Cerca de 400 embarcaciones de pesca artesanal comenzaron este mes su rápida distribución por los canales de la Región de Magallanes en busca de la centolla, el apetecido crustáceo de carne blanca y fina textura cuya exportación a los mercados de Estados Unidos, Europa y Asia deja cada año más de US$ 20 millones en la zona. Así lo informó El Mercurio.
Cerca de 400 embarcaciones de pesca artesanal comenzaron este mes su rápida distribución por los canales de la Región de Magallanes en busca de la centolla, el apetecido crustáceo de carne blanca y fina textura cuya exportación a los mercados de Estados Unidos, Europa y Asia deja cada año más de US$ 20 millones en la zona. Así lo informó El Mercurio.
Son más de dos mil pescadores que en esta época dejan su principal actividad, la captura de erizos, para ir en busca de este crustáceo hasta aguas tan lejanas como las que rodean las islas Navarino, Picton, Lennox y los bordes del Cabo de Hornos.
Pasan hasta cinco meses embarcados, pero el esfuerzo vale la pena: cada kilo de centolla les reporta hasta $2.800, aunque luego su valor sube exponencialmente. Puesto en Estados Unidos, el mismo kilo llega a US$ 24 (casi $12.000).
El producto es desembarcado periódicamente por las lanchas "acarreadoras", que lo trasladan desde las embarcaciones hasta las plantas faenadoras en Punta Arenas, Puerto Williams, Porvenir y Puerto Natales.
Jorge Ranil Otey es pescador artesanal desde hace 15 años y por estos días se apresta para salir a la zona cercana a isla Navarino, en el extremo austral. Permanecerá al menos tres meses en faenas extractivas, en una temporada que, asegura, "debiera estar buena".
Allí distribuirán sus trampas metálicas de forma cónica, con mallas de acero, entre los 40 y 200 metros de profundidad, aunque el promedio de extracción bordea los 100 metros. En su interior va la carnada, compuesta de cabezas de merluza, alfonsino y salmón.
Cada nave zarpa con unos 2 mil o 3 mil litros de combustible, y entre 400 y 1.200 trampas para sus faenas, dependiendo de su capacidad de carga. En una semana puede extraer un promedio de 2 mil kilos.
Aunque se trata de una faena dura, Ranil reconoce que tiene sus compensaciones. "Los primeros días comemos harta centolla. La receta ideal es acompañarla con ensalada rusa, pero también la usamos como plato de entrada -con mayonesa y lechuga- y hasta en la once, con pan", asegura.
Mario Galindo es conocido nacionalmente como el ex lateral derecho de Colo Colo 73 y de la selección chilena que clasificó al Mundial de Alemania 74. Pero en estas tierras es más reconocido como un próspero empresario pesquero. Como tal, asegura que este año habrá menos embarcaciones dedicadas a la centolla. "Los insumos han subido su valor. Si antes una trampa costaba $15 mil, hoy el valor aumentó a $25 mil, mientras que el alto costo del petróleo también encarece el abastecimiento de la embarcación", cuenta.
Armar una embarcación nueva y equiparla para esta faena implica una inversión de $60 millones. Si la nave ya es antigua y sólo se alista para la temporada, la primera salida cuesta $5 millones.
Para Ricardo Traba, armador de naves pesqueras y presidente del Sindicato de Armadores Artesanales de Punta Arenas, cuenta que este año los índices de captura deberían ser similares a los de 2007; esto es, unas 2.600 toneladas.
21/07/08
PESCA AL DIA – CHILE

