Se inició el traslado del navegante solitario hacia Caleta Paula.
Se inició el traslado del navegante solitario hacia Caleta Paula.
Luego que el 24 de abril en horas del mediodía el Centro Coordinador SAR de Chile, recibiera una comunicación brindada por el capitán del yate "Marianbertks", en el que se informaba que Glen Wakaefield, único ocupante de la embarcación "Kim Chow" -de bandera canadiense- manifestaba haber sufrido un serio golpe en el cráneo y lesiones en la muñeca izquierda, como consecuencia de una fuerte marejada que azotaba la zona donde navegaba y que en el mismo accidente perdió la balsa salvavidas, se puso en marcha el plan nacional de búsqueda y rescate de la Armada Argentina.
Sosteniendo su premisa de salvaguardar a cualquier persona en peligro en el mar o en los ríos, la Armada inició un complejo operativo de rescate del navegante solitario, que concluyó en la jornada de ayer, en aguas internacionales del Atlántico Sur, a unas 550 millas náuticas (unos 1.000 kms.) al Este de Puerto Deseado, iniciándose ahora su traslado hacia el continente.
El navegante, de 57 años, zarpó desde Canadá para efectuar la vuelta al mundo en sentido Este a Oeste y debido a las condiciones meteorológicas desfavorables navegaba a vela sin motor e impulsado por vientos de más de 120 km/h y olas de aproximadamente 6 metros. Al momento de producirse el accidente, a 680 Km. sur de su posición, se encontraba el Buque Oceanográfico A.R.A. "Puerto Deseado", el que fue destacado para prestar apoyo al navegante solitario accidentado. El "Puerto Deseado" se encontraba en tareas científicas para la delimitación de la plataforma continental argentina, en una operación del Servicio de Hidrografía Naval -que depende del Ministerio de Defensa- para la Cancillería de la Nación.
Difícil situación
El buque arribó al lugar en horas de la mañana del día 26, e informó que se encontraba a escasos 500 metros del velero y que mantenía contacto por radio con el tripulante, el cual indicó que estaba en buen estado de salud, aunque afectado por los golpes. Las malas condiciones meteorológicas (en la zona el viento era de entre 30 y 40 nudos (alrededor de 65 km/h y olas de hasta cinco metros) impidieron las operaciones con botes de goma, para trasbordarlo al buque de la Armada. El pronóstico meteorológico indicaba una probable mejora en dichas condiciones a partir de esa noche.
En tanto, un avión P-3B Orión de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración (EA6E) perteneciente a la Fuerza Aeronaval Nro. 3 (FAE3) con base en Trelew sobrevoló el velero a las 7:30 horas del día 26 en procura de brindar auxilio, teniendo en cuenta que la aeronave tiene la capacidad de arrojar desde el aire una "línea de vida", un dispositivo con elementos para sobrevivir en el mar en el caso de una emergencia.
Durante estos dos días se mantuvo comunicación radiotelefónica permanente con el tripulante desde la central de operaciones del Comando de Operaciones Navales para conocer la evolución de su salud, a la vez que se contactó a la familia del navegante para informarla sobre la evolución del caso.
Rescate y traslado
En el marco del operativo, el día 27 poco después de las 8 de la mañana, el Buque Oceanográfico "Puerto Deseado" recuperó al tripulante, quien fue examinado de inmediato por el médico del buque, quien confirmó que el mismo se encuentra en buen estado de salud general, efectuándose curaciones de cortes superficiales y se lo medicó con antibióticos.
De esta manera y desde el mediodía de ayer, el "Puerto Deseado" se encuentra navegando al encuentro con el Guardacostas "Fique" de la Prefectura Naval Argentina para su trasbordo y posterior traslado al puerto de Caleta Paula, en la ciudad de Caleta Olivia, donde será recibido por autoridades navales y asistenciales, estimándose que su arribo se producirá en la tarde del día de mañana.
Se informó también que, por voluntad expresa del propio Glenn Wakefield, se procedió a abandonar el velero en alta mar y no realizar su remolque.
Búsqueda y rescate
Sobre la Armada Argentina, que oficia como Agencia Nacional SAR (por las siglas en inglés de Búsqueda y Rescate) a través del Comando de Operaciones Navales, recae la responsabilidad de coordinar las acciones de salvaguarda de la vida humana en el mar, en unos 10.300.000 kilómetros cuadrados de Océano Atlántico, demarcados por el paralelo límite con Uruguay al norte hasta el polo sur y desde la costa argentina hasta la mitad del Océano Atlántico.
Esta obligación de rescatar a personas en peligro en el mar, surge del Convenio de Hamburgo, un tratado internacional firmado en 1979 por nuestro país, sobre el sistema mundial de búsqueda y rescate en el mar. El tratado, que fue una iniciativa de la Organización Marítima Internacional (OMI), fue ratificado en 1982 por la ley nacional 22.445.
28/04/08
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA

