Atrasos en Rio Grande mueven a Petrobras a encargar plataformas a China (Brasil)

(FNM) Preocupada por acelerar la producción de petróleo y por los grandes atrasos en la entrega de equipamientos,  Petrobras transfirió al exterior parte de las obras de, al menos, cuatro plataformas para operar en el presal de la Cuenca de Santos. Contratados por más de USD 2.000 millones y con reglas de contenido local de hasta el 70% para estimular a la industria local, los servicios fueron iniciados en Indonesia y en el astillero Cosco, ubicado en Dalian, China.

(FNM) Preocupada por acelerar la producción de petróleo y por los grandes atrasos en la entrega de equipamientos,  Petrobras transfirió al exterior parte de las obras de, al menos, cuatro plataformas para operar en el presal de la Cuenca de Santos. Contratados por más de USD 2.000 millones y con reglas de contenido local de hasta el 70% para estimular a la industria local, los servicios fueron iniciados en Indonesia y en el astillero Cosco, ubicado en Dalian, China.

 

En Brasil, el cronograma estaba atrasado por deficiencias en los astilleros Inhaúma (RJ) y Rio Grande (RS). Una parte trabajosa del proceso de preparación de chapas, intensiva en mano de obra,  será transferida a China, con una posible reducción de puestos de trabajo en Brasil.

Cosco se encargará ahora de una parte de la conversión de tres buques en plataformas flotantes de producción (las P-75, P-76 y P-77) para ser utilizadas en el área da cesión onerosa, que producirá hasta 5.000 millones de barriles en el presal. También serán construidas en el astillero chino las estructuras del casco de una de las plataformas replicantes (que repite exactamente el proyecto de otro equipamiento) para el presal de Santos.

“Claramente se trata de una decisión de Petrobras para acelerar el desarrollo de los yacimientos”, explicó el presidente de Odebrecht Óleo e Gás, Roberto Ramos.

Petrobras también está en tratativas en el exterior para arrendar cinco plataformas (FPSOs) adicionales para el área de cesión onerosa. El arrendamiento facilita el  cumplimiento de las metas de contenido local, pues la embarcación es computada dentro del cálculo para todo el sistema. La petrolera dice que no hay decisión tomada sobre el arrendamiento, pero según se ha podido saber se están negociando por lo menos dos unidades con SBM, de Mónaco, y con la japonesa Modec.

Fuentes del sector dan por sentado que habrá incumplimiento de las metas de contenido local en las obras subcontratadas al astillero Cosco. Petrobras, que deberá rendir cuentas a la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), lo niega. “No habrá incumplimiento”, afirma en una nota.

El grupo EEP, de astillero Inhaúma, responsable por la conversión de las P-74, P-75, P-76 y P-77, también afirma que cumplirá con el contenido local establecido en el contrato con Petrobras, que prevé hasta un 35% de realización en el exterior.

La decisión de Petrobras de recurrir a China muestra que la compañía no está dispuesta a correr el riesgo de retrasar el aumento de su producción por causa de los atrasos de la industria nacional. El gobierno usa los contratos de Petrobras para reactivar el sector naval. Pero, para acelerar el proceso, fue necesario concretar los contratos antes de que las plantas de los astilleros para las obras estuvieren terminadas. Con los avances de los proyectos, los problemas de la industria nacional se hacen más evidentes.

Petrobras reconoce que hubo un cambio de estrategia por causa de la falta de disponibilidad de los dos astilleros. En el caso de la plataforma replicante, parte del casco será fabricado en Cosco por causa del atraso en las obras de construcción de los cascos, a cargo de Engevix, en el Astillero Rio Grande. Engevix no quiso hacer comentarios al respecto. El contrato incluye ocho cascos replicantes y suma USD 3.100 millones.

El director de ingeniería de Petrobras, José Figueiredo, estuvo en China a fines de enero para inspeccionar las obras y cerciorarse de que estén dentro de los plazos. Ya se inició en Cosco la conversión de casco, y la construcción de  módulos de alojamientos, entre otros servicios, para las plataformas P-75 y P-77.

La P-76 está en proceso de limpieza en Indonesia y después seguirá para Cosco. Los tres barcos a convertir, ni siquiera pasaron por Brasil; fueron directamente de Malasia hacia Indonesia y China. Solo la P-74 sigue en proceso de conversión en el astillero Inhaúma, de Rio.

Las cuatro plataformas destinadas al área de cesión onerosa, deberán producir juntas hasta 600 mil barriles diarios, lo que equivale al 30% de la producción actual de Petrobras. Están programadas para entrar en servicio en 2016 y 2017 en los yacimientos de Franco 1, 2 y 3 y de Nordeste Tupi.

Paulo Dalmazzo, presidente de Andrade Gutierrez Óleo e Gás, la empresa que salió segunda en la licitación para las cuatro plataformas, advierte que un incumplimiento de las reglas de contenido local sería ilegal.

“Perdimos la licitación por ofrecer un precio mayor, porque íbamos a hacerlo en Brasil. Para hacerlo en el exterior hubiéramos conseguido un precio mejor que el que resultó vencedor. Petrobras no puede alterar así una licitación — afirma Dalmazzo.

El consorcio formado por Odebrecht, UTC y OAS, reunido en EEP-Inhaúma, obtuvo el contrato de las cuatro conversiones con un precio de USD 1.753 millones. Andrade Gutierrez ofertó USD 580 millones más.

Por su parte, la ANP dijo que, de acuerdo con las reglas contractuales, iniciará la fiscalización solamente al final de cada módulo de etapa de desarrollo. Si al final de la fiscalización fuera determinado un incumplimiento de las metas establecidas en el contrato, Petrobras será multada, aseguró la agencia nacional. (Fuentes: Zero Hora y Portos e navios)

26/02/13

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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