Clasificación de aguas, un paso fundamental para la exportación

El proceso de Clasificación de Aguas es un paso indispensable para el desarrollo de la Maricultura, por lo que en el golfo San Jorge se están dando los pasos necesarios, desde la Secretaría de Pesca chubutense, para establecer el procedimiento que llevará a la certificación.

El proceso de Clasificación de Aguas es un paso indispensable para el desarrollo de la Maricultura, por lo que en el golfo San Jorge se están dando los pasos necesarios, desde la Secretaría de Pesca chubutense, para establecer el procedimiento que llevará a la certificación.

(C. Rivadavia) “La Secretaría lo ha tomado como un tema de Estado –aseguró Ricardo Alvarez– porque no podemos pedirle a los productores que se hagan cargo de esto, ya que es un costo muy elevado. Para dar una idea, digamos que deben enviarse quincenalmente cuatro muestras: una va al laboratorio de SENASA en Martínez, Buenos Aires; dos a Mar del Plata y la cuarta, como lugar más cercano, a Viedma. Las muestras no deben tener más de 24 horas desde que se obtuvieron, por lo que son tiempos muy complicados: a Viedma debemos ir por transporte terrestre, con las precauciones necesarias, mientras que una vez iniciado debe respetarse el cronograma de envíos cada 15 días”.

En el envío de muestras también inciden factores climáticos y condiciones de traslado, porque la réplica bacteriana se da cada 20 minutos si la temperatura excede los 10 grados, por ejemplo y tampoco se puede congelar porque la muestra debe estar viva para el análisis.

“Si uno empieza el envío y se instalan bacterias por no tener todo el procedimiento listo, el análisis da negativo y nos afecta a toda la zona, por lo que es algo muy delicado, con un proceso que debemos iniciar sólo una vez que estén definidos todos los detalles”, explicó Alvarez, del Área Técnica de la Delegación de Pesca en Comodoro.

Por ello dijo que se está trabajando para afinar todas las variables y una vez iniciado el proceso, que lleva un lapso mínimo de 6 meses como etapa de preclasificación, se pueda cumplir con todas las exigencias, tanto técnicas como de costos de traslado. Luego, una vez obtenida la Calificación, los análisis son permanentes para seguir corroborando la certificación.

“Hoy estamos haciendo envíos como ensayo para determinar los medios de transporte, pero esperamos poder llegar a la preclasificación sobre fines de este año”, puntualizó.

No son muchos los que saben qué es lo que significaría o aportaría o en qué beneficiaría la clasificación de aguas. “Lo primero es el acceso a los mercados internacionales –respondió el técnico de Pesca– llegando con un producto fresco que podríamos poner en plantas con una trazabilidad adecuada y demostrada, lo cual es una exigencia de la Unión Europea. De lo contrario habría que pasar por una planta depuradora y, si tenemos que hacerlo, no cerrarían los costos ni remotamente. Si clasificamos la zona con la Calificación “A”, podremos acceder a muchos mercados que hoy están vedados”.

El segundo aspecto, pero no menos importante, es el hecho de que el SENASA adoptó el proceso de análisis continuo como legislación propia, entonces la zona debe estar aprobada para permitir el tránsito federal de mercadería. “Esto nos confinaría sólo al mercado local y temporalmente, porque no pasará mucho tiempo hasta que la misma legislación sea adoptada a nivel municipal –razonó el entrevistado– por eso creemos que es un paso inevitable”.

El proceso ya ha sido iniciado y se estima que en un mes podría estar “afinado” el sistema de análisis bacteriológico, para iniciar entonces el proceso de preclasificación que llevaría todo el segundo semestre del año.

18/06/07
PESCA & PUERTOS

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