Empresarios y gremialistas coinciden en que la menor disponibilidad de merluza para pescar hará caer el nivel de empleo con la posibilidad de general nuevos conflictos sociales. Desde el Gobierno nacional coinciden; pero aún no dispusieron planes de asistencia o reconversión laboral.
Empresarios y gremialistas coinciden en que la menor disponibilidad de merluza para pescar hará caer el nivel de empleo con la posibilidad de general nuevos conflictos sociales. Desde el Gobierno nacional coinciden; pero aún no dispusieron planes de asistencia o reconversión laboral.
Sin mostrar ribetes alarmistas, el pronóstico es casi unánime: 2008 será un año problemático para la industria pesquera local. Empresarios y gremialistas prevén una caída del empleo y, como consecuencia, posibles conflictos sociales.
El nuevo recorte que sufrió la asignación de merluza (acumula una baja del 35 por ciento de 2004 a esta parte) sumado a los problemas de mercado que sufren otras pesquerías dibujan un escenario complejo.
Si bien medir con exactitud el impacto laboral es difícil ante la ausencia de datos oficiales que determinen, por caso, la real capacidad instalada, desde la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura estiman que se perderán dos mil puestos de trabajos.
“Las 70 mil toneladas de reducción y las 53 mil toneladas asignadas a los congeladores representan una pérdida de 2.700.000 horas laborables, equivalentes a dos mil puestos de trabajo para todo el año”, alertó Darío Sócrate, presidente de la entidad.
“Efectivamente va a ser un año complicado; pero buscar culpar a un sector de la vereda de enfrente con una visión meramente económica no ayuda. Debemos acordar y perfeccionar la controles para ir mejorando el estado del recurso”, respondió Mariano Pérez, presidente de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina.
Novero compara con la crisis del 99
Por su parte, el secretario general del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), Juan Domingo Novero, expresó que esta crisis es peor a la vivida en abril de 1999, cuando la hubbsi estuvo al borde del colapso y se produjo el denominado “barcazo”.
La preocupación del Simape es compartida por otros gremios. Entre ellos, la Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca y el Sindicato de Conductores Navales, teniendo en cuenta además futuras negociaciones para incrementar salarios (los marineros ya obtuvieron un aumento del 20 por ciento días pasados).
Desde el Gobierno nacional tienen claro el impacto económico y social que generará especialmente en Mar del Plata la menor disponibilidad de merluza. Así lo reconoció el subsecretario de Pesca de la Nación, Gerardo Nieto.
Sin embargo, aún no pusieron en marcha iniciativas que busquen atenuarlo. Es decir, programas de ayuda económica transitoria o de reconversión laboral como, por ejemplo, implementó España frente a la paralización de la flota abocada a la captura de anchoa en el Golfo de Vizcaya.
09/01/08
WWW.PESCARE.COM.AR
