Según un informe presentado ayer ante la Unesco, Australia se vio en la necesidad de incrementar sus medidas para proteger a la Gran Barrera de Coral. De lo contrario, este paradisíaco lugar corría el riesgo de ser retirado de la lista de Patrimonio de la Humanidad.
Según un informe presentado ayer ante la Unesco, Australia se vio en la necesidad de incrementar sus medidas para proteger a la Gran Barrera de Coral. De lo contrario, este paradisíaco lugar corría el riesgo de ser retirado de la lista de Patrimonio de la Humanidad.
El Informe fue presentado ante el Comité de Patrimonio Nacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en respuesta a las recomendaciones realizadas por una misión de ese organismo que visitó la Gran Barrera en marzo pasado.
Tras la visita, la Unesco enfatizó que la minería amenaza la Gran Barrera de Coral de Australia, advirtió que el lugar podía ser eliminado de la lista de Patrimonio de la Humanidad y dio una serie de recomendaciones que debían ser respondidas antes del 1 de febrero.
La salud de la Gran Barrera, que alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos, comenzó a deteriorarse en la década de 1990 por el doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.
Hoy, el ministro del Ambiente, Tony Burke, anunció que el Gobierno cumplió con el plazo fijado por la Unesco y destacó que el informe subraya las medidas adoptadas por el Gobierno de Camberra, que incluyen una evaluación estratégica de la zona, que ayudará en el diseño de planes futuros en la Gran Barrera de Coral frente a proyectos de desarrollo sostenible.
Burke también destacó la revisión independiente sobre el desarrollo Puerto de Gladstone, donde se busca realizar una serie de proyectos que supondrían un aumento de las exportaciones de carbón de 156 a 944 millones de toneladas en 2020 y un mayor tránsito de barcos por las aguas de la Gran Barrera, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1981.
En respuesta al informe, Greenpeace anunció que redoblará su campaña en favor de la protección de la Gran Barrera por considerar que el Gobierno de Camberra no se mostró decidido a parar la explotación del carbón en esa zona.
En un comunicado, la responsable de Cambio Climático de Greenpeace Australia, Georgina Woods, sostuvo que, “El Gobierno de Australia ha desafiado la mayoría de las recomendaciones de la Unesco, y no expresó que parará los terminales de carbón o el dragado que amenaza a dugongs, tortugas, peces y otras especies marinas”.
Asimismo, el ministro Burke informó que destinó un fondo adicional de 834.640 dólares (614.519 euros) para combatir la plaga de coronas de espinas, que son dañinas para los sistemas coralinos.
Sin embargo, algo que irrita a las organizaciones ambientalistas de todo el mundo, es que el gobierno australiano sólo decidió empezar a recomponer la barrera luego de la amenaza de la Unesco.
01/02/13
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