Cientos de desempleados y un paro en puerta

El gobierno comienza a tomar dimensión de la gravedad de la crisis.

El gobierno comienza a tomar dimensión de la gravedad de la crisis.

El propio gobernador de Chubut admitió la grave crisis del sector y se puso al frente de los reclamos. Pero la cifra de expulsados y la demora en un fondo de desempleo podría desembocar en un fuerte paro contra el mismo gobierno.

“Estamos frente a una crisis importante en el sector pesquero en el que el Estado no puede hacerse el distraído y debemos anticiparnos a los efectos de la crisis internacional que también impactará en la pesca”. El razonamiento pertenece al gobernador de Chubut, Mario Das Neves, y como máxima autoridad política de la provincia puso en evidencia y admitió la gravedad de la situación que atraviesa la industria pesquera.

El mandatario hacía esas afirmaciones al anunciar que reiterará gestiones en el orden nacional para lograr una serie de medidas que les permita a las empresas sobrellevar el momento actual y con ello garantizar la mano de obra ocupada.

Si bien en gran parte, los factores que provocan la crisis pesquera argentina obedecen a cuestiones internas, también es cierto que la actual crisis financiera global golpeará aún más a la actividad.

“Si los mercados donde se colocan los productos de la pesca entran en recesión habrá menos consumo y entonces, eso también va a afectar a nuestras empresas. A principios de año dijimos que este iba a ser un año complicado, y la situación mundial lo agrava aún más”, sintetizó Das Neves al trazar su visión sobre la realidad del sector.

El dato no es menor, ya que después de mucho tiempo desde el Estado se comienza a tomar dimensión del problema que se tiene enfrente. Ya no se dice que la crisis es un argumento de las empresas para obtener beneficios extras, ni que es una estrategia para no conceder incrementos salariales.

Anuncios sin resultados

En este marco, y sin ya poder ocultarse los efectos de la problemática de la pesca, el gobierno provincial trabaja en dos sentidos, por un lado, y a la luz de que las gestiones realizadas a nivel nacional por funcionarios de segundo nivel no han surtido efecto, el gobernador se ha puesto a la cabeza de los reclamos y reitera el pedido para eliminar los derechos de exportación al tiempo de reglamentar los reintegros a las exportaciones que incluya los productos procesados a bordo.

Estas son medidas que requieren de decisiones del Ministerio de Economía de la Nación, y que en su momento se dijo que estaban a punto de salir, pero que el recambio de ministro las había demorado, aunque transcurridos varios meses nunca se concretaron. También se pretende volver a instalar en el debate una ley que restituya los reembolsos por puertos patagónicos, pero si las anteriores medidas han sido difíciles de lograr, esta parece hoy cada vez más distante, porque requiere de una ley de Congreso, pero primero una decisión política del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Por otro lado, el gobierno provincial pretende la asignación de un cupo extra de captura de merluza hubbsi de modo tal que las plantas procesadoras en tierra tengan cierta actividad hasta fin de año. Las gestiones se llevaron al más alto nivel de la SAGPyA, donde hubo un compromiso de atender los planteos de Chubut, pero a posteriori no se tradujo en acciones concretas.

¿El modelo a seguir?

Hasta aquí lo que se dice y hace a nivel político, en tanto, las empresas muestran de manera inequívoca los efectos de la crisis. Todas las pesqueras, sin excepción, tienen hoy menor actividad que hace un año. Todas tienen hoy menos personal que hace un año. Algunas pueden sobrellevar la situación mejor que otras, pero el caso paradigmático ha sido Alpesca, la empresa pesquera más grande de la Patagonia. La empresa que mayor cuota nacional de merluza tiene asignada, con una planta con tecnología de punta, y productos exportables de alto valor agregado que era exhibida como el modelo a seguir fue puesta en venta. El grupo sudafricano Irvin & Jhonson resolvió desprenderse de la pesquera ya que los niveles de rentabilidad no eran los requeridos por los inversores.

Oficialmente no se ha informado sobre la concreción de la operación de venta, aunque varias versiones dan cuenta que una empresa marplatense estaría interesada en adquirirla, pero se estaría todavía en etapa de negociaciones.

En este contexto, Alpesca es hoy la empresa que mejor está trabajando, sus barcos pescando y la planta en pleno funcionamiento; aunque el nivel de negocios no es el óptimo, ya que varios de sus clientes han suspendido las compras hasta fin de año, otros piden precios más bajos, y el escenario internacional no ayuda.

800 empleados menos

Por su parte, desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación afirman que son 800 los empleados de la pesca que han perdido su puesto de empleo en Chubut. En el caso de Alpesca hay un expediente en la Secretaría de Trabajo por el despido de 4 trabajadores que el STIA reclama su reincorporación y se han fijado nuevas audiencias de conciliación.

