Bengt Wiman, al mando del crucero Explorer

Capitán tenía poca experiencia en la Antártica- Lleva siete años al mando del buque, y recién estaba conociendo el continente blanco.

Capitán tenía poca experiencia en la Antártica- Lleva siete años al mando del buque, y recién estaba conociendo el continente blanco.

PUNTA ARENAS.– Siete años de capitán completó el oficial sueco Bengt Wiman, quien iba al mando del buque turístico Explorer que naufragó en la Antártica en la madrugada del viernes, a 75 km al este de la isla Rey Jorge.

Recién estaba iniciando sus incursiones en el continente blanco, pero afirma que "la experiencia me hizo madurar, y estoy feliz porque la emergencia terminó bien, todos salieron con vida".

Wiman declaró la alarma a las 00:34 horas del viernes, cuando comenzó a inundarse la sala de máquinas del buque producto del golpe con un témpano, que causó dos forados en el casco de 4 y 8 pulgadas.

El oficial sueco encabezó el último grupo de los 77 náufragos que regresó ayer desde la base antártica chilena Presidente Frei a Punta Arenas, a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile.

A las 13.10 horas se posó la aeronave en el terminal aéreo, siendo recibidos por la intendenta de Magallanes, Eugenia Mancilla, y autoridades locales.

Por órdenes expresas de GAP Adventure, la empresa operadora del Explorer, toda la tripulación tiene prohibido referirse a los detalles y circunstancias del accidente.

Sin embargo, el capitán Wiman accedió a un escueto diálogo al llegar al hotel Cabo de Hornos. "Estoy muy contento por pisar tierra firme, y muy agradecido del trato recibido por Chile, por la Armada, por la Fuerza Aérea de Chile y por toda la gente de las bases", dijo el oficial.

También elogió la prontitud que hubo en el rescate, con el sobrevuelo del helicóptero de la Base Frei y luego el arribo del crucero Nordnorge que los llevó a la instalación antártica chilena.

Asimismo, ayer comenzaron a abandonar Punta Arenas parte de los 77 náufragos que llegaron el sábado. A las 13 horas de ayer, en un vuelo comercial, viajó a Santiago el primer grupo de 40 turistas que alojarán en el Hotel Holiday Inn del aeropuerto Arturo Merino Benítez.

Eugenia Mancilla, intendenta de Magallanes, destacó que se demostró la capacidad de la región para actuar en caso de emergencia, en operativos coordinados entre servicios y Fuerzas Armadas.

Los cónsules, en tanto, facilitaron la obtención de los manifiestos de pasajeros, en un operativo que fue monitoreado permanentemente a distancia por la Presidenta Michelle Bachelet y el ministro del Interior, Belisario Velasco.

Náufraga china ahorró 10 años para poder tomar el crucero

PUNTA ARENAS.– "Nunca más volveré a la Antártica", es la frase lapidaria de la periodista de Hong Kong Cary Liu Chi Yau, soltera de 43 años, quien fue uno de los 100 pasajeros que sobrevivieron del naufragio del Explorer y llegaron ayer a Punta Arenas desde la base Presidente Frei, en un avión FACh.

Admite que la experiencia vivida fue muy fuerte. Pasó frío en esas tres horas que debieron permanecer a la deriva en las balsas salvavidas y por eso fue un alivio sentirse acompañada con los demás pasajeros, y luego ser llevados a la base chilena Presidente Frei.

Cuando ocurrió la emergencia sólo pensó en su madre que está enferma. Con esa fuerza interior soportó los tensos momentos y el frío. Por eso se resiste a vivir otra experiencia similar.

Relata que hace seis meses se había embarcado en el Explorer con el afán de captar cientos de fotografías y registrar una bitácora diaria de la experiencia en su computador portátil. Su objetivo final era editar un libro sobre la Antártica.

"Lo que más siento ahora es haber perdido las imágenes que tenía archivadas en mi notebook. Haber perdido todo el material. Llevaba medio año en el barco y había pasado por Ecuador, Perú, Brasil, Argentina y la Antártica", señala con un pesimismo y tristeza que se trasuntan en su rostro.

Desanimada, confiesa que durante los últimos diez años ahorró dinero para emprender esta aventura y así cumplir su sueño de editar un libro.

Ahora ni siquiera sabe si lo cumplirá, "porque tendría que volver a partir de cero. Claro que he pensado ahora en escribir la historia del naufragio, pero no volveré jamás a la Antártica".

En medio de su desánimo destaca, eso sí, que los tripulantes hicieron todo lo posible para que ella y el resto de los turistas no sintieran frío en las balsas, pero muchos no alcanzaron a vestir la ropa adecuada. Ayer Cary esperaba que la empresa le diera un poco de dinero para comprar algunas cosas, como ropa y artículos de aseo.

Ya se había comunicado con la embajada de su país y con sus familiares, quienes le dijeron que estaban muy inquietos por todo lo ocurrido.

Empresa dio US$ 200 a cada náufrago

Unos 200 dólares (100 mil pesos) entregó ayer GAP Adventure, la empresa operadora del Explorer, a los turistas debido a que lo perdieron todo y sólo quedaron con lo puesto.

Junto con el buque, que se hundió el viernes en el Estrecho de Bransfield, quedaron sepultados a 1.100 metros de profundidad en el fondo marino sus documentos personales, tarjetas de crédito, ropa, cámaras fotográficas, filmadoras, computadores y otros bienes.

Sólo se salvaron los pasaportes, ya que éstos son entregados al capitán del buque al momento de embarcar.

Por eso es que ayer varios turistas querían adquirir ropa y otros productos básicos. En respuesta a ello la empresa operadora les comunicó que podían comprar en una multitienda de Punta Arenas, con un tope de 200 dólares por persona. La deuda correrá por cuenta de la GAP Adventure.

El beneficio motivó a decenas de turistas, quienes ayer en la mañana llegaron hasta la tienda y compraron ropa interior, calcetines, zapatos, ropa sport y bolsos de viaje.

Otros optaron por llamar a sus familiares y pedir envíos de dinero. Los cónsules de diversos países europeos se preocuparon de coordinar los trámites para el retorno de sus connacionales a sus países de origen.

Asimismo, la Intendencia dispuso que un médico viajara. Durante la noche del sábado atendió a 16 turistas que requerían control y nuevas recetas, ya que en el naufragio perdieron medicamentos que debían tomar regularmente.

Por ROLANDO MARTÍNEZ

26/11/07
EL MERCURIO

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio