Barcos gallegos prueban un cebo natural que repele a las tortugas

Los palangreros de A Guarda apuestan por productos biodegradables en alta mar. Los residuos de las conserveras se emplean en la fabricación de nuevos anzuelos.

Los palangreros de A Guarda apuestan por productos biodegradables en alta mar. Los residuos de las conserveras se emplean en la fabricación de nuevos anzuelos.

A Coruña | La Organización de Productores Palangreros Guardeses (Orpagu) está inmersa en un proyecto nuevo de I+D+i en el que apuesta por la utilización de cebos que no dañen el medio ambiente y minimicen las capturas incidentales. Para ello, la flota gallega está colaborando con Arom Bait, empresa creadora de un señuelo biodegradable denominado Fish Bait.

Actualmente, los barcos de Orpagu están probando e investigando en alta mar la eficacia del producto, recogiendo pruebas que demuestren su utilidad a través de varias experiencias piloto con flotas destinadas a la pesca del pez espada.

El cebo Fish Bait sustituye los compuestos artificiales de otros señuelos como el plástico, el vinilo u otros materiales, por elementos biodegradables, elaborados con subproductos de la pesca y residuos de las conserveras. Por este motivo, la iniciativa se amolda perfectamente a la política europea vigente en materia de respeto al medio ambiente, al mismo tiempo que da una salida útil a los descartes -especies no comerciales que se devuelven muertas al mar- y a los residuos de las conserveras, sin olvidar el guiño a los ecologistas.
 
Comer o no en anzuelo

El producto es más selectivo a la hora de atrapar determinadas especies marinas. Es el caso de las tortugas, a las que repele, dado que no se sienten atraídas por el bocado que se les ofrece en el anzuelo.

Pero, además, Fish Bait posee otras ventajas, como es la capacidad de soportar temperaturas de hasta 30 grados, tener una vida útil de seis meses, y ofrecer una mayor facilidad a la hora de encarnar puesto que las planchas están troqueladas de tal forma que se facilita su cortado, aparte de que no necesita congelación ni conservación especial. Sólo es necesario un vehículo refrigerado para el transporte desde la fábrica a su destino.

Según Manuel Sequeiros, gerente de Orpagu, una de las ventajas más destacables de este cebo es su valor económico, puesto que un kilo de esta carnada permitiría cubrir entre nueve y once anzuelos, mientras que con la tradicional sólo se llegaría a tres.

El propio Sequeiros admitió abiertamente su confianza en el cebo biológico al afirmar que no encontraba ninguna desventaja en el mismo, dado que al utilizar materiales biodegradables no sería necesario recurrir a la caballa o al calamar como cebo.
 
Captura accidental

Los estudios se están realizando en la flota gallega que pesca pez espada, debido a que es la que más problemas presenta con la captura incidental de delfines, ballenas o tortugas, pero todavía no existen pruebas que demuestren la eficacia definitiva del producto. Sequeiros añadió que se necesitarían un mínimo de cuatro meses para poder disponer de resultados definitivos.

Por Raquel Rivas

30/07/07
LA VOZ DE GALICIA

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