Astillero La Unión, otra muestra de la crisis con el sello de Tettamanti

Todo lo que el ministro de Transporte Florencio Randazzo logre para levantar cabeza en el puerto, con la reactivación del ingreso de los trenes de carga, por ejemplo, se le hundirá en los pies, porque el subsecretario de Puertos, Horacio Tettamanti, no logra despegar su figura de los escándalos en su terruño, la atribulada Mar del Plata.


Todo lo que el ministro de Transporte Florencio Randazzo logre para levantar cabeza en el puerto, con la reactivación del ingreso de los trenes de carga, por ejemplo, se le hundirá en los pies, porque el subsecretario de Puertos, Horacio Tettamanti, no logra despegar su figura de los escándalos en su terruño, la atribulada Mar del Plata.

Un grupo de trabajadores del astillero La Unión, integrantes del Sindicato de la Actividad Naval de Mar del Plata (Sanam, un desprendimiento del SAON) tomó las riendas administrativas, operativas y comerciales de la empresa tras la partida de sus dueños.

Este astillero fue nombrado cabecera del polo naval marplatense en un acuerdo para la construcción de 80 barcos pesqueros para Venezuela, cotizados en un millón de dólares cada uno. El astillero no tiene una muy buena fama a cuestas, pero un grupo de 50 trabajadores pretende lavarle la cara y cumplir con el plan de obras presupuestado para esta instalación de tres gradas con sistema de anguilera. Entre estos planes, está la posibilidad de fabricar tachos para el decantamiento de crudo en Vaca Muerta.

Alguien vio en esto una amenaza. Las perspectivas de rentabilidad que presentaría un astillero conducido por trabajadores marcaría una cuña en la competencia. Y en Mar del Plata, trabajo, por mínima que sea la reparación cotizada, no sobra. Tal vez por esta razón un grupo de “otros trabajadores” identificados con el SAON bloqueó el acceso de los insumos al astillero La Unión.

Sanam respeta los convenios colectivos, y denuncia que otros astilleros, en cambio, son famosos por la histórica tercerización laboral y la subcontratación de cooperativas para la mano de obra. Uno de esos astilleros es, precisamente, Servicios Portuarios Integrados, propiedad de Tettamanti. Y una de las cooperativas que utilizaba SPI para el pago de los sueldos era la Cooperativa de Trabajo Navalmet 20 de Abril Ltda. Su titular era Ramón Gómez, secretario de Actas del SAON.

“Los lazos del SAON con Tettamanti llevan más de una década. Cuando SPI despidió semanas atrás gente, el SAON no se movilizó en lo más mínimo”, indicó uno de los trabajadores afectados.

En el bloqueo del astillero La Unión eran más las “camperas” de SPI que las del SAON. En Mar del Plata se comenta que Tettamanti quiere quedarse con el astillero La Unión. Su “pasión por los trabajadores” es sólo una proclama de un converso al relato.

Por Emiliano Galli | LA NACION

27/08/13

LA NACION

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