Procesadora Neptuno estaría siendo concursada, y desde hace 2 meses cesó en sus actividades paralizando su planta, ubicada en el parque industrial liviano de Madryn, donde tenía 50 operarios. Cabe recordar que hubo un proceso de venta de esta empresa que finalmente no prosperó. Al no tener barcos tangoneros, su licencia de pesca es alquilada a otra empresa de Madryn.

Por su parte, la empresa San Isidro se declaró en convocatoria de acreedores y a través de acuerdos particulares logró retiros voluntarios de al menos 20 trabajadores, lo cual el STIA denomina despidos encubiertos.

Quienes también han acotado su plantilla de personal en Puerto Madryn son: Harengus con 30 empleados menos, Conarpesa ha prescindido de 23 operarios y Pereira Argentina 19, según datos aportados a P&P por el STIA.

La capital provincial está a la cabeza de la cantidad de trabajadores despedidos de la actividad pesquera, y es porque Agropez de Conarpesa, en diferentes etapas se desprendió de 158 empleados. La empresa Flota Amarilla propiedad de Barillari cerró su planta y dejó en la calle a 86 operarios, mientras que Argenova también paralizó la planta y 35 fileteros fueron cesanteados.

Las cifras dadas a conocer por el STIA se completan con los despidos en Comodoro Rivadavia: 177 de Arbumasa, 143 de Barillari y 3 de Mar del Chubut.

La sumatoria de los despidos en las ciudades de Madryn, Rawson y Comodoro superan las 800 personas en el último año, según se lo hizo saber en un informe el STIA al gobierno.

Rawson, la más castigada

La magnitud de la crisis se evidencia sin medias tintas en la capital de Chubut, de 6 plantas pesqueras en condiciones operativas de trabajar, sólo 2 están activas en este momento.

El presidente del Consejo Municipal Pesquero de Rawson, el experimentado Daniel Enrique García se mostró muy preocupado por la situación actual y sus consecuencias sociales para una ciudad donde uno de los pilares de su economía es la pesca.

En un breve diálogo con P&P confirmó que “de 6 plantas existentes, hoy solamente son 2 las que están trabajando: Agropez e Iberpesca”.

Veráz de Contessi está ahora inactiva, aunque hasta hace poco venía trabajando en forma moderada, muy por debajo de su capacidad instalada. Argenova, ubicada en Puerto Rawson, está cerrada desde hace varios meses. La ex Estrella de Mar adquirida por Alpesca también permanece inactiva. Mientras que la ex Interpesca, ahora Flota Amarilla SA propiedad de Barillari bajó sus persianas a mediados de año, aunque su actividad fue irregular desde mucho tiempo atrás.

García se esperanzó con que el comienzo de la temporada de la flota amarilla le dé un reimpulso al sector y las plantas vuelvan a funcionar, aunque ello está condicionado “a que la Nación amplíe el cupo para poder trabajar bien hasta fin de año”, teniendo en cuenta que la flota costera no puede pescar merluza hubbsi hasta el 1° de enero de 2009.

Otro paro en puerta

A este panorama nada alentador, se le sumaría un nuevo condimento. Al cierre de esta edición el STIA evaluaba el inicio de medidas de fuerza. Fuentes gremiales confiaron a este medio que ante la negativa del gobierno provincial de crear un fondo de desempleo especial para los desocupados de la pesca se iniciaría un “plan de lucha”.

Es que desde el gobierno habrían advertido sobre los potenciales peligros de crear un fondo para la pesca donde el Estado pague subsidios superiores a salarios mínimos, y ello cree un antecedente sobre el cual gremios de otros sectores pudieran realizar un pedido de idénticas características. Hubo varias reuniones, pero en ninguna de ellas consenso ni sobre el monto del subsidio, ni sobre el origen de los recursos que conformarían ese fondo especial.

Así las cosas, este nuevo conflicto podría aún agravar más la situación del sector, y no sería ya un paro para presionar a las empresas, sino al gobierno.

En este marco, funcionarios provinciales trabajan en la conformación de un fondo anticíclico no pensado sólo para la pesca, si no más global, y que sea de asistencia a las empresas para evitar nuevos despidos. Así se descartaría el fondo de desempleo y capacitación para los desocupados del sector pesquero.

El rol del Estado

Toda crisis supone también oportunidades. Tal vez estemos frente a un momento bisagra en la industria pesquera nacional, el cual demandará de madurez de sus actores en la toma de decisiones. Es posible que a futuro, y no muy lejano, haya que pensar inevitablemente en otro esquema que incluya menos empresas y consecuentemente menos mano de obra ocupada.

Toda actividad económica demanda reglas de juego claras y seguridad jurídica para las inversiones. Hoy, a 60 días del 2009, no se conoce la disponibilidad de captura para el principal recurso del caladero. Las campañas de investigación para conocer el estado del recurso no se hicieron y no hay base científica sólida para la toma de decisiones, aunque cuando la hubo tampoco fueron tomadas en cuenta. Ante la gravedad de esta crisis en un sector económico como el pesquero, el rol del Estado resulta fundamental, al igual que la responsabilidad social empresarial y la sensatez de los sectores sindicales.

