Desde hace algunos años, Argentina y Chile trabajan en conjunto para intentar solucionar el problema de las especies invasoras, particularmente del castor en la Isla de Tierra del Fuego. En los últimos días, desde el CADIC se ha publicado una convocatoria para voluntarios que quieran ser parte de una capacitación en caza de castores.
Desde hace algunos años, Argentina y Chile trabajan en conjunto para intentar solucionar el problema de las especies invasoras, particularmente del castor en la Isla de Tierra del Fuego. En los últimos días, desde el CADIC se ha publicado una convocatoria para voluntarios que quieran ser parte de una capacitación en caza de castores.
Por Radio Nacional Ushuaia el Dr. Adrián Schiviani, miembro del CADIC Ushuaia y coordinador de este proyecto, se refirió al avance del castor señalando que “ocupa toda la isla grande de Tierra del Fuego, algunas islas vecinas, además está en Gabarino y en algunas islas más al sur, después la encontramos en el continente, en la península Bronzovich, donde está ubicada Punta Arenas, y en el 2013 se encontró un animal en una laguna ubicada a 30 kilómetros de la frontera con Argentina, lo cual nos puso en alerta porque se había movido unos 150 kilómetros del lugar más continental que conocíamos”.
Explicó que el castor cruzó el estrecho en la década del 60 y que el agua salada no constituye un obstáculo para sus movimientos.
Agregó que “hemos visto castores caminando por la Avenida Maipú en la ciudad de Ushuaia, esos vienen del mar, en otoño, cuando los animales comienzan a dispersarse a buscar nuevos territorios a fines del verano, y el mar no es un problema para ellos, dado que se los ha encontrado en Cullen, en San Sebastián”.
Entendió que en relación al grave daño que “producen se debe tomar rápidas medidas al respecto, de otro modo, si no hacemos nada, el riesgo claro de que el castor prospere por el continente es muy concreto, por eso Argentina y Chile se comprometieron en el año 2008 a intentar restaurar los ecosistemas afectado por el castor, y la herramienta para lograrlo es su erradicación en toda su distribución, como objetivo de máxima”.
En ese contexto ambos países están tratando de “demostrar que la sociedad puede erradicar al castor en áreas pequeñas, dado que sería muy difícil de encontrar recursos para tratar de hacerlo en toda la superficie”.
Indicó que “durante el mes de marzo próximo vendrán expertos norteamericanos en control de castor que pertenecen a un organismo similar a nuestro SENASA, y que se dedican a controlan la especie cuando les produce problemas en caminos, en estancias, en pasturas, como lo hacen en nuestra región. La idea es capacitar a un grupo de cazadores, elegir a los mejores de este grupo, y usarlos como herramientas para probarlos en siete áreas pilotos que tenemos identificadas en la isla grande de Tierra del Fuego”.
En tal sentido marcó que “las siete áreas pilotos incluyen tierras privadas y públicas, para demostrar esto en un abanico amplio de realidades de paisajes y de tenencia de la tierra”, manifestó.
“Esta misma capacitación se le va a dar a los agentes del estado nacional y provincial, para que sea una manera de difundir las mejores técnicas. Estamos pensando en brigadistas de incendio o inspectores de pesca, para que esta gente pueda contribuir en un esquema de manejo a largo plazo. Pero nuestro interés para los próximos cuatro años es probar la erradicación del castor en siete áreas pilotos, y luego medir los beneficios ambientales producidos y proteger las áreas contra nueva s invasiones”.
Por último puntualizó que “la idea es saber cuánto nos cuesta en todo sentido la realización de este trabajo, no solo en términos económicos, sino también en materia de personal, analizar cuestiones de organización y administración que pueden fallar, como para ver si somos capaces de hacerlo en una pequeña escala, y evaluar si dentro de cuatro años somos capaces ambos países de pegar un pequeño salto”. (Fuente: Provincia 23)
19/11/15
