantidad de gente y desmembrar la concentración de ganancias en dos o tres frigoríficos. Hoy se pierden unos 100 millones de dólares anuales por carecer de una política concertada y coherente.

Santa Fe.- El titular de la Fundación Proteger, Jorge Cappato, conversó con Diario UNO sobre el papel de los frigoríficos en la explotación de los recursos ictícolas en toda la cuenca del Paraná y también señaló algunas pautas ambientales que el Estado (tanto nacional como las provincias que comparten la costa) debería tener en cuenta para evitar la depredación de sábalos y otras especies.

En primer lugar, el especialista santafesino manifestó que no le consta que ningún frigorífico de pescados de Santa Fe haya presentado un programa “para recuperar los recursos ictícolas en el (río) Paraná”, tal como lo estipula la ley de pesca de la provincia. Incluso agregó: “Yo a los frigoríficos no les pediría nada, porque sería como pedirle al león que no se coma las ovejas. Sí hay que pedirle al Estado que piense a la luz de los últimos estudios oficiales que el mismo Gobierno realizó”.

En ese sentido, Cappato recordó que el estudio del Inidep (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero), a partir de “una lectura objetiva que hizo el doctor Claudio Baigún, permitió deducir con los datos científicos recopilados por la Nación que es necesario hacer una suspensión de las exportaciones de por lo menos cinco años”.

Además, el titular de la ONG advirtió que los recursos no pueden sólo beneficiar a un grupo de empresarios, que hoy invierten en la actividad porque la ganancia es alta, y una vez que el mercado es menos rentable –o ya no queda nada para pescar– se retiran, “dejando al río sin recursos y con mucha más gente desocupada que luego el Estado tiene que salir a subsidiar”.

“Más de 100 mil habitantes ribereños –continuó Jorge Cappato– pueden beneficiarse en forma directa y muchos más de diferentes formas, como en turismo y pesca deportiva en las provincias del NEA-Litoral, que hoy pierden unos 100 millones de dólares anuales en divisas por carecer de una política concertada y coherente. Sin contar los miles de desocupados y subocupados que tienen en el pescado una importante fuente de alimento”.

Asimismo, expresó que “la irrupción de la pesca industrial en el río Paraná data de los últimos 10 años y tuvo un crecimiento exponencial en los últimos cinco años, hasta llevar a todo el recurso pesquero a una crisis con peligro de colapso”.

En todo ese período los grandes ausentes fueron los estados provinciales y la Nación, que no fueron capaces de realizar un control estricto sobre la presión de pesca que ejercen los frigoríficos –y los pescadores que para ellos trabajan–, que luego terminaron por asegurarse algo así como un derecho adquirido sobre un recurso agotable y que es de todos.

“Con la pesca se está ante un modelo de boom y colapso. Mientras las ganancias sean buenas todos los actores involucrados tendrán asegurada su participación en el negocio, pero cuando desaparezcan los recursos, todo el sistema quedará a la deriva y se agudizarán –aún más– los problemas sociales”, sostuvo.

En tanto agregó: “Acá se debe generar más dinero para la mayor cantidad de gente y desmembrar la concentración de ganancias en dos o tres frigoríficos. ¿Cómo se hace? Dándole más participación al pequeño y mediano empresariado de la región que quiere invertir en turismo y también otorgándole valor agregado al pescado, como ser, la fabricación de conservas o el aprovechamiento del cuero para distintos fines, como se hace en Brasil”.

Por otra parte, Jorge Cappato sentenció que el problema tiene culpas compartidas entre el Gobierno Nacional y las provincias. El primero porque “hoy tiene el grifo que faculta la cantidad de exportación, pese a que los recursos ictícolas son de las provincias”; los segundos, porque no tienen criterios comunes de preservación y eso facilita la depredación.

Se fue Larriera

Recientemente se conoció que quien se desempeñaba como subsecretario de Pesca y Recursos Naturales, Alejandro Larriera, renunció sin dar mayores explicaciones sobre su alejamiento; aunque una fuente del gobierno provincial confió a Diario UNO que el ahora ex funcionario se cansó de no tener un mayor respaldo político para hacer los cambios que había garantizado llevar a la práctica. En su reemplazo quedó el abogado Orlando Sabadini.

Garantizar el respeto a la ley

“Lo único que se puede hacer para recuperar la riqueza ictícola es respetar el cumplimiento de las leyes, concretamente la ley de pesca; pescar sábalos de 42 centímetros, como establece la ley; utilizar mallas de 16 centímetros, como establece la ley; respetar las medidas (de extracción) de otros peces de río que se pescan con fines comerciales”, consignó a Diario UNO Jorge Cappato.

—¿Sirve o no la veda pesquera sólo en la provincia de Santa Fe?

—Lo que hubo fue una suspensión temporaria que después se levantó, se establecieron cupos y ahora hay una veda en la provincia de Santa Fe, pero la exportación sigue abierta, o sea que lo que se pescó se está exportando.

De esa manera, para el ambientalista el hecho de que en 2006 se exportaron 39.800 toneladas de sábalos y en lo que va de 2007, unas ocho mil toneladas, no garantiza que la presión de pesca haya bajado de forma considerable.

Cappato confía en que la próxima gestión (de Hermes Binner) tenga una mayor predisposición para trabajar sobre el tema, incluso reconoció que hubo algunos contactos, pero también aclaró que todavía no hubo ningún acercamiento formal.

Opinión de Claudio Baigún, doctor cs. Biológicas

Medidas insuficientes. Las medidas precautorias propuestas en el estudio del Inidep aparecen como racionales pero son insuficientes para una recuperación efectiva del recurso. La recomendación más directa sería la suspensión de la pesca de exportación hasta tanto se observe una recuperación de la pesquería.

En el estudio se verificó que en el área entre Victoria (Entre Ríos) y Helvecia se produjo una importante reducción de seis centímetros de la talla media de los sábalos, así como de las tallas máximas pasando de peces de 56 centímetros a 47 centímetros. El informe traduce en términos numéricos la percepción que tienen los pescadores hace tiempo: la pesca viene decreciendo en cantidad y calidad.

De acuerdo a la estimación de la tasa de mortalidad total (natural y por pesca), el informe revela que la mortalidad debida a la pesca duplicó casi a la natural. Se enfatiza en la importancia del caudal del río como condicionante del problema pesquero, no considerándose el efecto de la pesca en la reducción del rendimiento observado en las últimas temporadas y en la pérdida casi masiva de sábalos mayores a 42 centímetros.

Foto: A.C / Proteger

Fuente: Diario UNO, Santa Fe

09/11/07
PROTEGER

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