(FNM) Uno de los más importantes hallazgos del país en el área energética, los yacimientos de petróleo del “presal” abrió una nueva frontera para la industria de petróleo y gas en Brasil. (FNM) Uno de los más importantes hallazgos del país en el área energética, los yacimientos de petróleo del “presal” abrió una nueva frontera para la industria de petróleo y gas en Brasil. Según Petrobras, la producción acumulada desde 2008 a partir de los 15 pozos del presal que ya están en producción –ocho en la Cuenca de Santos y siete en la de Campos-, ya superó los 100 millones de barriles de petróleo. Solamente la estatal produce 180 mil barriles de petróleo/día de los yacimientos del presal, (106.000 de la Cuenca de Santos y 74.000 de la Cuenca de Campos), lo que representa el 9% de su producción actual en Brasil. El presal es un área de 800 km de extensión por 200 km de ancho, dispuesta a lo largo del litoral sudeste. Distante a unos 300 km de la costa, entre los Estados de Espírito Santo y Santa Catarina, abriga un gran potencial para la generación y acumulación de petróleo. El término “presal” fue adoptado porque la formación rocosa en la que fue encontrado petróleo se extiende por debajo de una extensa capa de sal, que en ciertas áreas de la costa alcanza espesores de hasta 2.000 metros. Los reservorios están a casi 7.000 metros de profundidad a partir del nivel del mar, con cerca de 2.000 m de agua y casi 5.000m de rocas. Se calcula que las rocas del presal guardan 13.000 millones de barriles de petróleo equivalente (boe, unidad básica para medir la producción de petróleo y gas). Dicho volumen prácticamente duplica las reservas brasileras, lo que permitirá elevar la producción actual de 2,2 millones a unos cinco millones de barriles diarios para el 2020. Marco Aurélio Tavares, presidente del Consejo Administrativo de la consultora Gas Energy, destaca la importancia del presal para garantizar el abastecimiento nacional. Afirma que la producción de petróleo en general obedece a un ciclo natural que comienza en baja, sube, y después comienza a declinar. “En algunas áreas eso ya está sucediendo, como en la Cuenca de Campos, que responde por el 80% de nuestra producción actual”, afirma. “El presal debe sustituir y reponer estas reservas.” De acuerdo con Petrobras, hay dos áreas en la Cuenca de Santos que ya fueron declaradas “comerciales”: los yacimientos de Lula (ex-Tupi) y Sapinhoá (ex-Iara). La declaración es el primer paso para el inicio de la fase de inversión previa a la producción e indica que el volumen recuperable potencial del yacimiento de Lula está estimado en 8.300 millones de barriles de petróleo equivalente (boe). En el caso de Sapinhoá, el volumen recuperable total fue estimado en 2.100 millones de boe. “Considerando solo esas dos áreas, se llega a un volumen recuperable total de 10.400 millones de boe, comprendiendo las áreas de Petrobras (operadora y socia mayoritaria) y de las empresas asociadas”, informó la asesoría de prensa de la empresa estatal. El descubrimiento del presal anunciado a principios de 2008 causó euforia dentro y fuera del país, ya que el potencial de producción del área elevaría a Brasil de la 13ª posición entre los países productores al grupo de los cuatro o cinco primeros, que hoy son Arabia Saudita, Rusia, Estados Unidos e Irán. El entusiasmo inicial, sin embargo, se enfrió luego debido a la suspensión de las licitaciones que autorizan la exploración de petróleo en el país, no solo en el presal, sino también en las áreas terrestres y marítimas “postsal”, que ya lleva cuatro años. La semana pasada, el ministro de Minas y Energía, Edson Lobão, dijo que la primera ronda de licitaciones de exploración del presal está prevista para noviembre de 2013. Mientras tanto, todo depende de la aprobación en el Congreso Nacional del proyecto de ley que redistribuye los royalties del presal. El descubrimiento de otros yacimientos llevó al gobierno a proponer un nuevo marco regulatorio para la actividad de exploración de petróleo y gas en el país, cuyo último cambio importante data de los años 90 cuando se abrió el mercado a las empresas privadas nacionales y extranjeras. El nuevo marco regulatorio parte de dos premisas. Primero, que el riesgo de exploración en el país diminuyó mucho con el presal, y segundo, que siendo Brasil un país política y económicamente estable, será la nueva frontera petrolera en el mundo. A partir de esas premisas, el eje de la política fue cambiar el sistema de concesiones por el de participación, marcar a Petrobras como operadora única de los nuevos yacimientos, con un mínimo del 30% de participación, y crear una industria de contenido local para proveer bienes y servicios para la exploración. A pesar de las incertidumbres generadas por la falta de nuevas áreas de exploración, las empresas continuaron invirtiendo, tanto en la exploración como en actividades relacionadas, como astilleros, equipamientos, componentes, servicios, investigación y desarrollo. La noruega Statoil anunció que invertirá USD 5.000 millones, el mismo valor que la británica British Petroleum (BP) afirma haber invertido en el país el año pasado. La empresa Voith Turbo, brazo de la alemana Voith para equipamientos industriales, anunció un contrato para proveer 60 reguladores de velocidad para Petrobras, para su utilización en ocho plataformas en los yacimientos de Lula, Iara y Júpiter, en la Cuenca de Campos. OSX, empresa del Grupo EBX que actúa en la industria naval y offshore, en construcción naval, fletamento y servicios de operación y mantenimiento, prevé inversiones de USD 14.000 millones y firmó recientemente un contrato con Petrobras para la integración de las plataformas (FPSO) P-67 y P-70, con opción para integrar una tercera unidad. Según lo previsto en el Plan de Negocios y Gestión de Petrobras 2012-2016 (PNG), los proyectos del área de exploración y producción deberán recibir USD 141.800 millones en el período, de los cuales USD 131.600 millones serán invertidos en Brasil. Para las operaciones del presal se destinará un 51% del total (USD 67.100 millones), valor que representa solo la parte bajo responsabilidad de la petrolera estatal. De acuerdo con la empresa, las operadoras asociadas deberán invertir otros USD 23.500 millones en el mismo período. Como resultado de esas inversiones, Petrobras prevé que su producción de petróleo pasará de 2,5 millones de barriles diarios en 2016, a 4,2 millones en 2020. El presal deberá contribuir con el 31% de la producción en 2016 y con el 47% en 2020. El desafío del presal también moviliza millones de dólares en investigación y desarrollo. Once grandes empresas, cinco laboratorios y una decena de pequeñas y medianas empresas se están instalando en el Parque Tecnológico de Rio de Janeiro para desarrollar soluciones volcadas al sector del petróleo y gas. El parque, de 350 mil metros cuadrados, ya recibió inversiones públicas y privadas por R$ 500 millones en el montaje de infraestructura, y para el 2014 llegará a albergar cinco mil profesionales, la crema de los científicos e ingenieros del sector. Por Janes Rocha Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Valor Econômico y Portos e navios 26/09/12 FUNDACIÓN NUESTROMAR
