(FNM) Las noticias más recientes sobre el sector de la industria naval no han sido positivas. Una prueba de ellos es la cesantía – el jueves pasado- de más de 100 empleados del grupo QGI Brasil, en las unidades que la empresa posee en Rio Grande y en Rio de Janeiro. La compañía no hace declaraciones sobre el tema, pero una fuente confiable dijo que apenas quedan alrededor de 200 empleados dentro del grupo.
(FNM) Las noticias más recientes sobre el sector de la industria naval no han sido positivas. Una prueba de ellos es la cesantía – el jueves pasado- de más de 100 empleados del grupo QGI Brasil, en las unidades que la empresa posee en Rio Grande y en Rio de Janeiro. La compañía no hace declaraciones sobre el tema, pero una fuente confiable dijo que apenas quedan alrededor de 200 empleados dentro del grupo.
El pasado jueves, los accionistas de QGI mantuvieron un encuentro con dirigentes de Petrobras para intentar retomar el montaje de las plataformas de petróleo P-75 y P-77. Dichas estructuras serían implementadas en Rio Grande do Sul. Para hace posible la realización de los proyectos, la compañía privada reclama un adicional en los contratos. Una fuente consultada por Jornal do Comércio afirma que las partes no llegaron a un acuerdo, y que QGI sigue esperando una definición.
No fue este el único revés para la cadena naval el último jueves.
“Frustrante”, fue como el diputado federal Nelson Marchezan Júnior (PSDB-RS) resumió su evaluación sobre la audiencia pública realizada en Brasilia para discutir la crisis del polo naval. El integrante de la Comisión de Minas y Energía, que propuso el encuentro, clasificó como una actitud “cobarde” la ausencia del ministro de la Casa Civil, Aloizio Mercadante, del presidente de Petrobras, Aldemir Bendine, y del presidente del Banco Nacional de Desarrollo (Bndes), Luciano Coutinho.
El legislador agregó que, mientras Mercadante simplemente ignoró la reunión, Bendine y Coutinho enviaron representantes, pero que carecían de poder para mantener compromisos. Marchezan resaltó que los representantes del gobierno deben decir la verdad, cualquiera sea. “Nadie esperaba una solución absoluta, pero al menos saber el camino que se está transitando”, sostuvo.
De acuerdo con el diputado, hay temor de que en los próximos meses ocurran cesantías en masa. Al respecto, el Sindicato de la Industria Naval Brasilera advirtió que los despidos pueden alcanzar a 30.000 personas. (Portos e navios. Adaptado al español por NUESTROMAR)
26/05/15

