Impulsado por la Subsecretaría de Puertos. La iniciativa modernizaría la legislación y reduciría los costos logísticos de exportadores e importadores.
Impulsado por la Subsecretaría de Puertos. La iniciativa modernizaría la legislación y reduciría los costos logísticos de exportadores e importadores.
Nacido de los principales sectores del quehacer portuario, está tomando forma un proyecto legislativo que vendría a redondear los beneficios obtenidos con la sanción de la ley de puertos.
La iniciativa, recogida y hecha propia por la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables que comanda Ricardo Luján, transita hoy por diversos despachos de la AFIP para tomar su forma definitiva, antes de ingresar al Congreso Nacional.
La propuesta, tiende a conformar la denominada “Zona Portuaria de Libre Operación”. Su objetivo principal es que el control aduanero, que en la actualidad se realiza desde el mismo muelle, se traslade al gate. Se crearía así un área libre para movimiento interno mientras que el contralor aduanero estaría en la puerta de salida de esta nueva zona portuaria.
Hoy por ejemplo, una mercadería que se encuentra dentro de un depósito del puerto requiere intervención aduanera par pasar a otro depósito dentro del mismo puerto. Esto ya no se daría con el nuevo esquema, con el lógico ahorro de costos y tiempos que ello implica.
Otra condición indispensable para los tiempos que corren establece que la mercadería que ingresa pueda quedar como mínimo 180 días dentro de las instalaciones sin necesidad de destinación.
“Esto es absolutamente necesario para el comercio internacional. El puerto no tiene que ser un lugar para que la mercadería llegue y se vaya, sino que tiene que servir para el tratamiento logístico de la carga. Esto es darle al importador o al exportador, la posibilidad de contar con una instalación dispuesta y con posibilidades de organización en la comercialización, tanto de lo que ingresa como lo que sale del país”, dijo a Transport & Cargo Osvaldo Fornari, asesor legal de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC).
Otra alternativa que baraja el proyecto es la posibilidad de abastecimiento y reparación de buques en muelles. Se contempla que se puedan hacer reparaciones menores o alternativas de buques que tengan inconvenientes para el zarpe o para ser enviados secos a las reparaciones.
“Como esta situación está hoy demasiado regulada por el código aduanero, la nueva norma establece distintos tratamientos, aunque en general apunta a que en estos casos se reduzca el costo impositivo”, agregó el jurista.
Con este esquema, los puertos argentinos se pondrían a tono con la tendencia mundial y, en el caso de Buenos Aires, se podría recuperar el terreno perdido frente a la terminal de Montevideo, que hace tiempo dispone de un sistema de libre operación.
“Esta norma propugna la simplificación de la documentación de Aduana. Esto no significa que se eludan los controles aduaneros. La simplificación tiene que ver con la adecuación a lo que es la logística portuaria moderna. Alguien podría decir que el articulado propuesto podría chocar con una Aduana antigua de tipo fiscalista. No obstante estamos en la creencia y en la esperanza de que la Aduana, que se está transformando, contemple esta nueva posibilidad operativa”, aseveró Fornari.
Por Agustín Barletti
Buenos Aires
17/10/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

