El sombrío panorama trazado por el empresario coincidió con lo que se viene manifestando desde otras empresas más chicas que operan en esa ciudad y la región, por lo que el planteo desde Barillari confirmó aquellas tendencias negativas que se venían observando para la actividad.
El sombrío panorama trazado por el empresario coincidió con lo que se viene manifestando desde otras empresas más chicas que operan en esa ciudad y la región, por lo que el planteo desde Barillari confirmó aquellas tendencias negativas que se venían observando para la actividad.
“Estamos haciendo lo posible para evitar el despido de gente, pero el cupo de 2007 ya está agotado y el año que viene va a volver a bajar. Esperamos que esto no sea tan negativo como se prevé, porque la situación nos lleva a evaluar la reducción de puestos de empleo, una alternativa que estamos tratando de evitar por todos los medios”, advirtió el empresario.
Con todo, Mazzeo admitió que la situación de la planta en Comodoro Rivadavia es acaso la más aliviada, a raíz de que el cupo social y el trabajo conjunto con la provincia de Chubut ha permitido sortear en algo un problema que viene signado por las decisiones que en materia de distribución de cupos de captura asume la Subsecretaría de Pesca de la Nación.
Disminución
Durante el 2007, a la empresa le asignaron 26.500 toneladas de cupo de captura de merluza, lo que representa una sensible disminución respecto de años anteriores, cuando podía pescar más de 30 mil toneladas por año.
“El Gobierno nacional va a tener que definir qué tipo de política de pesca va a apoyar, si quiere pesca de congeladores o de fresqueros en el Mar Argentino; es necesario que esto se defina en forma urgente para que las empresas podamos resolver qué decisiones tenemos que adoptar, porque así no se puede seguir”, argumentó.
Mazzeo recordó que Barillari ocupa a unas 3 mil personas en sus tres plantas de Mar del Plata, Caleta Olivia y Comodoro, donde hay aproximadamente 400 puestos de empleo. “El constante aumento de los costos e insumos, sumados a un precio internacional bajo y una gran presión impositiva, hacen que el panorama se haya complicado muchísimo –relató– tenemos que sumar a esto la caída de los reembolsos por puertos patagónicos, que habría que reinstalar con un porcentaje mayor”.
En igual sentido señaló los problemas existentes con el personal en las plantas, ya que “hay grandes niveles de ausentismo y tenemos que hablar con el sindicato para ver cómo pueden resolver ellos este tema. No sé si habrá que pensar un nuevo convenio, en el que se pague un sueldo garantizado sólo a aquellos empleados que tengan asistencia perfecta, porque no podemos seguir poniendo en igualdad de condiciones a los empleados que trabajan con los que no trabajan ni cumplen. Nosotros estamos haciendo grandes esfuerzos para cumplir con los acuerdos salariales y los recientes aumentos que han solicitado, pero el sindicato va a tener que comprender que no se puede seguir dando de lo que no hay”.
Mas veda
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos amplió el área de veda para la pesca de merluza hubbsi extendiendo hacia el sur la zona intangible impuesta por la Resolución SAGPyA Nº 265/2000, al incorporar los cuadrados estadísticos 4158, 4159 y la mitad sur de los cuadrados estadísticos 4160, 4260, 4261 y 4763.
La medida fue adoptada para proteger la concentración de juveniles de esta especie advertida por el Informe Técnico Nº 59 del INIDEP.
Asimismo, la norma faculta a la Subsecretaría de Pesca a modificar los límites de la zona de veda cuando así lo recomienden los resultados de prospecciones que está autorizada a realizar.
Si bien en los considerandos de la nueva Resolución 311/07 se menciona la temporalidad de esta modificación, no se establece fecha límite para la ampliación.
Menos hubbsi para el 2008
El secretario de Pesca de Chubut, Juan Berón admitió públicamente que para el año venidero se permitirá pescar una menor cantidad de la principal especie comercial del caladero argentino. Dijo que si bien no se conoce aún la resolución de la Subsecretaría de Pesca de Nación, los informes del INIDEP a los que ha tenido acceso, muestran indicadores negativos en cuanto a la salud del recurso.
“La proyección es que será menor, aunque todavía no han llegado datos oficiales, ni el Consejo Federal Pesquero, ni la autoridad nacional de aplicación se ha expedido, pero todos los indicadores señalan que va a haber una disminución de la Captura Máxima Permisible”, confesó Berón.
