Alumnos de 6° y 7° de General Alvear y San Rafael se contactaron por teleconferencia con un suboficial del distrito de Real del Padre destinado en el continente blanco. Alumnos de 6° y 7° de General Alvear y San Rafael se contactaron por teleconferencia con un suboficial del distrito de Real del Padre destinado en el continente blanco. Unos 70 alumnos de 6° y 7° grado de cuatro escuelas rurales de General Alvear y San Rafael compartieron una experiencia inolvidable al comunicarse directamente con la base antártica argentina Orcadas, en una teleconferencia organizada con el apoyo del Concejo Deliberante de Alvear. 15/09/12 LOS ANDES
La iniciativa surgió casi fortuitamente, a raíz del encuentro casual en Facebook entre la docente Rosa Batlle, de la escuela José Mármol de Real del Padre, y el suboficial submarinista Hernán Rodríguez (38), un vecino de ese pueblo, destacado desde hace un año en la base ubicada 1.500 kilómetros al sur de Tierra del Fuego.
A la alegría inicial de conversar con un amigo a más de 4.000 kilómetros de distancia, le siguió la idea de integrar a los estudiantes de su añorado distrito en un proyecto educativo al que se sumó Rosana Gaviglio, la otra docente de 7° grado de la escuela, quien comentó la inquietud al concejal alvearense Ernesto López Caferata (UCR) y éste se puso en campaña para conseguir lo necesario.
En pocos días y con el aporte técnico del cuerpo deliberativo, se organizó una teleconferencia con el continente más austral del planeta y se invitó a otras tres escuelas rurales del departamento: la Miguel de Azcuénaga del paraje El Juncalito; la Maximiliano Leiva de El Nevado y la General Ángel Pacheco, de El Desvío, que también concurrieron con los alumnos de los últimos años.
Durante el contacto que comenzó a media mañana y se prolongó hasta el mediodía, los alumnos no sólo pudieron ver y oír a los 17 argentinos que conviven desde hace un año en la Antártida, sino que también pudieron preguntarles cosas como: “¿Qué comen allá?”, o “¿Cómo se viaja a La Antártida”.
Armados de una alegría que no podían ocultar y un sentimiento de orgullo que hizo brotar algunas lágrimas, el equipo compuesto por técnicos de la Armada, científicos del Ejército y Meteorólogos de la Fuerza Aérea, desgranó varias anécdotas con paciencia y respondió a cada una de las consultas de los niños con una sonrisa, mientras en el exterior la temperatura era de 12 grados bajo cero a las 11 de la mañana.
El momento más conmovedor fue en la despedida, cuando los exploradores reconocieron que habían suspendido casi toda la actividad de la base sólo para hablar con los chicos, y las lágrimas de muchos ya no pudieron contenerse cuando Hernán Rodríguez saludó a su mamá, Blanca Rosa Ramos (67) a través de la pantalla.
“Vieja, en febrero vamos todos para allá y comemos el asado”, alcanzó a decir el submarinista de Real del Padre antes de dejarse ganar por la emoción, mientras los aplausos, a los dos lados del continente, resonaban de fondo.
Ahora los alumnos deberán plasmar lo que aprendieron en el contacto virtual con la Antártida en un trabajo práctico, para cerrar la experiencia educativa que las docentes aseguraron que se repetirá en un futuro para las demás escuelas de la zona.
