Bahía Blanca es Springfield

Bahía Blanca es Springfield

Los pescadores de Ingeniero White mantienen cortado el acceso al puerto.

Los pescadores de Ingeniero White mantienen cortado el acceso al puerto.

Buscan respuesta de las autoridades nacionales y provinciales sobre la contaminación de la Ría de Bahía Blanca.

Después de 11 años la justicia falló contra una empresa por contaminación. Nuevos análisis dan valores alarmantes.
 
Los miembros de la Cámara de Pescadores de Ingeniero White, cansados de las promesas incumplidas de funcionarios de alto rango a nivel nacional y provincial de poner coto a la contaminación de la Ría de Bahía Blanca, decidieron cortar el acceso al puerto hasta tanto tengan un compromiso por escrito de las autoridades competentes para detener el accionar delictivo de las empresas del Polo Petroquímico. Afirman que se mantendrán firmes hasta las últimas consecuencias, incluso ante la amenaza de ser desalojados por la fuerza pública.

Las denuncias sobre contaminación llevan más de una década sin ser atendidas y sólo la justicia local ha mostrado, después de 11 años, un signo esperanzador, al procesar a dos empresarios por contaminar con zinc la ría.

Los análisis sobre metales pesados en el agua, sedimentos y carne de pescado, han arrojado resultados que se encuentran muy por encima de los permitidos, por ejemplo, en la Unión Europea. Sin embargo para los organismos científicos locales, todo se encuentra en total normalidad y sin riesgo para la población.

La postura de la Argentina sobre la contaminación ambiental es, ante todo, hipócrita. Como muestra vale mencionar que uno de los integrantes de la comitiva de nuestro país en la XV Conferencia del Cambio Climático que se está celebrando en estos momentos en Copenhague, es César Gioja, presidente de la comisión de Minería del Congreso, empresario minero y señalado por favorecer a poderosas empresas mineras que están contaminando impunemente la provincia de San Juan.

Gioja es la figura más representativa de nuestra hipocresía, sólo superada por la señora Presidente, que desde hace una semana viene increpando a los Estados Unidos mientras en casa vetó la Ley de Glaciares, aprobada por mayoría en el Congreso.

Si bien estos son los casos más visibles no son los únicos. Desde ayer, el puerto de Ingeniero White está cortado por una manifestación de pescadores que denuncian la contaminación de la Ría de Bahía Blanca desde hace 10 años, sin lograr una respuesta favorable de las autoridades nacionales, provinciales ni municipales.

“El puerto va a estar cerrado por los pescadores debido a las mentiras de los gobernantes nacionales, provinciales y municipales, como también el Consorcio de Gestión del Puerto y las empresas que lo componen”, declaró el vicepresidente de la Cámara de Pescadores de White, Edurado Defilippi.

En el transcurso del año los pescadores han llevado a cabo varias reuniones con el Ministro Aníbal Fernández, quien incluso llegó hasta Bahía Blanca para ponerse a la cabeza del reclamo, solicitando nuevos estudios de contaminación y prometiendo acciones contra las empresas en cuanto se tuvieran los resultados. Ya pasaron tres meses y no ha vuelto a atender siquiera el teléfono.

En las últimas semanas quien se reunió con los pescadores fue Daniel Scioli, Gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien como es habitual se mostró preocupado y dijo que algo había que hacer. Pero después de ello, seguramente, se fue a otro sitio de la provincia donde hay otros problemas irresueltos y con la misma cara de pocker ha de haber dicho algo parecido, ya que en el pueblo nadie supo nada más de él, ni de ningún funcionario de la cartera de Medio Ambiente, ni de ninguna otra área con injerencia en el tema.

“Tenemos las pruebas de la contaminación que son contundentes, decimos basta a la contaminación y que nos reparen el daño causado, que no sólo es a nosotros sino a la sociedad en su conjunto”, señala Defilippi, tras aclarar que el único organismo que los atiende y trabaja con ellos es la Dirección de Pesca de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el poder que ostenta Juan Domingo Novero en los muelles marplatenses parece resultar insignificante ante el poder económico de empresas que reportaron en regalías 10 mil millones durante 2008.

En los análisis realizados por el Estudio de Tecnología Alimentaria de la ciudad de Mar del Plata, los niveles de arsénico encontrados en sedimentos llega a 12 miligramos por kilo, mientras que para la Unión Europea el tope máximo permitido es de 2 miligramos.

En el caso del plomo se permite hasta 5 miligramos y en la ría encontraron 17.
 
Otro de los niveles escandalosos resultó ser el de mercurio, con 2 miligramos, cuando el máximo aceptado es de 0,10 miligramos.

