Astillero de Comodoro: creado para construir buques

Los costos no cierran para la reparación.

Los costos no cierran para la reparación.

(C. Rivadavia) Desde la empresa Astilleros Comodoro, su presidente Emilio Bressán dijo en declaraciones periodísticas que la importación de buques usados a bajo costo ha impedido el desarrollo de esa estructura, que fue diseñada para la construcción de embarcaciones, mientras que los costos de la reparación serían viables mediante un esquema de trabajo combinado con la realización de nuevas embarcaciones; “hoy, por la situación en que está la pesca, tampoco se les podría exigir a las empresas del sector que recambien su flota a nueva”, reconoció.

Mientras se suceden nuevas reuniones en niveles sindicales en torno a la necesidad de potenciar el emprendimiento, que podría significar una fuerte inyección de mano de obra en el puerto local, el propietario de la estructura dijo que resulta valorable cualquier intento de reimpulso del taller instalado.

“Hoy lo concreto es que el astillero está en el puerto, sus pilotes están clavados en la restinga y nos va a suceder a nosotros –dijo el empresario– nosotros cumplimos la primera etapa del proyecto, que era la construcción y ésta se concretó pese a que muchos dudaban, pero ahora falta generar las condiciones propias para su desarrollo”.

El emprendimiento tuvo un préstamo del Banco Chubut del orden de los 4,5 millones de dólares, mientras que hoy la estructura estaría valuada en alrededor de 15 millones. “Hicimos una fábrica, pero como tal, si al mismo tiempo continúa la importación de unidades usadas, no se puede competir con esos precios; esto le pasa a cualquier industria, sea textil, automotriz o naval; contra los bajos costos de importación de usados no se puede competir”, agregó.

Bressán explicó las dificultades del taller para funcionar sólo con la fase de reparaciones navales, por cuanto la temporalidad del trabajo y los altos costos de mano de obra impiden una línea de trabajo continua. “Sí se podría hacer si hubiera construcción, porque en ese caso podríamos armar un esquema de trabajo con alternancia entre las dos fases, manteniendo la actividad en forma más o menos constante a lo largo del año”.

Los altos costos de la ciudad y el mayor atractivo que implican los sueldos petroleros ha sido otro de los impedimentos para el desarrollo del astillero, según explicó su titular, ya que mucha mano de obra calificada que en su momento arribó a la ciudad para trabajar en este taller ha encontrado mejores horizontes laborales en otros ámbitos.

En el 2003 el taller llegó a contar 5 buques y 2 monoboyas en plena fase de reparación. Bressán explicó que había un principio de contrato para construir a nuevo 3 de esos buques, pero finalmente por problemas propios de la pesca y cuestiones vinculadas a permisos de ambas provincias impidieron avanzar en la operatoria. “Hoy creo que esa empresa se fue del país”, reflexionó.

Finalmente, el empresario valoró cualquier iniciativa e interés para impulsar políticas pesqueras que favorezcan el desarrollo de la actividad e impacten positivamente sobre la situación del taller de reparaciones y construcciones navales. “Me parece muy positivo que haya interés en crear las condiciones para una reactivación, ojalá se pueda encontrar el camino, pero hasta ahora no he tenido contactos ni conocimiento formal de ninguna de estas iniciativas que se mencionan”, concluyó.

28/07/08
PESCA & PUERTOS

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio