Chispas entre la Armada y el Baltic Exchange por los resultados de la lucha contra la piratería (Reino Unido)

Chispas entre la Armada y el Baltic Exchange por los resultados de la lucha contra la piratería (Reino Unido)

(FNM) El Baltic Exchange y la Armada Británica se enfrentaron en una discusión referida a la efectividad de la respuesta británica ante la piratería somalí.

(FNM) El Baltic Exchange y la Armada Británica se enfrentaron en una discusión referida a la efectividad de la respuesta británica ante la piratería somalí.

El capitán de fragata Johnny Lay, responsable de la oficina de la Armada en el Reino Unido encargada de los asuntos de  piratería, declaró en una audiencia llevada  a cabo en Westminster con presencia de miembros del parlamento, que “no hay nexos con el Reino Unido” en el actual listado de buques y rehenes retenidos por los piratas frente a las costas de Adén.

Lay efectuó sus declaraciones el martes 8 durante la reunión del Grupo Parlamentario Multipartidario de Puertos y Asuntos Marítimos.

Dijo que “una instantánea de la situación actual, muestra que hay 31 barcos y 666 rehenes en poder de los piratas de Somalia”. Y explicó, que “sin embargo, eso equivale a menos del 0.5% del total del transporte marítimo en el área. No existe vínculo alguno con el Reino Unido, más allá de alguna carga en alguno de esos buques. No hay barcos de bandera británica, ni rehenes de ciudadanía británica, en poder de los piratas”.

Los comentarios del capitán Lay se formularon en el contexto de una presentación del estado mayor de la Armada de 30 minutos de duración, en la que la piratería era una de las cuestiones abordadas.

En el espacio destinado a las preguntas por parte del auditorio, el director ejecutivo del Baltic Exchange, Jeremy Penn apreció que las afirmaciones aparecían “algo desconectadas”.

Penn expresó: “después de escuchar la presentación, uno creería que en realidad todo está bien, y que estamos siendo exitosos. Desafortunadamente, es bien claro que eso no es cierto, y usted mismo ha explicado las complicaciones”. 

“Definitivamente existe un gran vínculo entre el Reino Unido y la cuestión de la piratería en su totalidad. Londres continúa siendo un muy importante centro de servicios marítimos, un centro de propietarios de buques. Aunque no enarbolen pabellón británico, muchos de los buques que usted describe tienen tripulaciones multinacionales, orígenes multinacionales, y son en realidad propiedad de o están operados por empresas administradas en el Reino Unido. Están asegurados aquí, y son los clubes P&I de Londres –por ejemplo-, los que con frecuencia desembolsan diez millones de libras de un saque por alguno de esos buques”.

“El Reino Unido tiene definitivamente un interés en esto, y lo que escuchamos de usted es que es una cuestión muy compleja y que resulta casi imposible lidiar con ella”.
 
Una fuente presente en la reunión, sugirió que el problema gira en torno a los objetivos que el gobierno británico procura alcanzar en relación con la amenaza pirata. El gobierno está exclusivamente concentrado en proteger a los buques de bandera británica en el mar, y no a los considerables intereses marítimos comerciales del Reino Unido basados en Londres y sus alrededores. 

En su presentación previa, para dar una idea general de la escala del problema de la piratería frente a la costa oriental de Somalia, el capitán Lay dijo que se requeriría una flota de 86 fragatas operando con helicópteros a máxima velocidad, 24 horas al día, para proteger el área que puede cubrirse con tres aviones de patrullado y reconocimiento marítimo.

El marino habló también sobre las dificultades enfrentadas por las armadas a la hora de abordar a los buques madre, barcos mercantes capturados por los piratas con rehenes todavía a bordo, y utilizados para lanzar lanchas pequeñas y cometer nuevos actos de piratería.

Lay explicó que tales buques pueden involucrar una cantidad de nacionalidades, tanto en términos de pabellón, propiedad o en la combinación de oficiales y tripulantes. No es claro a qué gobierno se debe recurrir en primera instancia para pedir permiso para intentar el abordaje de un buque madre.

“Si algo sale mal y tenemos un desastre ambiental, ¿quién corre con el riesgo? ¿Será el comandante de la fragata que se equivocó, serán el Comandante Conjunto de Operaciones y el Ministro de Defensa, o es el Primer Ministro? No está claro”, explicó el capitán Lay.
Por Roger Hailey

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyd´s List; 10/03/11

16/03/11
NUESTROMAR

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