Lo confirmó la fiscalía. Hay cuatro acusados de cometer el crimen en 2003. La Justicia quiere llegar también a descubrir a los autores intelectuales.
Lo confirmó la fiscalía. Hay cuatro acusados de cometer el crimen en 2003. La Justicia quiere llegar también a descubrir a los autores intelectuales.
El juicio oral por el asesinato del empresario pesquero de Puerto Madryn Raúl “Cacho” Espinosa ya tiene fecha: comenzará el 22 de junio a las 9. El escenario será la nueva sala de la oficina judicial ubicada en Mosconi 92 de la ciudad portuaria. Estarán en el banquillo de los acusados José Domingo Segundo, Ademar Araujo, Remigio Guevara y Benjamín Bustos. El primero está acusado de ser el autor material del asesinato ocurrido el 30 de enero de 2003. Bustos y Guevara como autores secundarios y Araujo como autor primario. Serán querellantes en el juicio Alicia Martínez, primera esposa del empresario y Lorena Gabarrús, quien era su pareja en el momento del crimen y estaba embarazada de mellizos. Además Gabarrús será una testigo clave teniendo en cuenta que se encontraba con Espinosa en el momento que le dispararon.
Otro dato importante para tener en cuenta es que finalmente la actual diputada nacional Elisa Carrió fue admitida como testigo. Carrió estuvo con Espinosa una semana antes del asesinato. Y según contó varias veces, el empresario asesinado le había confiado algunas cuestiones relacionadas con el manejo de la pesca. Y le habría dado algunos nombres que serían clave en el juicio oral. En su carácter de diputada nacional, Carrió está facultada a no concurrir al juicio. Y contestar las preguntas de los abogados defensores y la Fiscalía a través de un escrito. Algunos indicios dados por allegados a la legisladora aseguran que se hará presente en Madryn cuando sea citada.
El juicio no sólo intentará llegar a la verdad en cuanto a los autores materiales del hecho. También a los autores intelectuales y a los motivos que llevaron a quitarle la vida.
La investigación llevada adelante por la Fiscalía de Puerto Madryn reveló un verdadero operativo planificado para el asesinato del cual habrían participado varias personas. Incluso más de las que estarán en el banquillo de los acusados a partir del próximo 22 de junio.
Según el equipo de fiscales que encabezó el doctor Daniel Báez, para acabar con la vida del empresario Raúl “Cacho” Espinosa fue necesario un operativo de vigilancia que incluyó fotos, seguimientos en taxi y dobles identidades. Tras un arduo repaso de miles de fojas, los investigadores cerraron un círculo que se centró sobre los cuatro acusados. Como quedó dicho, la esperanza es que en esas audiencias asome la cabeza del ideólogo y financista del crimen, y que tras más de 8 años de impunidad el caso quede resuelto.
Espinosa era dueño de la Pesquera San Isidro. Tenía dos socios: Carlos Rocca y Guillermo Schmid. Este último falleció el año pasado. Fue en esa pesquera donde recibió a Carrió que se encontraba realizando campaña proselitista con vista a las elecciones presidenciales de marzo de 2003.
Pero hay otra historia, más prolongada y conflictiva: Espinosa fue durante varios años, la mano derecha de los hermanos Álvarez Castellano, propietarios de la poderosa empresa pesquera Conarpesa. Dueño de una personalidad muy especial, Espinosa ingresó como marinero y terminó siendo gerente y poderoso directivo del grupo.
Pero su desvinculación de Conarpesa no fue de la mejor manera. Y tampoco quedó en buenas relaciones con los Álvarez Castellano. Lo que es más: la relación de afecto mutuo se convirtió en odio. Por eso, en un primer momento y dada la presunta vinculación de empleados de Conarpesa en el crimen, los empresarios españoles fueron sospechados de ser los autores intelectuales del crimen. Pero con el tiempo fueron desafectados de la causa.
04/05/11
DIARIO JORNADA

