Suspendida la evaluación global por falta de buques de investigación, en el INIDEP esperan completar una sobre el stock de reproductores antes que termine el año. La información fue confirmada desde la Dirección Nacional de Investigaciones.
Suspendida la evaluación global por falta de buques de investigación, en el INIDEP esperan completar una sobre el stock de reproductores antes que termine el año. La información fue confirmada desde la Dirección Nacional de Investigaciones.
En el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) analizan por estas horas el cronograma de una campaña sobre los reproductores de merluza en el área de Isla Escondida.
Es el premio consuelo que tendrán los investigadores del Proyecto Pesquerías Demersales, ante la imposibilidad de realizar –por segundo año consecutivo– la campaña de evaluación global sobre todo el stock sur, al norte y sur del paralelo 44ºS.
El cambio de planes en el cronograma de campañas esta vez no fue generado por problemas laborales del personal científico, técnico ni embarcado, como sucedió el año pasado, sino por problemas en el alistamiento de los buques de investigación.
Los trabajos en el Oca Balda, el barco que realizaría la campaña, sufrieron una serie de contratiempos que impidieron tenerlo listo a principios de octubre, como estimaban en la Dirección de Armamento y Buques. La otra embarcación capaz de completar la travesía, el “Eduardo Holmberg” todavía no ha resuelto sus reparaciones en la línea de eje.
Estas demoras impidieron que la Prefectura Naval Argentina pudiera realizar las certificaciones para devolverle al Oca Balda la aptitud para la navegación, hoy por hoy, caída. Según revelaron fuentes confiables, una pequeña válvula cuyo repuesto no está disponible en el mercado y tuvo que ser mandada a construir, fue la madre de todas las frustraciones.
“La campaña global fue desestimada hace un mes”, reconoció Otto Wöhler, director Nacional de Investigaciones del INIDEP. “Hay una ventana temporal para poder hacerla y que permite comparar los resultados con los obtenidos en anteriores campañas”, afirmó.
En aquel momento surgió la posibilidad de realizar una campaña más corta, centrada exclusivamente sobre el grupo de edad I y II del efectivo sur, con el objetivo de confirmar o refutar los resultados de la campaña de evaluación de juveniles, realizada en enero pasado, que marcaron una abrupta merma del stock que será el sustento de la pesquería comercial el año próximo.
Pero el Oca Balda continuó sin superar las pruebas de la Prefectura y hubo que cambiar nuevamente de objetivos. “Evaluaremos el estado de los reproductores, generación de huevos y larvas en la principal zona de reproducción”, aseguró el titular de la DNI ante la consulta de REVISTA PUERTO.
“Estimamos que la semana que viene se harán las pruebas con el Oca Balda y si todo está bien saldremos enseguida”, dijo sobre la fecha de inicio de la campaña que se prolongará durante 25 días. “No hay planteos gremiales que pongan en peligro la campaña”, aseveró el investigador.
“Cuando hagamos la campaña estival tendremos al grupo de edad II como objetivo central y podremos corroborar o corregir los datos de la campaña de enero del 2010”, indicó Wöhler, para quien la ausencia de datos fidedignos fruto de campañas de investigación no es un inconveniente para elevar las recomendaciones de cara a la captura biológicamente aceptable (CBA) para el año que viene.
“Estamos en esto justamente, pero en la proyección utilizamos la información hasta enero pasado”, indicó el Director Nacional. Con los magros resultados detectados en el reclutamiento es de esperar que la sugerencia sobre la estimación de captura sea sensiblemente menor que la otorgada este año.
El hecho de que no se haya efectuado la campaña global este año no representa, según la mirada del titular de la DNI, un problema para el año que viene. “Hay mucha información disponible: observadores, desembarques, inspectores. Las campañas son importantes pero no indispensables. Se pueden suplir con otros elementos”, reconoció Wöhler.
Será justamente por esto de confiar en datos tan “rigurosos” como el de los inspectores y observadores que la pesquería de merluza demora la implosión largamente anunciada en los informes técnicos del mismísimo INIDEP.
Por Roberto Garrone. Fotos de Diego Izquierdo y Guillermo Nahum
11/11/10
REVISTA PUERTO

