Se espera que una revolucionaria tecnología de pesca que acaba de darse a conocer cambie de manera radical la forma actual de captura de peces silvestres.
Se espera que una revolucionaria tecnología de pesca que acaba de darse a conocer cambie de manera radical la forma actual de captura de peces silvestres.
La nueva tecnología, denominada Precision Seafood Harvesting (PSH), permite que todos los peces capturados naden con comodidad debajo del agua dentro de un largo contendor flexible de PVC, donde podrán seleccionarse en función de sus tamaños y especies antes de ser llevados a la cubierta de los barcos pesqueros.
Esta tecnología de avanzada, pionera en el mundo, fue desarrollada por Alistair Jerrett, de Plant and Food Research, y presentada en la conferencia anual de Seafood New Zealand, celebrada en Auckland el 1 de octubre.
Este innovador desarrollo ha sido posible gracias al respaldo financiero proporcionado por Sanford, Sealord y Aotearoa Fisheries, que en el marco de una Asociación de Crecimiento Primario invirtieron en conjunto un total de NZD 26 millones (USD 21,5 millones) en el proyecto, así como también el gobierno de Nueva Zelanda, que igualó la inversión esas empresas.
El programa PSH comenzó a ejecutarse en abril de 2012 y continuará durante un total de seis años para comercializar la nueva tecnología en la industria pesquera del país.
La nueva forma de capturar peces silvestres, que deja de lado las tradicionales redes de arrastre, es el resultado de diez años de investigación. Según sus impulsores, revolucionará la forma en que se lleva a cabo la pesca industrial tradicional, ya que estará dirigida a especies y tallas específicas, con lo que aumentará la protección de los peces más pequeños y no deseados, que podrán nadar libremente a través de “portales de escape”.
“En términos de selectividad, diseñamos todo lo necesario para que los animales no deseados sean liberados lo más rápido posible en la profundidad; no queremos siquiera que vean la luz del día”, explica Jerrett.
El propósito principal del programa es que el nuevo sistema no dañe los peces capturados. “Uno de los objetivos es garantizar que cualquier animal que llegue a la superficie, si no podemos seleccionarlo bajo el agua, regrese ileso de nuevo a la mar”, precisa.
Greg Johansson, de Sanford, cree que esta nueva tecnología es sólo el comienzo. Está seguro de que dará lugar a cambios en los diseños y disposición de las embarcaciones, así como también a la forma en que se maneja el pescado y llega a los consumidores.
Sealord también cree que tendrá un impacto positivo en los tripulantes, quienes se mostraron escépticos al principio pero ahora han cambiado de opinión. El gerente de Buques, Bill Healey, señala al respecto: “Cuando ahora hablamos con ellos, al ver las reacciones cuando vienen los peces, sabemos que estamos en lo cierto. Sé que estamos haciendo algo único y genial”.
Para Carl Carrington, director de Aotearoa Fisheries, este descubrimiento es una buena noticia para la sostenibilidad. Aumentará el prestigio de Nueva Zelanda y fortalecerá el acceso del país a los consumidores preocupados por la sostenibilidad. Además, mejorará el sabor y la calidad del producto y será un buen valor para el crecimiento.
Por Gabriela Raffaele
02/10/13
FIS.COM
