Una empresa aún en gestación en la incubadora de la Coordinación de los Programas de Pos Graduación en Ingeniería de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (Coppe-UFRJ), manejada por un geólogo y un oceanógrafo cariocas, desarrolló una nueva tecnología de prospección de petróleo en el mar que puede revolucionar el sector, abaratando mucho los costos de la búsqueda de nuevos reservorios.
Una empresa aún en gestación en la incubadora de la Coordinación de los Programas de Pos Graduación en Ingeniería de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (Coppe-UFRJ), manejada por un geólogo y un oceanógrafo cariocas, desarrolló una nueva tecnología de prospección de petróleo en el mar que puede revolucionar el sector, abaratando mucho los costos de la búsqueda de nuevos reservorios.
Llamada moldeo inverso, la técnica permite descubrir, con elevado grado de seguridad, el lugar del origen de las machas de petróleo en la superficie como consecuencia de los derramamientos espontáneos de los yacimientos a través de hendiduras geológicas, reduciendo en hasta 75 veces el tamaño del área a investigar.
El oceanólogo Manlio Mano, de 36 años, graduado en la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (Uerj) y doctorado en moldeo computacional en la Coppe, explicó que el modelo desarrollado por él y el geólogo Carlos Beisl, de 41 años, su socio en la empresa OilFinder, permite recorrer exactamente el camino inverso al de la mancha, detectada por satélite, hasta el surco por el que el petróleo escapó del reservorio, generalmente en consecuencia de uno de los muy pequeños estremecimientos sísmicos que ocurren todo el tiempo en el suelo marino.
El científico explicó que la técnica se originó en su tesis de doctorado y demoró tres años su proceso de validez (testes). En sociedad con Coppe, la estatal Petrobras probó con éxito la tecnología, inclusive en el campo Lula (ex Tupi), cuando había sido descubierto.
De acuerdo con la técnica carioca, de 80% a 90% de las áreas identificadas en las pruebas realizadas por Petrobras y por Coppe estaban sobre estructuras compatibles con el petróleo encontrado en la superficie. El índice de acierto esperado era de 30% a 40%, según Mano.
Como los resultados de las pruebas realizadas por Petrobras son secretos comerciales de la empresa, OilFinder decidió hacer ella misma una prueba en un área no licitada por la Agencia Nacional de Petróleo (ANP). El área en cuestión, de 43 kilómetros cuadrados, está ubicada al sudeste de Cabo Frío (Rio de Janeiro), cerca de los bloques exploratorios BM-C-44 y BM-C-46 y de los campos de producción de Maromba y Papa Terra. La localización exacta de su centro es longitud 41º12’15” Oeste y latitud 26º37’ 07” Sur.
El moldeo inverso mostró que tres manchas, una de ellas localizada a más de 60 kilómetros del punto de origen, convergían para el mismo punto, aunque los resultados aún son inéditos.
Según el científico, la convergencia mínima de tres manchas para el mismo origen es el criterio de confiabilidad que permite la divulgación del resultado, a pesar de haber otras variables envueltas en el análisis. Fue establecida una escala decreciente de 1 a 6 para definir el nivel de confiabilidad de una prueba realizada, en la cual 1 corresponde a la confiabilidad máxima y 6 a la mínima. La prueba realizada por OilFinder recibió confiabilidad nivel 4.
Como no hay límite para la edad de las imágenes de satélites utilizadas para detectar el origen de las manchas, Mano explicó que resulta fácil saber si determina mancha vino de una hendidura o de alguna contaminación ambiental provocada por el hombre. Basta usar una imagen más antigua que las instalaciones de origen humanas existentes en la región que puedan haber liberado una mancha de petróleo (plataformas, puertos y otros).
Mano dijo que la tecnología es con seguridad inédita en Brasil y casi seguramente, en el mundo. Según el experto, dos proveedores de imágenes de satélite (todos son estratégicos) buscaron a OilFinder para negociar la venta del paquete completo, lo que sería una prueba de originalidad de técnica también fuera de Brasil.
Ahora, los dos socios prepararán paquetes con estudios de las áreas que se licitarán en la undécima Ronda de Licitaciones de ANP, estipulada para septiembre. Mano dijo que OilFinder, fundada con inversiones de R$ 20.000 (utiliza, en régimen de alquiler, la supercomputadora de Coppe para hacer sus trabajos), planeaba facturar u$s 2 millones en 2010/2011, pero está reviendo ese plan después de la divulgación de la realización de las subastas de ANP.
El técnico aclaró que la tecnología que él y Beisl desarrollaron no elimina ninguna de las etapas convencionales de un trabajo de prospección de petróleo. “Sirve para orientar la planificación y aumentar la tasa de éxito”, elogia el científico.
Según el técnico y empresario, la tecnología de OilFinder permite, por ejemplo, que una empresa que precisa perforar dos pozos para evaluar una determinada área, pero que sólo tiene recursos para uno, decida con seguridad cuál es mejor punto para hacer esa única perforación.
Por Chico Santos
09/05/11
CRONISTA.COM
