El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) solicitaron al Consejo Federal Pesquero (CFP) que habilite la captura de determinadas especies en diversas áreas dentro de la zona de veda permanente de merluza (ZVP).
El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) solicitaron al Consejo Federal Pesquero (CFP) que habilite la captura de determinadas especies en diversas áreas dentro de la zona de veda permanente de merluza (ZVP).
Para las cámaras empresarias es necesario que el CFP establezca una política que habilite la pesca de temporal de mero, salmón y abadejo, para evaluar luego aperturas eventuales.
Asimismo, esperan que su propuesta sea evaluada por los expertos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep).
Como consecuencia del crecimiento de la ZVP registrado en los últimos años, los armadores de la flota de altura buscan alternativas que reduzcan el impacto económico y productivo de la medida.
De acuerdo con las cámaras pesqueras, el objetivo de la iniciativa es definir cuáles zonas, en qué épocas y bajo qué condiciones podría ser abierta la captura de estos tres recursos, o bien prospectados, sin afectar a los juveniles de merluza común, informó Pescare.
A fines de 2013, estas dos cámaras empresariales solicitaron al CFP que se estableciera una reglamentación para implementar un sistema de vedas móviles en las zonas con menor concentración de juveniles de merluza común.
En la nota enviada al CFP, Caipa y Cepa argumentaron que mediante la aplicación de vedas móviles geográficas y temporales se podrían recuperar áreas de pesca con el menor impacto posible.
Por su parte, Oscar Fortunato, presidente de Cepa, señaló “Hay que evaluar si es razonable mantener un esquema de vedas tan amplio, permanente e inmutable en un contexto en el cual la economía de las empresas, el nivel de actividad y el empleo están en crisis”, informó el diario La Capital.
Recientemente el Inidep rechazó realizar una prospección del abadejo en la ZVP.
Los científicos argumentaron que no era aconsejable debido a la vulnerabilidad biológica que atraviesa la especie.
De todos modos, el Instituto dio luz verde a una prospección de mero, localizada en el cuarto del rectángulo estadístico 4262, papa eco 180.
Por último, el Inidep afirmó “Los datos necesarios para establecer una veda [móvil] deberían ser generados por los buques de investigación”, los que por cuestiones operativas y del cronograma planificado de campañas “no siempre están disponibles”. Por Analia Murias (FIS.COM)
19/05/14

