Las autoridades argentinas y uruguayas acordaron clausurar por este año la pesquería. Lo hicieron después de haber registrado el desembarque de las 36 mil toneladas autorizadas.
Las autoridades argentinas y uruguayas acordaron clausurar por este año la pesquería. Lo hicieron después de haber registrado el desembarque de las 36 mil toneladas autorizadas.
CAPITAL FEDERAL.- Mediante la Resolución 5/07, la Comisión Administradora del Río de la Plata y la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo vedaron la pesca de corvina como especie objetivo hasta el próximo año.
La clausura de la pesquería llega tras haberse desembarcado las 36 mil toneladas de captura máxima permisible fijada por ambas entidades para 2007, replicando el tope de 2006.
Por otra parte, la medida marca el cierre de la temporada en la Bahía San Borombón, hacia donde se había trasladado el grueso de las embarcaciones de rada/ría con asiento en Mar del Plata.
Más allá de algunos problemas iniciales y condiciones climáticas adversas, en general fue una zafra aceptable para el sector que ahora se volcará desde aquí a otras especies de estación.
21 mil toneladas
Según cifras de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, hasta el pasado 10 de octubre se habían desembarcado 21 mil toneladas en los puertos locales.
Claro, es necesario tener en cuenta que de ese global, 15.456 toneladas fue pescado por la flota costera que operó buena parte del año en aguas del frente marítimo.
Réplica
Tras la publicación de esta nota, Pescare.com.ar recibió un correo electrónico de Graciela Espóstio, integrante de la Cámara Argentina de Buques Pesqueros de Rada Ría. Allí trazó su propio balance de temporada en estos términos:
“La pesca de corvina fue un fracaso para las embarcaciones que fueron de Mar del Plata al Salado, General Lavalle y Berisso. Algunas de la razones fueron: las malas condiciones climáticas, la demora en otorgar permisos y la influencia negativa de las embarcaciones costeras”.
“Ocurrió que debido al alto poder de pesca de estos barcos, las plantas quedaron completas, perjudicando la negociaciones en relación a las ventas. Y a esto hay que sumarle las consecuencias del conflicto laboral que sufre la industria que, como siempre, perjudica a los más chicos”.
“Por otro lado, sería interesante saber con exactitud cómo se repartió la captura de 36 mil toneladas. Es decir, cuánto le correspondió a cada flota y cuánto pescaron los uruguayos, que nunca se sabe”.
19/10/07
CAMPONOVA
