En un crucero por las aguas inusualmente cálidas del Mar de Bering, científicos de la NOAA están investigando cómo el segundo año de un patrón de calentamiento está afectando el ecosistema, incluyendo el abadejo de Alaska, la mayor pesquería de EEUU.
En un crucero por las aguas inusualmente cálidas del Mar de Bering, científicos de la NOAA están investigando cómo el segundo año de un patrón de calentamiento está afectando el ecosistema, incluyendo el abadejo de Alaska, la mayor pesquería de EEUU.
El equipo de investigadores está a bordo del buque de investigación “Oscar Dyson” donde toman miden muestras de agua – temperatura, salinidad, nutrientes – y biológicas, informó Alaska Dispatch News.
“Hay que vaciar todo lo que ha entrado en el último lanzamiento de la red y luego empezar a ordenar los pescados. Pero el barco ahora se mueve a la siguiente estación. Se tarda aproximadamente dos a tres horas para llegar a la siguiente estación. […] Así que todos están acondicionando febrilmente sus muestras para estar listos a repetir la maniobra”, explicó Janet Duffy-Anderson bióloga del Centros de Pesca de la NOAA en Alaska, y su colega Phyllis Stabeno, oceanógrafo del Laboratorio de Ambiente Marino del Pacífico, también de la NOAA.
“El objetivo de este ajetreo diario es estudiar los efectos de un fenómeno inusual en el Mar de Bering: el año pasado, las aguas se calentaron dramáticamente después de una temporada fría de siete años”, señalaron los científicos.
“Este repentino calentamiento es un mal presagio para algunas especies, incluyendo el abadejo de Alaska. La última vez que hubo una ola de calor prolongado… fue entre 2001 y 2006, y fue un período de reclutamiento muy pobre para esta especie”, agregaron.
Duffy-Anderson explicó que el pobre rendimiento del abadejo de Alaska se debe a una deficiencia en la fuente de alimento de los peces y que durante los años cálidos, el plancton o copépodos que comen los abadejos no son tan grasosos y nutritivos como durante los años fríos.
“Y lo que vemos es que los peces que se alimentan a base de esas presas, también están en peores condiciones en años cálidos que en años fríos. No están recibiendo esta dieta alta en grasas”, explica.
Estas magras dietas de aguas cálidas resultan en un abadejo flaco que encuentra dificultades para sobrevivir el invierno siguiente.
Duffy-Anderson destacó que los años cálidos provocan otra tendencia preocupante: un aumento de canibalismo entre los abadejos.
“En los años cálidos, cuando la base de nutrientes es pobre, van uno tras otro”, explicó la investigadora.
Una caída en la supervivencia del abadejo puede ser el mayor impacto económico de esta nueva temporada cálida. Pero, según los científicos, los cambios van mucho más allá de una única especie.
Históricamente, las temperaturas del mar de Bering han fluctuado al azar de año en año – un año cálido, seguido de uno frío, seguido de un año medio y así sucesivamente.
Pero en los últimos 15 años, esos breves altos y bajos se han extendido a períodos de cinco, seis y hasta siete años.
Stabeno cree que esto puede ser señal de un gran cambio en los patrones del clima de la región.
Con la masa de agua caliente del Pacífico conocida como Blob y el fenómeno de El Niño en el pronóstico, es de esperar que las condiciones cálidas continúen.
Duffy-Anderson y Stabeno sostienen que podrán proporcionar una “instantánea” de los datos, a los administradores pesqueros de la NOAA y el Consejo de Administración Pesquera del Pacífico Norte, dentro de un mes. Un análisis más detallado de los datos se dará a conocer en aproximadamente un año. (Fis.com)
16/10/15