En Comodoro también está difícil

(C. Rivadavia) La situación de empresas y trabajadores de la pesca en Comodoro Rivadavia atraviesa otro de los ciclos críticos que se han observado en la mayor parte de este año, a raíz de una variedad de causas que van desde los problemas de cupo para las empresas que dependen de la merluza como principal materia prima, hasta la caída de precios internacionales, además de medidas de fondo que se esperaban a nivel de política nacional que todavía no se han producido en toda su magnitud.

Desde la empresa Barillari se consignó que a los problemas propios de la actividad pesquera se suman las consecuencias de la crisis financiera internacional, por lo que los bancos no toman cartas de crédito. “No hay financiación para las empresas y los precios se han derrumbado por efecto de la crisis”, dijo una fuente empresaria, advirtiendo que “así no conviene salir a pescar; hay una cuantas plantas que van a cerrar y nosotros vamos a aguantar hasta donde podamos; y si no, se bajarán también las persianas”.

En ese marco, se advirtió que la mínima condición que se requiere “para seguir peleando” es que los bancos vuelvan a dar crédito, a fin de poder tener continuidad financiera en el desenvolvimiento empresario. “Para colmo los gremios no entienden la situación –dijo el empresario– y creo que prefieren quedarse sin nada antes que acompañar un poco. La semana pasada nos trasladaron al puerto de Comodoro un conflicto de Mar del Plata, que no tenía razón de ser acá, porque ya habíamos normalizado la situación con los pagos a los marineros. Nos están haciendo reclamos que quedan fuera de la realidad y de la posibilidad de dar respuestas”.

En cuanto a las respuestas desde el ámbito político, desde la empresa se dijo que “el gobierno provincial entiende la situación y hace los esfuerzos necesarios, pero el gobierno nacional no acusa recibo; deberían obligar a los bancos a tomar cartas de crédito para seguir financiándonos, pero ni siquiera se aplica una medida de emergencia”.

En cuanto a las perspectivas para el sector, se indicó que es difícil que el cupo de merluza vuelva a bajar el año próximo, en tanto “ya este año ha sobrado cupo porque no se ha utilizado, porque muchas empresas han dejado de pescar: los precios bajaron un 15% en comparación al año pasado”.

Plantas con poco trabajo

Desde el STIA, el panorama es igualmente desalentador. Oscar Lapalma describió que la empresa Conarpesa, con 160 trabajadores, está paralizada; la actividad se detuvo a mediados de octubre y las causas fueron explicadas por el dirigente en la falta de cupo, mientras que el langostino es procesado por la empresa en su planta de Puerto Madryn.

La situación de los trabajadores del sector permanece con trabajos “a media máquina” en el resto de las plantas de la ciudad, de acuerdo con Lapalma. En Barillari dijo que se suma el reclamo administrativo por el mes de paralización de los operarios en agosto, período por el cual tampoco hubo cobros de asignaciones familiares. Refirió también que la situación es complicada en Pesquera Mar del Chubut y Pesquera del Sur. “Están todos trabajando poco y se está viendo cómo se distribuyen las 1.000 toneladas de cupo adicional que debería alcanzar para llegar hasta fin de año”, puntualizó. En Arbumbasa y Argenova también se trabaja con poca materia prima para procesamiento en tierra. En todos los casos, suman más de 700 puestos de trabajo que vienen cobrando en la mayor parte de los casos los sueldos garantizados.

“Está complicado y no vemos soluciones a corto plazo –dijo el dirigente–, las empresas tampoco apelan a la inventiva y recurren siempre a la misma solución: suspender o despedir gente; nadie piensa en buscar nuevos mercados o hacer algún tipo de producto que pueda ofrecerse al mercado, como siempre cortan el hilo por lo más delgado”.

“Todos fundidos”

El empresario José Luis Quercia, cuya empresa está en concurso de acreedores, dijo que la situación es por demás compleja y que para el 2009 “la mitad de los que estamos se van a ir. Esto no va más, estamos todos fundidos y el que no lo dice así, es porque no está en la pesca –dijo Pino– a mí me quedan cinco viajes hasta fin de año, con un solo barco porque el otro se fue a Rawson. Cuando empecemos el año que viene, salvo que esto cambie mucho, no va a trabajar ni la mitad de la gente que lo hizo en el 2008”.

“De todo hace falta, desde más cupos hasta los reintegros, reembolsos, todo lo que se pueda hacer va a ser útil, porque estamos en un mercado donde no hay precios y tampoco nadie compra, mientras los costos nos siguen subiendo, esto no puede seguir”, reflexionó..

Por Nelson Saldivia

03/11/08
PESCA & PUERTOS

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