La explosión de una caldera que mató a ocho tripulantes en el que fuera alguna vez el mayor buque de pasajeros del mundo, fue probablemente causada por una operación inapropiada de mantenimiento e inspección atribuible a la empresa Norwegian Cruise Line (NCL). Así lo estableció una investigación federal.
La explosión de una caldera que mató a ocho tripulantes en el que fuera alguna vez el mayor buque de pasajeros del mundo, fue probablemente causada por una operación inapropiada de mantenimiento e inspección atribuible a la empresa Norwegian Cruise Line (NCL). Así lo estableció una investigación federal.
Según un informe calladamente adoptado en octubre por el Consejo Nacional de Seguridad del Transporte, parte de la caldera del “NORWAY” mostraba un “extenso agrietamiento por fatiga” y deterioros de materiales que debilitaron el metal y causaron su ruptura bajo intensa presión de vapor en mayo de 2003.
El buque, único de la línea propulsado a vapor, estaba amarrado en Miami cuando explotó la caldera vomitando vapor, humo y residuos a través de los compartimientos de máquinas, produciendo quemaduras que llevaron a la muerte a ocho tripulantes. Otros 17 trabajadores resultaron heridos. Ninguno de los 2.135 pasajeros sufrió consecuencias.
El informe dice que las evidencias indican que “los maquinistas de NCL embarcados estaban al tanto de la existencia de las grietas, pero que no adoptaron las acciones apropiadas para resolver el problema”.
La investigación también encontró evidencias de que la empresa calentaba y enfriaba la caldera demasiado rápido, generando esfuerzos adicionales sobre el material, por expansiones y contracciones bajo altas presiones.
La compañía de cruceros, con sede en Miami, aceptó su responsabilidad por el accidente y dijo que había introducido mejoras en sus procedimientos, los que estaban siendo auditados por el Servicio de Guardacostas.
Colin Veitch, presidente y director ejecutivo de la línea, dijo que “ninguno de los gerentes ni contratistas que estuvieron involucrados en la operación, mantenimiento o inspección de las calderas del “NORWAY” están empleados en NLC”.
Las grietas en la caldera fueron descubiertas por primera vez en los 70, cuando el buque pertenecía a otra compañía, con el nombre de “FRANCE”. Norwegian Cruise Line lo compró en 1979, y detectó más grietas a lo largo de los años, pero según las investigaciones, los emparchó con “cuestionables procedimientos de reparación por soldadura”.
Varios tripulantes filipinos heridos, y familiares de las víctimas mortales entablaron juicio a la empresa. Sin embargo, un tribunal federal de apelaciones determinó que deben perseguir sus reclamos financieros en Filipinas, pues así lo establecen sus contratos de trabajo.
El buque sufrió daños por alrededor de u$s 20 millones y fue retirado de servicio. Ahora está siendo desguazado en las costas de la India, a pesar de la oposición de grupos ambientalistas que sostienen que está lleno de materiales tóxicos.

También conocido como la “Dama Azul”, fue construido en Francia y botado en 1960, hacia fines de la era de los viajes oceánicos transatlánticos. Con una eslora de 1.035 pies (315 metros), era cuatro pies más largo que el “QUEEN ELIZABETH”, y 153 pies más largo que el tristemente célebre “TITANIC” (Fuentes: AP, Examiner.com; 11/01/08).
07/02/08
MARITIME NEWS
Traducción de NUESTROMAR

