Es un prototipo que se destaca por su seguridad.
Es un prototipo que se destaca por su seguridad.
(Rawson) El Astillero Al Sur realizó su botadura número 9, y esta vez fue el turno del buque pesquero de la flota artesanal “Cabo Vírgenes” que pertenece a Guillermo Salazar y operará desde el puerto local. Se trata de una embarcación diseñada por el astillero y se ha transformado en un prototipo exitoso por su seguridad y maniobrabilidad, lo que motivó varios pedidos similares de construcción.
Cristóbal Yalungo llegó a Rawson hace 5 años y allí instaló su astillero, se muestra orgulloso de la tarea realizada y el resultado de sus embarcaciones, pero sostiene que se ha llegado a un punto en que la actividad se siente fuertemente retraída.
Advierte que no ha sido su política empresaria salir a pedirle nada al Estado, ni municipal, ni provincial, pero reconoce que nunca tuvo el mínimo reconocimiento de las autoridades sobre un emprendimiento único de su tipo.
Es el único astillero de Chubut que ha botado 9 barcos en 5 años, nunca con anuncios y presentaciones rimbombantes, sino que se ha caracterizado por un trabajo sostenido y silencioso.
Así las cosas, Yalungo reconoce en base a su experiencia que “si la pesca no repunta, la actividad del astillero tiende a la baja. Vamos a esperar una temporada más para ver si se revierte la situación, o sino directamente vamos a tener que desensillar”, alerta. “Esto ya lo había dicho hace algunos meses atrás, si bien teníamos mucha actividad, pero veníamos viendo que si no había una decisión política de fortalecer el sector pesquero, se iba a dificultar la situación como ahora lo estamos verificando”, sintetizó.
La primera consecuencia de la crisis es el achicamiento de la planta de personal. “Hemos llegado a tener hasta más de 25, pero ahora eso ya no podemos sostenerlo. La actividad ha caído a tal punto que ahora tenemos sólo 4 personas”, se lamenta el empresario naval.
“No se puede decir que hemos comenzado bien en este año 2008, porque en realidad sólo hemos concluido con trabajos que teníamos pedidos del año pasado. Finalizamos las obras que teníamos comprometidas desde 2007, tenemos 2 construcciones nuevas que están paradas por falta de dinero, y otras nuevas no se comenzaron por el mismo motivo. Se nota que se ha enfriado la actividad pesquera en general, no solamente en este puerto sino en todo el país, y eso repercute directamente en la industria naval, más aún en emprendimientos chicos como este”, señala al trazar un panorama actual y las perspectivas a corto plazo.
Cabo Vírgenes
No obstante, Astillero Al Sur exhibe su más reciente barco botado. “Es el pesquero artesanal Cabo Vírgenes, ahora ya está listo para comenzar a pescar. Es propiedad de Guillermo Salazar que es quien tiene el permiso artesanal, y no viene a remplazar a ninguno, sino que es un buque nuevo”, explicó.
“Este tipo de embarcación de 9,90 metros de eslora le damos un poco más de volumen para que el buque sea mucho más seguro y comodidad para la tripulación. Los que se terminaron y están navegando han dado muy buenos resultados, son muy seguros”, afirmó Yalungo.
El empresario admitió que “es un orgullo que este modelo propio haya dado estos resultados, ya tenemos salidos de acá 8 que están pescando, y todos en forma muy satisfactoria. Tienen una potencia de motor de 200 HP, y tienen una capacidad de 22 metros cúbicos de bodega”.
Dos de madera
Por otro lado, reveló que “nos queda botar 2 embarcaciones, también artesanales, pero de madera. Ya están en el tramo final, falta muy poco para terminarlos, y nuevas construcciones previstas no tenemos”.
Además, había otros 2 programados, se hicieron los cascos, pero quedaron como proyectos parados desde octubre por dificultades económicas de los dueños y por no haber conseguido créditos para poder finalizarlo, “hicieron las presentaciones pero no tuvieron eco favorable, y ahí quedaron”, señaló.
28/04/08
PESCA & PUERTOS

