Buscan ”ordenar” la pesca en el río Bermejo

Según una investigación de la UNSa, se extraen unas 150 toneladas de peces cada año en Orán, Embarcación y Rivadavia.

Según una investigación de la UNSa, se extraen unas 150 toneladas de peces cada año en Orán, Embarcación y Rivadavia.

Según una investigación de la UNSa, "cada año se extraen alrededor de 150 toneladas de peces del río Bermejo cuando podrían sacarse hasta 1.100 sin comprometer el equilibrio ecológico". Especialistas trabajan para que las familias que viven en las márgenes generen sus propios ingresos a partir de la pesca.

"El río está subpescado. Falta ordenar la actividad para que sea más provechosa", dijo Héctor Regidor, director del "Proyecto para Formalizar la Actividad Pesquera y Conservar el Recurso Ictícola" de la Facultad de Ciencias Naturales, que lleva cuatro meses estudiando quiénes y cómo pescan en el Bermejo.

Según datos de este programa, unas 4.400 personas que viven a la vera del Bermejo, hacen uso del recurso ictícola. De este total, el 90 por ciento pertenece a comunidades aborígenes.

Estas familias sacan sábalos, surubíes y dorados usando redes, arpones y chalanas -embarcaciones artesanales- en Orán, Embarcación y Rivadavia. Se trata de grupos que practican una pesca de subsistencia aunque, para los especialistas de la UNSa, podrían convertir la actividad en fuente laboral.

Elena Escobar, una de las biólogas de la Facultad de Ciencias Naturales que participa del proyecto señaló que habría que "optimizar las vías de comercialización" para que las comunidades se beneficien de la pesca.

Escobar explicó que hay grupos en Embarcación que venden a pequeña escala, pero el problema para la mayoría de los que viven en las márgenes del Bermejo es que no tienen como transportar los ejemplares hasta los puntos de comercialización, no cuentan con medios de refrigeración para mantenerlos y tampoco saben a qué precios entregarlos.

El Proyecto para Formalizar la Actividad Pesquera busca que las comunidades aborígenes y criollas pesquen para vivir y obtener ingresos sin que la extracción deje de ser sustentable.

El trabajo comenzó con un sondeo sobre 134 hogares de diferentes localidades para analizar la situación socio económica de las familias y el uso que hacen del recurso ictícola.

Los habitantes del Bermejo se sostienen trabajando como jornaleros en las fincas de la zona y pescando, pero el río podría generarles ingresos que mejoren su calidad de vida.

El programa de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNSa también persigue que la pesca recreativa se desarrolle de manera ordenada y se convierta en un atractivo turístico, para lo cual hacen falta caminos y hospedajes.

El trabajo cuenta con financiamiento del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, que depende del Gobierno de la Nación.

Datos históricos

Las primeras exploraciones del río Bermejo datan de 1780, cuando navegó sus aguas el franciscano Francisco Morello a quien siguieron muchos otros.

Posterior a la Revolución de Mayo, Pablo Soria remonto el río en tres oportunidades: en los años 1812, 1824 y 1826.

Después la guerra de la Triple Alianza (1865-1870) se inició la ocupación del territorio situado al norte del río Salado.

Las crecidas anuales en la cuenca del río Bermejo se producen entre los meses de diciembre y abril debidas a precipitaciones en sus nacientes.

Algunas crecidas generaron situaciones hidrológicas críticas, tal como sucediera en 1984, 1997, 1999 y 2000.

05/08/07
EL TRIBUNO

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