Las bajas temperaturas que han invadido a Chile estos días han hecho que los resfríos y gripes se multipliquen en la población.
Las bajas temperaturas que han invadido a Chile estos días han hecho que los resfríos y gripes se multipliquen en la población.
Niños, jóvenes, adultos y ancianos están sufriendo las consecuencias de este crudo y despiadado invierno.
Existen muchos medicamentos y remedios caseros que ayudan a aminorar los síntomas del resfrío. Pero lo que realmente sirve para prevenirlos es a través de la estimulación del sistema inmunológico, que protege el cuerpo de bacterias y virus, produciendo anticuerpos específicos para cada invasor.
Esto se logra, entre muchas otras formas, consumiendo alimentos ricos en Omega 3, como lo son los pescados y mariscos. El incremento en el consumo de esta sustancia está asociado con la mejoría en la función inmunológica y a la aparición de síntomas menos severos en algunas personas.
"Sabemos de las múltiples virtudes que significa comer pescados y mariscos. Pero en esta época en particular es muy importante incluirlos en nuestra dieta, ya que ayudan a fortalecer nuestro sistema inmunológico, lo que permite disminuir los resfríos y gripes. Esto, porque además de contener alto grado de proteínas y calcio, incluyen Omega 3 y grasas cardiosaludables", afirmó Juan Carlos Marín, gerente general de Empagran, una de las empresas ecuatorianas líderes en la comercialización de camarones y productos del mar en Chile.
Marín añade que "existen variados estudios que han demostrado que el Omenga 3 tiene una función reguladora de la síntesis de sustancias que causan trastornos como fiebre, dolor, hinchazón e irritación".
Otros beneficios
No sólo el sistema inmunológico se beneficia e incrementa al consumir pescados y mariscos ricos en Omega 3, sino que también otras áreas del organismo.
Es así como ayuda a disminuir la presión arterial. La hipertensión arterial es un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. La ingesta de grasas saturadas eleva la presión arterial, y disminuye al aumentar el consumo de ácidos grasos Omega-3.
Reduce el colesterol y los triglicéridos; previene la arritmia y la muerte súbita, ya que estos ácidos grasos tienen la capacidad de estabilizar eléctricamente el corazón, lo que explica su acción arrítmica que finalmente disminuye la probabilidad de muerte súbita después de un infarto.
Además, previene la depresión y regula el humor. Sus bajos niveles de Omega 3 van asociados a síndromes depresivos, por su importancia en el sistema nervioso.
Protege contra el Alzheimer. Una dieta rica en Omega 3 también alivia los síntomas una vez que la enfermedad se ha declarado.
23/07/10
AQUA – CHILE
