El secretario de Ambiente, Juan José Mussi, dijo que se necesita ese lapso para detener el vuelco de materiales contaminantes a la cuenca; hoy se extrajo el último barco hundido.
El secretario de Ambiente, Juan José Mussi, dijo que se necesita ese lapso para detener el vuelco de materiales contaminantes a la cuenca; hoy se extrajo el último barco hundido.
El secretario de Ambiente, Juan José Mussi, estimó hoy que la cuenca Matanza-Riachuelo recién quedará saneado en seis años y prometió que la inspección de todas las empresas del curso hídrico finalizará "en tres meses", para cuando vencerá el plazo estipulado por la Justicia bajo advertencia de aplicación de nuevas multas.
El plan para sanear el Riachuelo conseguirá el año próximo tener aceitados todos los mecanismos para impedir el vuelco de materiales contaminantes al agua. "El año que viene, van a estar en marcha los mecanismos requeridos por la Justicia pero, a partir de ahí, contemos cinco años más para el saneamiento", sostuvo.
"Esos materiales, dijo Mussi, son de tres tipos: materia fecal, sustancias industriales y residuos sólidos. Por eso el plan consiste en lograr que "las empresas que contaminan dejen de hacerlo o se retiren".
El funcionario dijo que los registros obtenidos por medio de los estudios realizados por la Secretaría de Ambiente revelan que 92 de las 500 empresas que contaminan la cuenca Matanza-Riachuelo están en proceso de reconversión.
"Hay empresas que no contaminan, otras que sí lo hacen y no les importa, pero hay quienes sí contaminan y quieren dejar de hacerlo pero no tienen todos los recursos para reconvertirse. Con estas últimas estamos colaborando", explicó Mussi.
El siguiente paso será lograr el saneamiento total del Riachuelo. "De nada sirve limpiar el Riachuelo si no se impide que se siga volcando material contaminante", explicó Mussi.
"Una vez que se deje de arrojar residuos, viene la limpieza", explicó.
La chata tanque que hoy fue removida del Riachuelo es un buque de 57 metros de largo (eslora) y 6 de ancho (manga) y 3,90 de alto, informó el prefecto principal Alejandro Annichini.
El prefecto dijo que empresas privadas fueron las encargadas tanto del reflote como del traslado del barco hasta Tigre.
"Hoy se cumple con la planificación de ACUMAR de liberar totalmente de barcos hundidos e inactivos el Riachuelo", dijo Annichini, que aclaró que la totalidad de los barcos se hallaban en el tramo entre el puente Avellaneda y el Puente Pueyrredón "dado que a partir de este último aguas arriba no hay navegación comercial".
"La maniobra fue habitual técnicamente pero muy especial, porque en definitiva el GD28 es el último barco inactivo que quedaba en el Riachuelo", señaló el prefecto.
12/04/11
LA NACION

