El gobierno nacional no pierde oportunidad para renovar su apoyo al sector. Un año con varias botaduras.
El gobierno nacional no pierde oportunidad para renovar su apoyo al sector. Un año con varias botaduras.
No se recuerda una celebración del Día de la Industria Naval con una presencia gubernamental tan importante. El acto central llevado a cabo el pasado mes de septiembre en Tandanor contó con la asistencia del entonces presidente Néstor Kirchner, el vicepresidente Daniel Scioli, y prácticamente todo el gabinete de ministros.
Esta destacada presencia confirmó una vez más el rol preponderante que tiene esta vital industria para la política económica argentina.
Durante el acto, se produjo la botadura de la barcaza “Flotar Cristina” de la empresa Flota Litoral SRL, primera de una serie de 92 unidades para carga seca y otras embarcaciones que el Nación Leasing SA comprometió en varios astilleros para armadores nacionales mediante el sistema de leasing naval.
Con la botadura simultánea de la barcaza oceánica portacontenedores Conay I y el remolcador Río Piraretá, Tandanor también concretó este año su primera exportación y consolidó aún más el buen momento que vive la industria naval argentina.
Su vecino, Domecq García, también generó buenas noticias, como la botadura de la barcaza “Argentina IV”. Con ella se cumplió el plan trazado hace dos años, en el que el Consorcio Argentina se comprometió a construir cuatro unidades de última generación y de características similares. El plan requirió una inversión privada por parte del Consorcio superior a los u$s 14 millones.
A través de un convenio, el Consorcio Argentina transportará hasta fines del 2008 por vía fluvial en sus barcazas “Argentina I, II, III y IV” de manera exclusiva para YPF productos livianos entre los puertos de Dock Sud, y San Lorenzo hasta la terminal de combustibles que la petrolera tiene en Barranqueras, Chaco. Se estima que se transportarán 600.000 metros cúbicos de combustibles por año.
Federico Virasoro aprovechó el acto para anunciar una inversión de otros u$s 15 millones para la construcción de dos barcazas tanque y dos remolcadores que se sumarán a la flota del Consorcio. Este esfuerzo se suma al que el Consorcio ya está realizando en reconstruir el buque tanque “Eduardo Virasoro”, en el cual se está invirtiendo u$s 10 millones.
El próximo paso del Consorcio es asegurarse la grada en el astillero Domecq García que le permita iniciar la construcción de la barcaza “Argentina V”.
Para el Astillero Río Santiago, es clave salir de la Zona Franca de La Plata para poder comercializar con el mercado interno Mientras tanto, prosigue la construcción de los buques producteros para la venezolana PDVSA y tras la exitosa gestión de la firma Abbey Sea, cerró un contrato con Dubai que le permitirá a la planta naval construir tres buques del tipo Supply, para mantenimiento de plataformas petroleras.
El contrato también prevé que el armador puede encargar, una vez terminados los primeros; otros tres de similares características.
Los Supply, que se construirían en la grada 3, son buques de mantenimiento que operan en plataformas petroleras; tienen una eslora de 69 metros, una manga moldeada de 16 metros, un puntal de 7 metros y están equipados para 38 tripulantes.
El costo de cada buque es de u$s 20.500.000 y garantiza trabajo por los próximos tres años para la planta naval de Ensenada.
Una bisagra
Los principales referentes del sector coincidieron que el cambio de Gobierno y la política impulsada por el Poder Ejecutivo desde 2003 produjo una suerte de bisagra en la actividad. En estos últimos cuatro años la industria naval fue considerada como una política estratégica de estado.
Así se dictaron una serie de normas orientadas a la promoción del sector, como los decretos 1010/04, el 1022/06, la resolución 78/06 para anular los efectos de la resolución 511/00, la línea de financiamiento por leasing y últimamente el decreto 315/07 en donde el estado toma nuevamente el control de Tandanor.
Marco legal
“Creemos imprescindible para un desarrollo sustentable de la actividad y ese será nuestro norte, la sanción de la Ley de Actividades Navieras e Industria Naval. La norma deberá contener un acuerdo social tripartito entre la autoridad de aplicación, empresarios y fuerza laboral del sector, nacido del necesario debate y consenso entre las partes”, dijo a Transport & Cargo Juan Antonio Torresín, presidente de la Federación de la Industria Naval Argentina (Fina).
Torresín también reclamó terminar “con la injusta competencia desleal provocada por la importación indiscriminada de buques usados”, y solicitó “implementar los mecanismos de crédito y garantías, modernización tecnológica de la infraestructura productiva de los astilleros y talleres navales, fortalecer su capital de trabajo”.
Según el titular de la Fina, los estudios más importantes realizados a nivel mundial sobre la incidencia de los costos del transporte de las mercaderías importadas, indican que los países con flota propia en los últimos 20 años pagaron un promedio del 4% del valor de las mercaderías importadas. Las naciones que no poseen flota propia pagaron un promedio 110% mayor o lo que es lo mismo el 8,4%.
20/12/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
