La firma responsable del derrame en el Golfo de México recibió la aprobación de las autoridades para buscar crudo a profundidades de entre 100 y 2.780 metros. Adquirió 10 bloques de manos de una empresa estadounidense.
La firma responsable del derrame en el Golfo de México recibió la aprobación de las autoridades para buscar crudo a profundidades de entre 100 y 2.780 metros. Adquirió 10 bloques de manos de una empresa estadounidense.
Los funcionarios brasileños habilitaron a la petrolera británica para concretar el traspaso y apropiarse de, al menos, ocho sitios de exploración en las cuencas de Campos y Camail-Almada.
La transacción se realizó en marzo por el monto de 7 mil millones de dólares. La compañía que cedió los bloques fue Devon Energy, que se dedicará a la explotación en América del Norte. Incluyeron también en el acuerdo pozos del Golfo de México y una participación en un proyecto en el Mar Caspio.
Esta nueva inversión le da a BP una amplia exploración en aguas profundas, en una zona rica en petróleo, aunque menos explorada que la cuenca de Santos. Esto se suma a las dos fábricas de etanol que adquirió la empresa a fines de abril, por una suma de 680 millones de dólares.
La explosión de la plataforma “Deepwater Horizon” en 2010 causó un extraordinario daño a las aguas y costas estadounidenses. La imagen de BP no salió indemne y sufrió fuertes cuestionamientos. Para renovarse, tuvo, incluso, que cambiar el CEO, quedando al frente Bob Dudley tras reemplazar a Tony Hayward.
Además de su apuesta para encontrar crudo brasileño, la firma buscó aliarse con su socia TNK-BP para explorar en territorio ruso. Sin embargo, la operación se mantiene suspendida por un recurso judicial de los accionistas de esta última.
11/05/11
INFOBAE