En cuanto a los niveles de metales en la carne de pescado la situación es similar. Mientras el nivel de cadmio permitido para la UE es de 0,05 y para el Instituto de Salud de Chile es 0,025, en el caso del lenguado, corvina y pescadilla de Bahía Blanca, los niveles encontrados llegan a 0,70 miligramos por kilo.

En el caso del mercurio la UE acepta hasta 0,05 y Chile 0,016 miligramos; las muestras suministradas por los pescadores alcanzaron 0,50. Los valores máximos de plomo permitidos son de 0,10 y 0,062 miligramos respectivamente, mientras que el valor detectado en los peces de la ría fue de 2,00 miligramos.

En cuanto al arsénico, se encontraron valores en músculo de 1,00 miligramos, cuando el máximo aceptado es 0,10 para la Comunidad y 0,864 para el instituto chileno.

En todas las muestras analizadas se observa una superación escandalosa de los valores permitidos a nivel internacional; sin embargo esto no modifica la actitud indiferente de los organismos encargados del control y vigilancia del cumplimiento de las normas.

En la localidad de Bahía Blanca existe el PIN, Programa Integral de Monitoreo, que se encarga de la vigilancia de la calidad ambiental del Estuario de Bahía Blanca. El programa esta a cargo del licenciado Marcelo Pereyra y el bioquímico Leandro Lucchi. Quienes llevan a cabo los muestreos y posterior análisis, son los técnicos del IADO –Instituto Argentino de Oceanografía– y el último informe al que se puede tener acceso es el que comprende el período octubre 2006 a diciembre 2007.

En dicho informe se dan a conocer los niveles de contaminación del estuario y, por irónico que parezca, para ellos está todo bien. En cuanto a los metales en sedimentos dicen que los índices de mercurio muestran una “tendencia de disminución”. En cuanto a los niveles de plomo, cobre y cromo afirman que “parecen estar estabilizados respecto de los valores de los últimos años”; con respecto al zinc y níquel sostienen que estuvieron “dentro del rango de referencia de los niveles para probables efectos de toxicidad y por debajo del umbral de efectos aparentes”.

En lo que se refiere a metales pesados en peces, reconocen que existen residuos de cadmio, plomo, cobre, zinc y mercurio en los tejidos musculares e hígado. Pero aclaran que los valores encontrados “estuvieron por debajo de los estándares internacionales de aptitud para el consumo humano”.

Sin embargo los argumentos del órgano oficial no parecen cercanos a la realidad, cuando los análisis realizados por un laboratorio independiente muestran la enorme diferencia que existe entre lo permitido en la Unión Europea y los valores encontrados tanto en sedimentos como en músculos de los peces de la Bahía. Pero no es sólo por estos estudios, suministrados y financiados por los pescadores, que el PIP aparece como poco creíble. La Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca hace unos días ha confirmado el procesamiento de dos directivos de las empresas Petroquímica Bahía Blanca –PBB– y Polisur –operada por Chemical– por contaminación de la ría.

Los jueces Ricardo Planes y Augusto Fernández, del Juzgado Federal Nº 2, encontraron autores prima facie penalmente responsables a los ingenieros Jorge Bornermann, gerente general de PBB y Luis Norberto Moretti, responsable de medio ambiente de la empresa, por vertir zinc desde la planta industrial hacia el canal que desemboca en el Arroyo Galván.

Las denuncias sobre esta empresa tienen una historia de once años, cuando Greenpeace denunció ante la justicia a las empresas Solvay Indupa y Dow Chemical por la presencia de contaminantes en los efluentes, en octubre de 1998. Quienes no han comparecido ante la justicia aún, son los responsables de la empresa Solvay Indupa y es quizás por ello, que el juez ha expresado en el fallo la necesidad de avanzar en la investigación sobre otras empresas.

La justicia ya se ha expedido sobre la contaminación en la Ría de Bahía Blanca. Los análisis realizados han arrojado valores alarmantes; el aumento de las enfermedades respiratorias en Ingeniero White, es un tema que preocupa a los pobladores; desde los Estados nacional y provincial se ha tomado conocimiento de la problemática pero nadie hace nada para frenar la contaminación causada por las empresas del Polo Petroquímico.

Evidentemente tienen mayor peso para nuestros gobernantes los aportes en dinero que la salud del pueblo y la biodiversidad del territorio nacional. Si Gioja es el hombre que elegimos para discutir los efectos de la contaminación ambiental ante el mundo, poco podemos esperar del Gobierno nacional, en cuanto a revertir una situación tan grave como la que desde hace años viven los pobladores del sur de la provincia de Buenos Aires.
 
11/12/09
REVISTA PUERTO

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