Para el año 2006 se distribuyeron para pescar 380 mil toneladas de merluza hubbsi, en tanto para el 2007 se asignó un volumen máximo de 340 mil toneladas, y las especulaciones en los ámbitos oficiales advierten que para 2008 no llegará a las 300 mil.
En este marco, el titular de la cartera de Pesca de Chubut señaló que “habrá una Captura Máxima Permisible menor a la de este año, es lo único que me atrevo a decir, no puedo asegurar números, ni cifras, y aguardamos la información oficial al respecto”.
Cuanto más se demora que se establezca el límite de toneladas para pescar el año próximo mayor es el grado de incertidumbre de las empresas, porque no se pueden realizar las previsiones en cuanto a su flota y plantas de procesamiento. Aunque ya se ha advertido, especialmente al sector sindical que habrá menos materia prima, y por ende menos actividad en las plantas.
Cabe recordar que la Resolución 920/06 había asignado un cupo de captura para 2007 hasta un máximo provisorio de 340 mil toneladas, dividido en períodos trimestrales, al Norte y al Sur del Paralelo 41 Sur entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.
Dentro de ese panorama, las reducciones de cupo asignado a cada provincia fueron dispares, tratando de atender cuestiones sociales. La distribución del cupo social entre provincias fue la siguiente: Buenos Aires 11.000 toneladas (-15%); Río Negro, 1.500 (-15%); Santa Cruz 5.900 (-13%).
En Chubut, por otro lado, se mantiene la asignación distintiva para la flota amarilla de Rawson, que pasó de las 10.500 toneladas asignadas en 2006 a 9.100 toneladas, lo que representó una caída superior al 13 por ciento, aunque posteriormente hubo otras modificaciones.
Después del primer semestre la autoridad nacional de aplicación modificó la asignación de cupos de captura y medidas de administración de la especie merluza común, declarada en estado de emergencia pesquera desde diciembre de 1999.
Falta merluza en Deseado
Eugenio Serra, quien desde hace 14 años preside la Cooperativa 15 de Julio que actualmente procesa fresco para la empresa Pespasa sostiene que la situación que está viviendo a raíz de la escasez de materia prima es alarmante, “procesamos una o a veces con suerte dos veces a la semana, y la verdad es que si no fuera por el subsidio que nos da el gobierno no podríamos subsistir”, aseguró.
“Desde mis inicios en la actividad trabajé con Pespasa, con Pesquera Santa Cruz, con Pescargen y con lo que en su momento era Pescasur, pero la verdad que esta crisis por la falta de pescado nunca se vio tanto como ahora”, señaló Serra, al que le toca dar casi siempre la misma respuesta cuando los 140 socios que tiene la entidad vienen en grupo a preguntar cuando habrá pescado para procesar, “les tengo que decir que no sé porque verdaderamente esa es la respuesta”, dijo acotando luego que “esta quincena por ejemplo fue alarmante solo se trabajó una vez”.
Resignado, adelantó que “viajaremos a Río gallegos en unos días para pedirle a Peralta que no nos corte el subsidio, que al menos lo mantenga hasta diciembre porque si lo cortan francamente la gente no sé de que va a vivir ya que la empresa tiene problemas porque no tiene cupos de merluza, hace poco le dieron uno pero no alcanza ni para solventar los gastos de la cooperativa”.
Conciente de la situación actual del caladero, Serra vaticinó que el año que viene será muy duro, “sabemos que hay poco pescado, lo vemos en las descargas de los buques de la flota amarilla, que son embarcaciones que le proveen pescado a la empresa, cada vez hay más juveniles y quisiéramos ante ese panorama poder trabajar en planta con cualquier especie, pero lamentablemente Pespasa no está comprando calamar, pero tal vez después para el año lo compre y podamos tener un ritmo de trabajo más estable”, dijo esperanzado.
“Hacemos 300 cajones por día, y en total serían 600 cajones por semana, pero nosotros hemos llegado a procesar de 800 a 1.000 cajones diarios”, reconoció el presidente de la Cooperativa 15 de Julio al tiempo que admitió que le gustaría que la situación laboral de sus socios fuera similar a los de la cooperativa Mar Azul.
“Nosotros quisiéramos mantener un ritmo de trabajo como el que actualmente mantiene la gente que trabaja para Pioletti, pero realmente eso no depende de nosotros sino de la empresa o de que alguna otra empresa que nos contrate para poder trabajar así, de todos modos creo que Pespasa intentó conseguir un buque grande para poder pescar fresco, pero conseguir los permisos de pesca tampoco es fácil”, resumió.
26/12/07
TIEMPO SUR

