La regional San Lorenzo de la CGT advirtió que no se prestarán servicios de carga y descarga a la empresa UABL en los puertos de San Lorenzo a Timbúes.
La regional San Lorenzo de la CGT advirtió que no se prestarán servicios de carga y descarga a la empresa UABL en los puertos de San Lorenzo a Timbúes.
La regional San Lorenzo de la Confederación General del Trabajo (CGT) advirtió que desde el 30 de abril último no se realiza “ninguna actividad que tenga que ver con la carga y/o descarga de las embarcaciones que pertenezcan o estén bajo las operaciones de la compañía UABL, del grupo Ultrapetrol, en ninguno de los puertos del complejo portuario San Lorenzo, San Martín y Timbúes”.
El origen del conflicto es la decisión que tomó la empresa de mudar un transbordador desde el kilómetro 456 del río Paraná, aguas abajo hacia el kilómetro 392,5, fuera de la jurisdicción de la regional San Lorenzo pero, sobre todo, lejos del área de la cooperativa de estiba que le prestaba servicios, cuyo dueño, Herme Juárez, es además secretario general del Sindicato Unidos Portuarios Argentina (SUPA) de San Martín.
El transbordador en cuestión está al servicio del mineral de hierro de la brasileña Vale, que baja en barcazas y se pasa a buques oceánicos en el transbordador que opera UABL. Ese servicio de estiba y desestiba lo prestaba la cooperativa de Juárez, con personal del SUPA.
Fuentes del mercado dejaron trascender que la Cooperativa de Trabajos Portuarios Limitada de Puerto General San Martín entró en un conflicto de tarifas con la empresa naviera, razón que motivó “mudar” el transbordador fuera del área de influencia de la cooperativa, que detenta el monopolio de la carga y descarga en el área de influencia.
La naviera habría acordado con el Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU), de Omar Suárez, la misma operatoria aguas abajo. Así, se desencadenó un conflicto que amenaza con escalar entre Herme Juárez, que sindicalizó la medida de fuerza (el comunicado es oficial de la CGT San Lorenzo) y Suárez, que ya habría firmado contrato con UABL.
Edgardo Quiroga y Alberto Maldonado, secretarios general y adjunto, respectivamente, de la CGT San Lorenzo, advierten que el boicot a UABL se extenderá hasta que “el transbordador vuelva a operar en el kilómetro 456 con el personal del SUPA, al que pertenece a la desestiba”.
Amenaza
“Recordamos -continúa el texto- que en caso de tener conocimiento que alguna terminal portuaria de dicho complejo (San Lorenzo-Timbúes) facilite la operación de barcazas de UABL, o que estén operadas por ellos, falseando información, las medidas gremiales se extenderán a las terminales antes mencionadas”, concluye el texto.
Según amplió el portal Punto.biz, los estibadores del SUPA podrían extender las protestas al astillero Punta Alvear, perteneciente también a Ultrapetrol.
Si bien desde el SUPA Rosario se indica que las medidas de fuerza tienen como objetivo el avance del SOMU en actividades que son propias de los estibadores, en el sector no quedan dudas que se trata de una maniobra de Juárez en represalia a la naviera por discontinuar las operaciones en San Lorenzo.
La Nacion consultó a fuentes fluviales y portuarias de la zona en cuestión, pero todas se refirieron al conflicto en off the record.
“Juárez maneja un monopolio con su cooperativa y se escuda, cuando hay conflicto, en el sindicato. Pero lo cierto es que maneja las tarifas a su antojo, y muchas veces son excesivas”, señaló el directivo de una empresa a la que la cooperativa le presta servicios.
El conflicto entre los dos sindicalistas reviste de una gravedad considerable, toda vez que las autoridades laborales “se lavan las manos, y dejan a las empresas a merced de una guerrilla intersindical”, amplió.
Por el momento, ni la UABL ni el SOMU realizaron ningún tipo de comunicado oficial respecto de la medida instrumentada por la CGT San Lorenzo, de estrecha relación con el dirigente cooperativo, que, además, involucró “a todos los gremios” que integran la filial gremial. (La Nacion)
08/05/14
