(FNM) Los astilleros europeos están bajando sus persianas.

(FNM) Los astilleros europeos están bajando sus persianas.

AP Moller-Maersk tomó una decisión comercial al cerrar el año pasado el astillero de su propiedad Odense Steel y al poner en venta otro que posee en Lituania. Otros astilleros en el continente ya hubieran cerrado hace tiempo de no ser por la indirecta protección estatal que recibieron. Pero en general, el “ethos” europeo es luchar para preservar los empleos – y al mismo tiempo rechazar a los competidores asiáticos que ofrecen costos más bajos-, de la mejor manera que pueden, optando por la especialización y la búsqueda de nuevos nichos en el mercado.

La situación en China en lo que concierne a su protección es a la vez más descaradamente estatista y al mismo tiempo más brutalmente capitalista que cualquiera en Europa.

En China, cada emprendimiento que involucra a industrias consideradas de protección del interés y la seguridad nacionales, es esencialmente un asunto controlado por el estado. Allí, los “brotes” de la competencia son ocasionalmente autorizados a florecer, para luego, arbitrariamente, ser arrastrados al olvido.
 
Esto sucedió  en el pasado con dos industrias líderes: las minas de carbón y las fábricas de acero. Las pequeñas minas de carbón así como las plantas aceríferas se diseminaron a lo largo de todo el país. Luego, durante los períodos en que la economía se recalentó, amenazando con colapsar debido a una sobrecapacidad ociosa, el gobierno hizo esfuerzos para reorganizar y salvar a los grandes de propiedad estatal y dejar que los intereses más pequeños perezcan.

Esta es una manera de consolidar y no necesariamente es mala, aunque brutal, pero representa un doble estándar. Las fuerzas del mercado sólo se aplican a aquellas entidades empresariales más pequeñas que estén dispuestas a arriesgarlo todo.  Los grupos más grandes financiados a través de bancos estatales con tasas preferenciales, difícilmente arriesgan algo.

Algo similar parece estar sucediendo en la industria naval de construcción china. El pa-quete de estímulo estatal tuvo mucho que ver en la ayuda a la industria naval. Esto ha ayudado a los astilleros más grandes, pero, de acuerdo a nuestro último informe, muchos astilleros medianos o pequeños fueron dejados de lado. Los más pequeños están luchando como todos los astilleros chinos contra la avalancha de cancelaciones, pero sólo los más grandes se encuentran protegidos.

Quizás exista aquí un sutil defecto, que emergerá con el correr del tiempo. Los constructores navales chinos necesitarán mejorar sus habilidades técnicas y comenzar a fortalecer mucho su cadena de valor, para satisfacer las necesidades de la nación y a su vez mantenerse competitivos a nivel internacional. Y esto podría ser menos factible si se dejara morir a la porción competitiva de la industria.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyd´s List; 08/03/10

15/03/10
NUESTROMAR

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