El personal militar y civil desarrolla un esfuerzo mancomunado, según manifestó ayer el jefe del asentamiento castrense, capitán de navío VGM Dalmiro Orlando Diego Miguel. En la ocasión, se entregaron numerosas distinciones.
El personal militar y civil desarrolla un esfuerzo mancomunado, según manifestó ayer el jefe del asentamiento castrense, capitán de navío VGM Dalmiro Orlando Diego Miguel. En la ocasión, se entregaron numerosas distinciones.
En la Base Naval Puerto Belgrano se desarrollaron con éxito obras de importante valor patrimonial: entre ellas, la remodelación de la sala dos del cuartel base, la redefinición completa de la pileta cubierta, la interconexión de los pozos tres y cuatro, en la zona de Espora, para contribuir al suministro de agua, y la ampliación de la red de fibra óptica, entre otras.
El concepto lo formuló ayer, en la Plaza Juncal, el capitán de navío VGM Dalmiro Orlando Diego Miguel, jefe del citado asentamiento castrense, al recordarse el 115 aniversario de su creación.
El acto fue presidido por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, vicealmirante VGM Daniel Alberto Enrique Martin, y contó, además, con la presencia del jefe comunal rosaleño, ingeniero Néstor Hugo Starc; el comandante de la Flota de Mar, contralmirante VGM Eduardo Raúl Polemann, y el comandante de la Infantería de Marina, contralmirante VGM Oscar Patricio González, entre otros.
Dijo que la Armada, desde el 30 de noviembre de 1896, cuenta con un punto de apoyo de proyección marítima para sus buques de guerra, desde donde puede proyectar su poder naval sobre el mar territorial, la zona económica exclusiva y la plataforma continental.
Miguel manifestó, además, que la jefatura de la Base Naval administra 1251 hombres y mujeres, de los cuales 545 son militares, 510 civiles y 196 policías de Establecimientos Navales. Dijo que, además, que se brinda el sostén logístico, administrativo y asistencial necesario. Comentó que a ello se le deben sumar los comandos subordinados de la Capitanía de Puerto, el buque multipropósito “Punta Alta” y el Batallón de Seguridad.
“Nada de ello sería posible sin el mancomunado esfuerzo del militar y civil que abnegadamente cumple con su tarea en la subjefatura de Base y su estado mayor, los subdepartamentos de servicios de máquinas, instalaciones fijas, servicios eléctricos y alcaldía, entre otros”, manifestó.
“Ser marino no es una profesión; es un estilo de vida que nos acompaña por siempre y desde el puesto de combate que nos toque cubrir. Y siempre estaremos fuertemente ligados a nuestra misión en la Armada”, manifestó Miguel.
Luego, el presbítero Miguel Mellado realizó la bendición de las medallas y diplomas que se entregaron en la ocasión, entre otros reconocimientos.
Una vida junto a la Armada
En la ocasión, se efectuaron los recordatorios a los agentes civiles de la Armada que se jubilaron: Tomás García, Miguel Héctor D`Angelo, Aldo Adolfo Canelo, Zulema Hergenreder, Elsa Rauschenberger, Rubén Oscar Helguero, Faustino Herrera, Juana Zentner y Luis Alberto Trinchero (ver aparte).
Fueron saludados por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, el jefe de la Base Naval Puerto Belgrano y el intendente rosaleño, entre otros.
La emoción de Trinchero, quien cumplió 50 años en la institución, fue muy intensa. Tanto es así, que además de cumplir sus bodas de oro con la institución, se está recuperando de una delicada intervención quirúrgica. Fue abrazado por su esposa Marta y uno de sus hijos (Emiliano) que estuvieron presentes en la ceremonia. Integra, además, su familia Luis Ariel, quien es profesor de la Escuela de Suboficiales de la Armada
Luis, de 67 años de edad, recordó que se desempeñó en el Departamento de Instalaciones Fijas de la Base Naval. “Mi paso por la Armada me dejó muchos recuerdos porque también siguieron este camino mi abuelo y mi padre. Estoy muy contento porque la ceremonia fue muy linda”, expresó Trinchero.
01/12/11
LA NUEVA PROVINCIA
