Consiste en la instalación de 12 kilómetros de cañerías de agua en ese espacio verde, que alimentarán bocas de extinción ubicadas una cada 54 metros. La iniciativa será puesta en marcha a fin de mes.
Consiste en la instalación de 12 kilómetros de cañerías de agua en ese espacio verde, que alimentarán bocas de extinción ubicadas una cada 54 metros. La iniciativa será puesta en marcha a fin de mes.
La reserva ecológica situada en la Costanera Sur porteña contará con un nuevo sistema de prevención de incendios consistente en la instalación de 12 kilómetros de cañerías de agua en ese espacio verde que alimentarán bocas de extinción ubicadas una cada 54 metros.
La iniciativa, a cargo del Ministerio de Medio Ambiente de la Ciudad, busca reducir el tiempo de llegada hasta el foco ígneo una vez declarado el fuego, que suele afectar a las numerosas especies animales y vegetales que habitan allí, informó hoy esa cartera.
El dispositivo, que se pondrá en marcha a fin de mes en una primera etapa, contemplará la implementación de un sistema preventivo de manejo del fuego que incluirá aspectos de detención temprana y de ataque al origen del fuego.
Para ello se instalaron cañerías de PVC hidráulico a lo largo de 12 kilómetros enterradas al borde de los caminos de la Reserva, con salidas de acople rápido para asegurar la disponibilidad de agua en las cercanías de los focos ígneos.
"Vamos a tener una boca de agua cada 54 metros, lo que permitirá llegar más rápido al fuego", explicó el ministro de Medio Ambiente porteño, Juan Manuel Velasco.
La alimentación de agua a la cañería se realizará a través de dos bombas impulsoras que toman el agua de dos tanques de reserva con una capacidad de cerca de 300.000 litros cada uno.
Esas dos bombas centrífugas para impulsión de agua tienen un motor de 3.000 RPM cada una y funcionarán simultáneamente, que estarán respaldadas por una bomba de repuesto que quedará guardada en los depósitos de la reserva.
La reserva ecológica es uno de los pulmones verdes más importantes de la Ciudad, junto al Parque Tres de Febrero, y está ubicada a pocas cuadras del centro financiero y administrativo porteño.
Este espacio fue declarado Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica en 1986 y es hábitat de al menos 250 especies de aves, incluyendo a una población considerable de cisnes de cuello negro.
También viven allí nueve especies de anfibios, 23 de reptiles, 10 de mamíferos y 50 de mariposas, mientras que las variedades de flora abarcan 245 especies de 55 familias.
La mayoría de estas especies son altamente representativas de la diversidad biológica presente en la región.
Irene Verbistky, presidenta de la asociación "Por la Reserva", dijo a Télam que este nuevo sistema de prevención de focos "es necesario" debido a que "si bien la labor de los bomberos es eficiente, siempre estaba el tema del tiempo que tardaban en llegar".
"Todo lo que sume para proteger la reserva está bien", indicó la mujer, quien consideró que la mayoría de los incendios registrados en la reserva "fueron intencionales, porque gente dañina hay en todos lados".
03/05/07
DERF
