(FNM) Cuando presidía el BNDES, Carlos Lessa recibió la sugerencia de adoptar el “leasing” – alquiler con opción de compra – para buques. Como buen estudioso de la economía, Lessa se entusiasmó con la posibilidad, pero su opinión no fue bien recibida por los cuadros técnicos del banco.
(FNM) Cuando presidía el BNDES, Carlos Lessa recibió la sugerencia de adoptar el “leasing” – alquiler con opción de compra – para buques. Como buen estudioso de la economía, Lessa se entusiasmó con la posibilidad, pero su opinión no fue bien recibida por los cuadros técnicos del banco.
En Brasil, el “leasing” es utilizado – con enorme eficacia – para aviones, pero no para barcos. En el resto del mundo la situación es otra. La gigante suiza MSC acaba de contratar 18 barcos, en una operación de leasing capitaneada por Minsheng Financial Leasing, de China, con la participación de Bank of Communications Financial Leasing. La operación se refiere a tres buques de 18.400 teu, que serán los mayores del mundo, con un valor total de USD 420 millones. Las embarcaciones serán construidas en el astillero coreano Daewoo, a semejanza de otros seis, del mismo porte, comprados recientemente por la misma MSC, segunda mayor compañía de navegación del mundo, detrás de la danesa Maersk.
Un buen ejemplo de cómo funciona el “leasing” se muestra en los aviones: Boeing cede unidades, ya sea para a una empresa inglesa tradicional o para una pequeña compañía africana. En caso de falta de pago, la aeronave es devuelta instantáneamente a Boeing, sin ningún trauma.
Con el financiamiento tradicional, ocurre lo que fue conocido hace unos días, con el buque “Angra Star”, del grupo Fragoso Pires. El grupo se declaró insolvente, pero el BNDES no retoma el bien. De esta forma, el banco no recibe, el bien pierde valor y la sociedad se ve afectada, pues un producto financiado por crédito público – del Fondo de la Marina Mercante, que corresponde a un impuesto – queda parado, en lugar de transportar riquezas.
Lo más interesante de la adopción del “leasing” es que la empresa operadora no precisa comprobar un patrimonio exagerado para disponer de varios buques. Una empresa de menor porte podría disponer de más barcos, pues en caso de insolvencia no habría pérdida para el banco financiador, ni para el FMM o la economía.
Entre tanto, no se sabe por qué, ni el FMM ni los bancos BNDES, BB, Caixa, Banco da Amazônia y Banco do Nordeste todavía se resisten al “leasing”. Prefieren el sistema antiguo, de financiamiento directo, que en el reciente caso del “Angra Star”, generó pérdidas y todavía amenaza con contaminar el ambiente, con el combustible en sus tanques. (Fuentes: Monitor Mercantil, Portos e navios).
27/09/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR
