Un investigador del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad Andrés Bello (UNAB) alertó sobre el riesgo de que las reservas de merluza común estén camino a su agotamiento a causa de una explotación excesiva.
Un investigador del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad Andrés Bello (UNAB) alertó sobre el riesgo de que las reservas de merluza común estén camino a su agotamiento a causa de una explotación excesiva.
“Una señal de esta situación es que cada vez es más usual encontrar en las pescaderías ejemplares más pequeños de merluzas”, dijo con preocupación el científico Sebastián López.
“Hace 50 años, la gente podía comprar una merluza de un tamaño de 70 centímetros, luego, hace 20 años, podíamos comprar en el supermercado merluzas de 50 a 60 cm; y hoy podemos ver merluzas de 30 cm o menos”, precisó el investigador.
López explicó que esto se produce porque cada vez las pesqueras están capturando ejemplares más jóvenes, los cuales incluso no alcanzan a llegar a su madurez sexual, informó el diario La Nación.
“Por este motivo, no alcanzan a dejar descendencia para sostener las poblaciones futuras”, advirtió.
Según López, otra consecuencia indirecta de la captura excesiva del recurso es que está cambiando sus patrones de alimentación y esto repercute en la calidad de la producción de huevos, entre otras cosas.
“Personalmente, podemos y deberíamos empezar hablar de un agotamiento del stock pesquero de merluza común”, aseveró.
La pesca industrial de merluza a gran escala tiene mucho que ver con esto, por sus métodos de pesca y la gran capacidad de almacenaje en las bodegas de los barcos.
López sostiene que se podría encarar el manejo de la merluza común desde una perspectiva ecosistémica, con el fin de evitar su desaparición.
“Hace 10 o 20 años, los países desarrollados comenzaron programas de este tipo con mucho éxito y ya han recuperado varias de sus poblaciones explotadas”, observó.
Por otro lado, los pescadores artesanales de la región del Maule, en la zona central de Chile, han pedido al gobierno que les aumente su cuota de pesca y disminuya la de la flota industrial, para evitar una crisis socioeconómica y el colapso de la pesquería.
La fracción industrial recibió este año una cuota de 11.116 toneladas de merluza, un 60% más que la asignada al sector artesanal.
El representante de administración pesquera de Sernapesca, Manuel Ibarra, admitió que la depredación de la merluza común ha impedido su reproducción en el litoral centro-sur del país.
“Hay una preocupación respecto de la pesquería de la merluza común, claramente tiene un problema serio de sustentabilidad para toda la macrozona en que este recurso está presente”, señaló, según informó Cooperativa.cl.
(Por Analia Murias; Fis.com)
19/06/14

