A los malos precios internacionales se sumó el menor cupo para la merluza.
A los malos precios internacionales se sumó el menor cupo para la merluza.
Este es un año de mala racha para la pesca. Cayeron las exportaciones respecto de 2006 (un 20% en volúmenes y un 7% en montos), hay una sobreoferta de calamar y langostino a nivel mundial que dejó los precios de estos productos por el piso y se redujo un 10% la captura permitida de la merluza, lo que despierta cierta incertidumbre sobre el estado de este recurso.
Según informó el Senasa, las exportaciones de pescados y mariscos durante los primeros 5 meses del año alcanzaron las 232.000 toneladas, por un valor de más de 425 millones de dólares. A pesar de la caída, la tonelada de pescado argentino en el exterior cotizó a un valor un 16% superior al de 2006 (de 1576 dólares la tonelada en 2006 a 1832 dólares en lo que va de 2007).
Los más afectados por la caída de las exportaciones fueron los mariscos (calamar y langostino), cuyas ventas al exterior descendieron un 26% en volúmenes y un 20% en valores frente a 2006, habiéndose exportado a la fecha 85.000 toneladas por 172 millones de dólares. "La caída de las exportaciones es esperable, porque en calamar y langostino hubo una caída del precio internacional muy marcada, debido a que este año hubo una oferta abundante a nivel global, y por lo tanto, no se exportó tanto", dijo Gerardo Nieto, subsecretario de Pesca y Acuicultura.
En este contexto, la situación del langostino es quizá la más complicada, porque si bien las exportaciones de este producto se triplicaron respecto de 2006 (15.000 toneladas vendidas al exterior, frente a las 5000 de 2006), el precio por tonelada del marisco pasó de 11.000 dólares en 2006 a un promedio de 5000 dólares en 2007.
Pero no es solamente la caída del precio lo que afectó al marisco. "Ahora enfrentamos una competencia a nivel interno con el langostino de cultivo, que se presenta como una opción más económica y por eso vende", analizó Darío Bairoli, presidente de la Cámara Argentina Langostinera Patagónica (Calapa, que agremia al 50% de la flota langostinera argentina).
Después de los mariscos, el producto que bajó sus ventas significativamente fue el pescado, cuyas exportaciones descendieron de 175.000 a 147.000 toneladas (un 16% menos).
Sin embargo, el monto facturado por estas ventas superó los 253 millones de dólares, un 5 por ciento más que lo registrado en similar período del año anterior, por el buen precio de la tonelada: 1722 dólares, un 25 por ciento más que en 2006.
En este rubro, la estrella en el mercado local es la merluza común o hubbsi, un producto cuyo precio crece en forma sostenida desde hace varios años. ¿Entonces por qué bajaron las exportaciones?, preguntó LA NACION a Nieto. "Es lógico que bajen las exportaciones a pesar de la alta demanda, porque redujimos la captura permitida de merluza de 380.000 a 340.000 toneladas este año", explicó Nieto.
-¿La reducción de la captura es un indicador de que puede haber una nueva crisis con la merluza, como la ocurrida en 2004?
-Siempre hay problemas de ajustes, de disponibilidad y uso de los recursos, como puede ser éste. Además, no sólo la pesca regula la situación y la disponibilidad, también hay cuestiones medioambientales y cambios del ambiente marino que influyen. Nosotros lo que hacemos es tomar en cuenta las señales para prevenir nuevas crisis.
Aunque Nieto negó la posibilidad de un nuevo problema con la merluza común, varias fuentes del sector que pidieron no ser citadas señalaron que podría haber conflictos en el corto plazo con este recurso, porque habría habido serios problemas con el llamado reclutamiento (que es el ingreso de ejemplares jóvenes en la población adulta).
Merluza en problemas
Esto parece ser confirmado por los números de las capturas de esta temporada. Según publicó el semanario Pesca y Puertos , en los primeros cinco meses de 2007 solamente se desembarcaron 122.000 toneladas de merluza al sur y al norte del paralelo 41, cuando para la misma fecha de 2006 solamente en el stock sur se había descargado una cifra similar. "A pesar de que la merluza es longeva, los desembarques muestran un predominio de los ejemplares de edad 2 y 3. Pero lo más preocupante es que, del total de la biomasa, las clases mayoritarias son las de edad 1 y 2, con un fuerte descenso de las edades mayores", publicó el semanario.
El seguimiento del estado del recurso merluza está a cargo del Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), un organismo independiente que se encarga de monitorear el estado de las diferentes especies. Aunque el Inidep es un organismo científico, no escapa de las presiones políticas que podrían significar anunciar una nueva crisis de la merluza hubbsi.
La anterior crisis, ocurrida en 2000, dejó como saldo varios desempleados y el establecimiento de cupos de pesca. En esa ocasión, fue el Inidep el que advirtió el peligro que corría el recurso, cuya biomasa cayó a niveles alarmantes entre 1993 y 2000. Se calcula que el año pasado la pesca generó ingresos por exportaciones por unos US$ 900 millones.
Por Mercedes Colombres
De la Redacción de LA NACION
16/07/07
LA NACION
