(Rawson) La Legislatura de Chubut sancionó el 3 de julio la nueva Ley General de Pesca Marítima que agrupa a gran parte de la legislación pesquera, y uno de sus puntos novedosos es que la duración de las licencias de pesca estarán supeditadas a los proyectos de desarrollo que presenten las empresas.
(Rawson) La Legislatura de Chubut sancionó el 3 de julio la nueva Ley General de Pesca Marítima que agrupa a gran parte de la legislación pesquera, y uno de sus puntos novedosos es que la duración de las licencias de pesca estarán supeditadas a los proyectos de desarrollo que presenten las empresas.
El oficialismo logró imponer el proyecto oficial con el acompañamiento del PACh, mientras recibió el rechazo y cuestionamientos de la bancada radical, aunque llamativamente la ley fue tratada a “libro cerrado”, y durante la sesión no se debatió sobre su articulado.
El diputado Oscar Gallego fue el encargado de fundamentar la posición oficial y sostuvo que la norma “tiene como objeto fomentar una política de desarrollo pesquero sustentable, tendiendo a obtener la máxima renta social derivada de los recursos vivos del mar, en procura de la radicación efectiva y permanente de nuestro territorio provincial, de empresas pesqueras que promuevan fuentes de trabajo estable, duradero y calificado, además de innovación tecnológica y obtención del mayor valor agregado de los recursos”.
Cabe recordar que el proyectó ingresó a la Legislatura el año pasado y a fines de marzo contaba con dictámenes de comisión, y luego fue retirada del orden del día a pedido de gremios y Consejos Municipales que reclamaban se introdujeran cambios, de los cuales algunos fueron incorporados, pero más tienen que ver con cuestiones de forma.
“La nueva ley consta de cinco Títulos, con sus respectivos Capítulos”, dijo Gallego para exaltar específicamente el Capítulo que alude a los proyectos de desarrollo pesquero, y precisó que “es una nueva figura según la cual van a tener que presentar las empresas, personas físicas o jurídicas, para que los proyectos satisfagan algunas de las actividades especificadas, que tendrán que desarrollar para de esa forma acceder al otorgamiento o renovación de los permisos de pesca”, precisó el legislador.
Resumidas
“Asimismo, se ha tratado que, dentro de la cantidad de leyes que existen hoy en la actividad pesquera, unificarlas en esta Ley General de Pesca Marítima, y de esa forma hemos llegado a la conclusión en la cual derogamos unas cuantas”, manifestó Gallego.
“La finalidad de este proyecto de ley es regular la actividad pesquera”, afirmó el legislador, quien destacó que se ha procurado una adecuada unificación de las normativas existentes en materia pesquera del ámbito provincial.
Una ley “tramposa”
El Bloque de Diputados de la Unión Cívica Radical se opuso a la sanción de la Ley de Pesca al sostener que el texto impulsado por el Poder Ejecutivo significará una reducción del 30 por ciento de la mano de obra en tierra y la eliminación de todo tipo de controles sobre el recurso pesquero.
“Es una ley tramposa que beneficia a los empresarios y perjudica notablemente a los trabajadores”, sostuvo en el recinto el diputado José Gaspar, quien tuvo a su cargo fundamentar la negativa del bloque radical a la sanción de la norma que se produjo con el voto de los legisladores del PJ y el PACh.
Gaspar planteó la oposición a la eliminación de la emergencia pesquera, cuando se “sabe positivamente que el recurso merluza está en crisis” y añadió que este cambio de reglas en el sector de la pesca “no tiene fundamento legal, ni científico y significará un libre albedrío para los empresarios”.
Más adelante indicó que también “se eliminan las balanzas en los puertos” y que la Provincia “sólo tendrá como control las declaraciones que realicen las empresas. Ahora el zorro nos va a decir cuántas gallinas se va a comer, esto es inadmisible”, agregó Gaspar.
El Diputado de la UCR cuestionó en particular el artículo 14 que modifica la relación entre trabajadores en tierra y los metros cúbicos de bodega y que se le aplica a las empresas del sector para garantizar el empleo. “La renovación de los permisos de pesca comercial se harán ahora bajo otra relación que beneficia a los más poderosos en detrimento de los trabajadores. Calculamos que la mano de obra se verá reducido en un 30 por ciento”, afirmó.
09/07/07
PESCA & PUERTOS
