Se dio a conocer con seis meses de retraso. Faltaron los totales de captura del 2010 y la información de la campaña de juveniles. La cifra, 273 mil toneladas, quedaría sujeta a modificaciones. El INIDEP exige uso de artes selectivas y control en las declaraciones de captura.
Se dio a conocer con seis meses de retraso. Faltaron los totales de captura del 2010 y la información de la campaña de juveniles. La cifra, 273 mil toneladas, quedaría sujeta a modificaciones. El INIDEP exige uso de artes selectivas y control en las declaraciones de captura.
En la reunión del Consejo Federal Pesquero llevada a cabo el pasado jueves 2 de junio, se determinó la Captura Máxima Permisible del recurso merluza hubbsi para el corriente año, que quedó plasmada en el acta 18 y reglamentada mediante la resolución 4 de 2011.
Los valores que se establecieron fueron de 48 mil para el stock norte y 273 mil toneladas para el stock sur. Dichos valores surgen de los informes técnicos del INIDEP 42 y 43 de 2010, en los que se analiza mediante datos de descarga –fundamentalmente– la serie histórica de 1989 a 2009, con una inclusión parcial de lo ocurrido durante el 2010.
El primer dato que llama la atención es que para establecer la CMP del 2011 no se hayan incorporado los datos finales sobre partes de descargas e información completa de observadores sobre descarte de 2010, como así tampoco los datos aportados por la campaña de juveniles de merluza realizada en enero de este año.
Un informe que tardó en aparecer
La primera explicación surge de la fecha de aprobación de los informes técnicos, que datan del 22 de diciembre de 2010. Es por ello que no están incorporados los datos de la campaña de juveniles realizada en enero de 2011, cuyo informe se mantiene oculto. Esto también explica la incorporación limitada de los datos estadísticos del 2010. La captura biológicamente aceptable –CBA– recomendada por el INIDEP fue retenida por las autoridades del Consejo durante seis meses, estando los elementos a su disposición para hacerlo al inicio del calendario pesquero.
A esta altura del año el Consejo debería estar comunicando la corrección de la CMP al incluir los datos de 2010 y de la evaluación de juveniles. Algo que a juzgar por los hechos, con buena voluntad ocurrirá en diciembre –cuando ya sea tarde para dar marcha atrás o nunca.
En diciembre de 2010 el INIDEP recomendó una captura de entre 199 mil y 273 mil toneladas, para lograr la recuperación en el corto plazo de la biomasa reproductiva al nivel de 400 mil toneladas, objetivo que nunca se alcanzó. La primera cifra se encuentra por debajo de un 10 por ciento de riesgo biológico para un escenario de recuperación en el corto plazo y la última importa un riesgo biológico del 90 por ciento de no cumplir con los objetivos, si se tiene en cuenta la alta incertidumbre existente sobre la situación del stock reproductor y sobre reclutamiento durante 2010. La incertidumbre se encuentra relacionada con la falta de campañas globales –2008 a 2010– de merluza y la variabilidad de los reclutamientos.
Bajar la captura
En el acta, los consejeros expresan que para alcanzar el objetivo de recuperación de la biomasa reproductiva a niveles de 400 mil toneladas “se propone una CBA de 273 mil toneladas”. Lo que no se aclara es que se trata de la propuesta con mayor riesgo asociado, suponiendo un nivel de reclutamiento estable, algo que no ha ocurrido en la última década. En el informe los biólogos expresan que “la población en los últimos diez años presentó reclutamientos muy variables con respecto a la biomasa reproductiva y con una mayor frecuencia de reclutamientos por debajo del promedio”.
Como cada año desde que se implementó este sistema de presentación de tres escenarios, las autoridades optan por el más riesgoso. En el presente el INIDEP suprimió el escenario de largo plazo, presentando tres opciones a corto y mediano plazo. De éstas, nuevamente se optó por la menos precautoria pero en un escenario de recuperación a corto plazo. Según lo que se refleja en los informes técnicos de merluza, las consecuencias de mantener niveles de captura con un bajo nivel precautorio, se traducen en continuos descensos de la biomasa reproductiva, encontrándose cada vez más alejados del objetivo de recuperación fijado entre 400 y 500 mil toneladas. La biomasa reproductiva estimada es de 291.066 toneladas. Debemos recordar que el punto biológico de referencia sobre el cual la pesquería se encontraría en situación de sobrepesca de reclutamiento fijado por el INIDEP, a partir de 2001, es de 330 mil toneladas, antes era de 370 mil, de biomasa reproductiva. Cada vez estamos más lejos.
La captura biológica aceptable
“Es importante resaltar que el cumplimiento de la Captura Biológicamente Aceptable en forma aislada es insuficiente para la recuperación del recurso, por lo tanto se recomienda que se arbitren los medios necesarios para que se cumplan en forma coordinada las distintas medidas de manejo recomendadas, a fin de lograr un cambio en las tendencias observadas de biomasa total y reproductiva”, reza el informe del INIDEP.
Una captura de 273 mil toneladas, además de ser uno de los escenarios más riesgosos, debía estar acompañada de las siguientes medidas recomendadas: evitar que las capturas totales sobre el efectivo superen las biológicamente aceptables; exigir el uso de artes de pesca y dispositivos selectivos tanto en la pesquería de merluza como en las que son capturadas como by-catch; controlar efectivamente las declaraciones de captura a fin de evitar la subdeclaración; adecuar la capacidad extractiva de la flota a la realidad productiva del recurso; lograr una efectiva protección de las concentraciones de adultos en la temporada reproductiva y asegurar la realización de las campañas de investigación dirigidas a la evaluación del recurso.
El informe del grupo de merluza
Tanto la subdeclaración como el descarte no fueron superados con la implementación de la cuotificación, como en algún momento se especuló. Esto quedó demostrado en el informe elaborado por el Grupo de Merluza del INIDEP, ya que nuevamente fue incorporado para el análisis de la situación un escenario del 20 por ciento de subdeclaración y un descarte estimado en el 10 por ciento en la pesquería de merluza y 35 mil toneladas de by catch. “No han ocurrido cambios sustanciales en las artes de pesca utilizadas, tanto en la pesquería de merluza como en la de langostino, por lo que continuarían siendo importantes los montos de descarte, principalmente de juveniles, en ambas pesquerías”, concluyen los especialistas.
A pesar de lo expuesto los miembros del Consejo no hicieron mención alguna sobre las artes de pesca ni sobre ninguno de los puntos antes enumerados, salvo el de adecuar la capacidad extractiva de la flota a la realidad del recurso, solicitándole a la Autoridad de Aplicación que “avance con la base de la propuesta de medidas tendientes a eliminar el exceso de capacidad de pesca”.
A pesar de conocerse desde el jueves la Captura Máxima Permisible, no sabemos si es el volumen que el recurso puede soportar. La cifra definitiva solo se conocerá cuando los datos de captura totales y el informe de juveniles sean incorporados para su análisis.
13/06/11
EL CHUBUT

