(FNM) La falta de mano de obra y hasta los vientos comprometen el ritmo de montaje de tres plataformas en Rio Grande. Las P-55, P-58 y P-63 integran el paquete de estructuras de Petrobras para la exploración de la formación del presal. (FNM) La falta de mano de obra y hasta los vientos comprometen el ritmo de montaje de tres plataformas en Rio Grande. Las P-55, P-58 y P-63 integran el paquete de estructuras de Petrobras para la exploración de la formación del presal. El gerente ejecutivo de operaciones de la empresa Quip, José Simão Filho, admitió este miércoles en Porto Alegre que la carencia de personal en las tareas más calificadas y la mayor intensidad de los vientos entre agosto y octubre reducen la productividad a niveles muy bajos. La empresa ganó la licitación para montar los tres artefactos con plazo de entrega máximo a fines de 2013 y una inversión en cada unidad de entre R$ 1.500 millones y R$ 2.000 millones. El ejecutivo, que no precisó en cuánto se redujo la velocidad de ejecución de los proyectos, garantizó que a pesar de las trabas Quip no se atrasará en las entregas de las tareas encomendadas. Simões confirmó que la petrolera estatal tiene un mecanismo de resarcimiento ante el incumplimiento de cronogramas. “Tenemos que hacer lo necesario para cumplir, superando estas dificultades”, afirmó el gestor, quien indicó que la estrategia ha sido ejecutar otros frentes de montaje cuando no se logran completar las vacantes en segmentos como soldadores. “Yo puedo colocar hasta mil personas para trabajar, pero ellas no tiene experiencia y la ejecución no fluye. Tenemos que entrenarlas, y eso genera una productividad menor”, explicó. Si ahora hay limitaciones, para 2013 las cosas podrán empeorar. La demanda de mano de obra debe aumentar, lo que genera preocupación acerca de la capacidad de la región para ofrecer más profesionales. Quip disputa en este momento licitaciones de la petrolera estatal para otras dos plataformas. “Hoy movilizamos cerca de 6.500 trabajadores. Si ganamos otra plataforma necesitaremos entre 1.500 y 2.000 personas más”, anticipó Simões. Del total, un 80% serían profesionales con origen en Rio Grande do Sul, y el resto de otros estados. La competencia de otras empresas por mano de obra también agravará la actual carencia. “El volumen de servicios de aquí en adelante será tan grande que generará más dificultades para hacer un polo naval aquí”, previno Simões, y alertó: “el problema es general”. El gerente se refirió a que también hay falta de trabajadores en otros polos como Pernambuco y Rio de Janeiro. Por otra parte, la interferencia de los vientos afecta a los trabajos en el dique del Astillero Rio Grande. El representante de la empresa, explicó que existe un bloqueo automático cuando la velocidad del viento pasa cierto límite. “Agosto fue pésimo”, se quejó. En el dique se está finalizando el montaje de la P-55, cuya integración deberá estar terminada a mitad del año próximo. Petrobras espera colocar la plataforma en producción en septiembre de 2013. Las otras dos estructuras se están construyendo en los muelles de Quip, que tienen edificaciones que permiten desarrollar los trabajos con independencia de la meteorología. La conclusión se producirá entre mediados y fines de 2013. La empresa ya invirtió R$ 280 millones en 220 metros de extensión del muelle del astillero y espera el permiso de instalación de obras para otros 110 metros, con un aporte de R$ 100 millones. Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Jornal do Commercio y Portos e navios; 06/09/12 07/09/12 FUNDACIÓN NUESTROMAR

