Desde la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera elaboraron un estudio con el perfil que debería tener la nueva embarcación para que la pesca artesanal marplatense sea sustentable.
Desde la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera elaboraron un estudio con el perfil que debería tener la nueva embarcación para que la pesca artesanal marplatense sea sustentable.
El reclamo histórico de la Sociedad de Patrones Pescadores para reconvertir su flota artesanal de la banquina chica del puerto marplatense y así poder acceder a recursos que en la actualidad son tan efímeros como esporádicos, cada vez está más cerca de saldarse.
La Dirección Nacional de Coordinación Pesquera, según se da cuenta en el Acta Nº 45/2010, elaboró un informe que contiene detalles del tipo de buque pesquero que se hace necesario incorporar para la reconversión del sector, cuáles deberían ser las características principales del buque para hacer posible la explotación, qué recursos están al alcance de dichas embarcaciones, cuál debería ser la dotación de personal embarcado y qué volumen de recurso se encontraría afectado.
El documento señala que “la embarcación debería tener un casco de acero naval, una eslora aproximada de 17,90 metros, una capacidad de bodega standard de 900 cajones de 35 kilos cada uno”.
Sobre los recursos objetivos, señala que “los que se encuentran al alcance de una embarcación de este tipo son el conjunto íctico variado costero y, en algunos meses del año, las especies pelágicas tradicionales de captura de esta flota como la anchoíta y la caballa”.
El análisis se realizó asumiendo que el puerto base es Mar del Plata, un promedio de 3 mareas mensuales, una cantidad de ocho tripulantes embarcados y un sereno de tierra.
Concluye la radiografía de la DNCP expresando que el desempeño de este buque y por ende su sustentabilidad económica, para que la operatoria de esta flota sea equitativamente equivalente al resto de la flotas pesqueras, “implica la puesta en disponibilidad de un volumen de 900 toneladas de variado costero y la necesidad de afectación de un volumen de anchoíta por embarcación para el desarrollo de una temporada de pesca de aproximadamente 2 meses”.
Actualmente la flota artesanal viene resignando paulatinamente su porción de la torta de desembarques globales en el puerto marplatense. El año pasado desembarcaron 17.020 toneladas. Hasta el 13 de diciembre pasado, llevaban 13.730 toneladas. Un tercio menos que lo desembarcado en el 2006, cuando superaron las 21 mil.
Desde la DNCP consideran que es “sumamente importante” establecer en primera instancia cuál es la historia real de captura de cada uno de los buques afectados en el análisis.
Esto en virtud de las diferencias que encontraron entre los datos que aportó Coomarpes y que siempre utilizó la Administración y la información que consta en el registro de entradas y salidas que lleva adelante la Prefectura Naval Argentina.
En la última reunión del grupo de trabajo realizada a fines de noviembre de 2010, se presentó un detalle de las capturas históricas vinculadas a tres fuentes diferentes: la estadística propia de la Autoridad de Aplicación, la estadística de la Provincia de Buenos Aires y la estadística de la Cooperativa, donde la gran mayoría son asociados y descargan, procesan y venden las capturas de sus buques.
Hasta el año 2006, la estadística de captura de esta flota se conformaba con la información que mensualmente remitía la Cooperativa (venta del pescado capturado por cada embarcación). A partir de ese año se informó a la flota la obligatoriedad de presentación de los partes de pesca al igual que el resto de la flota nacional.
La DNCP adjuntó al informe presentado un cuadro donde constan las diferencias de captura por año según la fuente utilizada. “En el mismo puede notarse que existen diferencias importantes en algunas embarcaciones”, aclararon, según consta en el Acta.
El informe de la Dirección Nacional es fruto de un trabajo de evaluación de distintas alternativas dentro del marco normativo vigente, llevado adelante con los propios representantes del sector y las autoridades de la Provincia de Buenos Aires.
La administración bonaerense entendió que luego de la cuotificación, especialmente de merluza común, resultaba necesario abordar la problemática específica de la flota costera que no tiene acceso a las especies cuotificadas.
El objetivo trazado fue el de lograr una previsibilidad jurídica y una sustentabilidad económica para la operatoria de esta flota, que sea equitativamente equivalente al resto de la flotas pesqueras.
Dentro de ese plan de trabajo, desde la DNCP realizaron un relevamiento detallado de las embarcaciones y éste fue remitido a la Asociación de Patrones Pescadores en marzo pasado. También se dieron de baja tres buques (“Roma”, “Nueva Bienvenida Sea” y “Ana María”), cuyas reformulación de proyectos habían sido aprobados por el CFP.
Analizado el informe presentado por la DNCP, el CFP decidió por unanimidad instruir a la Autoridad de Aplicación para que notifique a cada administrado que deberá efectuar una presentación individual con los datos históricos de las capturas de cada buque y la documentación respaldatoria, para ajustar los datos de las estadísticas de capturas a las capturas reales de cada embarcación.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
28/12/10
REVISTA PUERTO

