El intendente de Camarones, Eugenio Rodríguez confirmó su preocupación por las consecuencias inmediatas que ya está trayendo aparejada la paralización de la flota amarilla de Rawson que utiliza el puerto de esa localidad como alternativo para sus operaciones de pesca. A fines de mayo la flota costera agotó sus 7.200 toneladas de merluza hubbsi para pescar, y en consecuencia fue ordenada a volver a puerto, y si bien algunas embarcaciones han salido a la pesca de anchoita como especie objetivo, la mayor parte de los buques están amarrados en puerto.
El intendente de Camarones, Eugenio Rodríguez confirmó su preocupación por las consecuencias inmediatas que ya está trayendo aparejada la paralización de la flota amarilla de Rawson que utiliza el puerto de esa localidad como alternativo para sus operaciones de pesca. A fines de mayo la flota costera agotó sus 7.200 toneladas de merluza hubbsi para pescar, y en consecuencia fue ordenada a volver a puerto, y si bien algunas embarcaciones han salido a la pesca de anchoita como especie objetivo, la mayor parte de los buques están amarrados en puerto.
“Está todo paralizado, ya ningún barco hace descargas en Camarones. Tenemos un muelle flamante pero sin actividad. La pesca se cortó y eso también impacta en la localidad porque deja a mucha gente sin trabajo”, confesó Rodríguez a Pesca & Puertos.
En el inicio de la temporada de pesca de la flota amarilla, Camarones experimentó un importante movimiento de buques ya que cuando el recurso está en cercanías de Isla Escondida, las armadoras optan por descargar en el nuevo muelle de esa localidad costera, evitando regresar a Rawson con los costos operativos que ello significa. Además, desde ese muelle se puede operar las 24 horas, y no como el capitalino donde se debe aguardar la marea altas para ingresar, y la siguiente para salir por los problemas de calado y falta de dragado de la desembocadura del río Chubut.
Desde Camarones la materia prima se transporta en camiones hacia la capital provincial o Puerto Madryn, preferentemente.
La repentina paralización de la pesca por el agotamiento del cupo de merluza asignado para capturar durante el año también hizo resentir la actividad portuaria y con ello todas actividades conexas vinculadas, que si bien en Camarones es de baja escala produjo su impacto negativo.
El jefe comunal se lamentó por la situación. “Esperemos que las autoridades puedan encontrar alguna solución prontamente y que la flota pueda volver a operar. Nosotros teníamos muchas expectativas desde que se inauguró el muelle, sabemos que se trabaja por zafra, pero esta temporada ha sido muy corta”, razonó. Cabe recordar que el muelle, construido totalmente a nuevo, demandó una inversión de 27 millones de pesos y fue habilitado a fines de mayo de 2007.
Por otro lado, el intendente sostuvo que “han venido algunas empresas que dijeron que estaban interesadas en instalar una planta, pero al final nada de eso se ha podido concretar. En su momento estuvieron de la empresa Iberconsa, pero siempre nos manejamos con mucha cautela para no generar falsas expectativas entre nuestra gente”.
La posibilidad de procesamiento de materia prima en esa localidad son ciertamente muy escasas, teniendo en cuenta la delicada realidad que afronta el sector pesquero en general, y porque la mayoría de los buques de la flota amarilla venden sus capturas a plantas radicadas en Rawson o Madryn que ya cuentan con niveles de especialización y certificación.
30/06/08
PESCA & PUERTOS
